Los 26,4 billones de pesos que el Estado colombiano giró para enfrentar la crisis financiera que el país enfrentó hace 10 años aún se están pagando. De hecho, de esa cifra se han recuperado 22 billones de pesos y la diferencia (unos 4,4 billones) durará un tiempo más en volver a las arcas estatales.
Según el Fondo de Garantías de Instituciones Financieras (Fogafín), esos 26,4 billones de pesos de hace una década corresponden a 23,3 billones en precios constantes de 1999 y al 15,4 por ciento del PIB de ese año.
Para la banca pública se destinaron 12,8 billones de pesos, mientras que para las cooperativas el apoyo ascendió a 1,8 billones y a los deudores hipotecarios 5,3 billones.
A su vez, a la banca privada se le entregaron 1,9 billones de pesos y para otros aspectos el desembolso fue de 4,6 billones. En este último grupo se incluyen apoyos de liquidez del Fogafín y del Banco de la República.
Mónica Aparicio, directora del Fogafín, dice que si bien es cierto que los recursos destinados al salvamento del sistema financiero se han venido recuperando con el transcurso del tiempo, no puede desconocerse el impacto tan grande que en su momento generó la crisis para la economía colombiana.
De los 22 billones de pesos que se han recuperado, nueve corresponden a la banca pública, 2,1 billones a las cooperativas, 4,2 billones a los deudores hipotecarios, 1,7 billones a la banca privada y 5,1 billones de pesos a las demás operaciones del Fogafín y el Emisor.
El Fondo de Garantías de Instituciones Financieras prepara un libro que publicará en los próximos meses con detalles de la crisis financiera de hace 10 años en Colombia y en la cual desaparecieron alrededor de 40 instituciones del sector.
Mónica Aparicio dijo que en materia de liquidaciones aún faltan por terminar los procesos del Banco del Estado, el Banco Cafetero y el Instituto de Fomento Industrial (IFI). Los demás ya culminaron y los remanentes pasaron a procesos judiciales.
Las demoras en las liquidaciones obedecen en gran medida a temas actuariales de las pensiones que aún se están adelantando bajo la coordinación de una dependencia del Ministerio de Hacienda.
Aquí se incluyen, por ejemplo, pleitos surgidos por la liquidación de la Caja Agraria que culminó a finales del 2008.
“La tarea del Fogafín es hacerle seguimiento a los procesos de liquidación y esperamos que haya una mayor agilidad por parte del Estado para esos procesos se agilicen”, dice Mónica Aparicio.
Señala que las liquidaciones del IFI y del Banco Cafetero se han extendido y deben terminar en junio y noviembre, respectivamente.
Nueva era del Fogafín La directora del Fondo de Garantías de Instituciones Financieras (Fogafín), Mónica Aparicio, dice que la situación actual de solidez de la banca colombiana es muy distinta a la que existía hace 10 años. La entidad mantiene un manejo adecuado del seguro de depósitos que sirve de ‘colchón’ para afrontar una eventual crisis en la banca colombiana. Las reservas totales del Fogafín suman ocho billones de pesos, que sirven para otorgar un seguro de hasta 20 millones de pesos
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