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Con solo perder el 5% del agua llega la fatiga
Cuando una persona se deshidrata, incluso en forma leve, sus niveles de concentración, atención y vitalidad disminuyen, por lo que tiende a caer en desgano y fatiga mental y física.
No es para menos: el 70 por ciento del cuerpo humano está compuesto por agua, esencial para que el organismo pueda llevar a cabo procesos fisiológicos como la digestión (absorción y excreción), la regulación de la temperatura corporal y el transporte de nutrientes y otras sustancias corporales.
No se necesita ser deportista de alto rendimiento o estar sometido todo el tiempo a altas temperaturas y a labores físicas extenuantes para perder líquidos.
El organismo humano carece de mecanismos para ahorrar agua, razón por la cual es necesario reponer aquella que se pierde a través del sudor, la orina o la respiración; cuando este no recibe la cantidad de líquidos necesaria para funcionar correctamente, tiende a fatigarse más de lo normal.
Desde el punto de vista fisiológico, no mantener los niveles de energía adecuados puede llevar a las personas a experimentar cambios en sus estados de ánimo, por lo que conviene abrir espacios durante el día para tomar líquido y pequeñas comidas. Aunque la cantidad de líquido que requiere una persona depende de factores como su nivel de actividad física y la temperatura ambiente, hoy en día se reconoce que la necesidad hídrica del organismo está entre 10 y 14 vasos al día de líquidos, incluyendo leche, café, jugos y otras bebidas.
Factores como el calentamiento global y la contaminación del aire, la creciente exposición a rayos lumínicos, computadores y otros aparatos eléctricos hacen necesario que se aumente también la reposición de agua.
En la mañana: el cuerpo viene de descansar de cinco a siete horas y debe eliminar las sustancias de la noche y equilibrar su nivel de líquidos para enfrentar la nueva jornada.
A media mañana: hidrata el sistema digestivo y lo prepara para recibir el almuerzo; esto contribuye a mejorar la digestión.
A medio día: es muy importante tomar de uno a dos vasos de agua con el almuerzo (dependiendo de los alimentos consumidos, claro). La saliva, el jugo gástrico y los jugos del intestino reciben los alimentos y deben procesarlos; para ello necesitan tener un medio de transporte, que es el agua.
En la tarde: se necesita para refrescar la piel, humedecer la boca y ayudarle al organismo a eliminar, a través de la orina, las sustancias que ha producido de desecho.
En la noche: tras una jornada de trabajo es muy útil para hidratar la piel y prepararse para descansar.
FUENTE: CONSUELO PARDO, NUTRICIONISTA-DIETISTA, U. JAVERIANA .
ESENCIAL PARA LA MARCHA DEL ORGANISMO Es el medio de conducción de todas las sustancias que necesitan las miles de células que componen el organismo. Allí se diluyen parte de las sustancias nutritivas necesarias para el buen funcionamiento del cuerpo.
El peso corporal está representado en un 60 por ciento por líquido; el agua es su principal disolvente.
Es el componente principal de la sangre, medio de transporte de los glóbulos rojos que llevan oxígeno a todas las células del cuerpo.
Es indispensable para los procesos de digestión y absorción de los nutrientes de los alimentos.
Todos los órganos son bañados por medios líquidos; estos proveen el medio en el que fluyen las sustancias para nutrir y eliminar lo que no es necesario.
Es el medio a través del cual se eliminan las sustancias tóxicas.
Dentro del agua se llevan a cabo todas las reacciones químicas del organismo, haciendo posible una dinámica dentro de un equilibrio hídrico y de elementos fundamentales como los minerales.
- QUE TOMAR AGUA SE CONVIERTA EN UN HÁBITO Tome bebidas en cada comida y refrigerio.
Elija aquellas que sean de su agrado. Varios estudios demuestran que los niños y los adultos consumen alrededor del 50 por ciento o más de líquidos cuando están aromatizados, en comparación con el agua pura.
Coma más frutas y verduras; tienen un alto contenido de agua.
La sed no es una medida confiable de hidratación. Esté alerta, es un síntoma ya de deshidratación.
Mantenga una botella de agua o alguna otra bebida en su escritorio, en el carro, en la cartera o en cualquier lugar que le recuerde que debe consumir líquidos.
La temperatura ambiente es la más recomendada para beber agua. Cuando los líquidos se sirven a temperaturas moderadas (ni demasiado altas ni demasiado bajas) existe una tendencia a consumirlos en mayores cantidades.
Elija las bebidas que se ajusten a su nivel de actividad y estilo de vida.
Si no desea consumir demasiadas calorías, considere la posibilidad de ingerir bebidas de bajo contenido calórico o elabore sus propias bebidas. Tenga presente el contenido de los líquidos que ingiere.
2 Litros de agua pura es la cantidad ideal además de otros líquidos que recomiendan los expertos para tener una buena salud.
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Salud
- Fecha de publicación
- 3 de junio de 2009
- Autor
- REDACCIÓN SALUD
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