El número de bebés y niños muertos por un incendio ocurrido el viernes en una guardería en la ciudad mexicana de Hermosillo, estado de Sonora, subió ayer de 29 a 38.
Los menores tenían entre 3 meses y 2 años de edad y la mayoría murió por asfixia, mientras dormían la siesta, como consecuencia del humo generado por un incendio en un depósito contiguo.
“¿Dónde está Dios, dónde está Dios?”, dijo llorando un comandante policial al salir del lugar de la tragedia, que tiene conmocionados a los mexicanos. 1-21
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