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Si Los Callos No Lo Dejan Caminar Y Lo Tumban Del Dolor

Aunque dicen que la situación exige poner el cuero duro, no es para tanto. Menos si eso ocurre en el cuerpo a pedazos, porque con ese cuento a lo mejor son los callos los que le están poniendo el pecho a la crisis. Así que quítese los zapatos, descanse y lea esto para aliviarse... de los callos, digo, porque para las deudas no le tengo el remedio.

Aprenda. Los callos son formaciones nodulares de piel engrosada, causada por una presión o raspado repetido de la zona. Poco a poco se aumentan las capas externas de la piel para proteger la zona y evitar que se produzcan ampollas o levantamiento de las capas de la epidermis. Así de sencillo.

Páreles bolas. Si a simple vista encuentra piel endurecida, gruesa, seca, que descama, más oscura que el resto y que a veces duele, vaya diagnosticándose un callo. Parece una bobada, pero como mucha gente al verlos no hace nada, es para que no digan que no los conocen. Repase pues.

Causas. Los callos se producen principalmente porque algunas personas quieren a la fuerza que sus pies se adapten a los zapatos y no al contrario.

Esto hace que las partes salientes de los dedos, los bordes y los empeines se apretujen contra el material del calzado y, claro, si esto sigue hasta que se acaba el par, pues tenga... Bueno, también el uso de medias con costuras gruesas, algunas deformidades como los juanetes o el pie plano ayudan, pero ojo con los chagualos.

Qué hacer. Deshágase del calzado que le causa el problema. En dos semanas el callo se irá. Eso sí cuando vaya a comprar zapatos mídaselos juntos varias veces, camine con ellos antes de pagarlos, ni de vainas confíe en las tallas. Fíjese que entre el dedo más largo y la punta del zapato haya por lo menos un centímetro de espacio. Tampoco se crea perfecto, y si tiene un pie más largo que el otro mande a hacer los zapatos. Ah, prefiera materiales suaves y compre otro parecito para que no use los mismos todos los días.

Perdone la cantaleta, pero hágalo.

Quietico. Por nada del mundo corte los callos. No juegue al cirujano.

Separe. Si hay callos entre los dedos sepárelos con un algodón antes de ponerse los zapatos. No sufra.

Suavícelos. Remoje los pies en agua tibia con un poco de aceite mineral o crema para el cuerpo por 15 minutos. Luego frote los callos suavemente con una piedra pómez. Hágalo todas las noches hasta que el callo desaparezca.

Claro, si ya cambió de zapatos y eliminó la causa.

Pruebe. Triture cinco aspirinas, mézclelas con una cucharada de agua y jugo de limón. Ponga esta pasta sobre los callos y envuélvalos en una toalla húmeda y tibia por 10 minutos, luego frótelos suavemente con una piedra pómez. La aspirina disuelve la queratina, que es el material duro de la piel, y el calor y la humedad hacen que ésta se reblandezca un poco más.

Ojo, esto es un consejo, no una obligación.

Por último. Si el dolor es macho, el callo es muy grande, hay deformidades en los pies, usted es diabético, tiene problemas de circulación o de sensibilidad en los pies, por favor no le haga caso a esta columna, tome el carné de la EPS y vaya al médico

Publicación
eltiempo.com
Sección
Salud
Fecha de publicación
3 de junio de 2009
Autor
Carlos Francisco Fernández Asesor Médico De El Tiempo

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