FUNCIONARIOS DE LA CIA NO IRÁN A JUICIO Destapan otros métodos de tortura de E.U.

FUNCIONARIOS DE LA CIA NO IRÁN A JUICIO Destapan otros métodos de tortura de E.U.

El gobierno estadounidense difundió el jueves cuatro documentos secretos –con partes censuradas– escritos por funcionarios del gobierno de George W. Bush para justificar los métodos usados por la CIA para interrogar prisioneros, y en los que se detallan técnicas antes desconocidas, como golpear a un sospechoso de terrorismo contra la pared o intimidarlo con insectos.

18 de abril de 2009, 05:00 am

Los informes –redactados por Jay Bybee y Steven Bradbury, abogados del Departamento de Justicia durante la era Bush– daban el marco legal al programa de interrogatorios a los detenidos en la llamada ‘guerra contra el terrorismo’ que lanzó Bush, tras los ataques del 11-S en E.U. Y se hicieron públicos a petición de un tribunal de California que había dado al Gobierno plazo hasta el jueves pasado para desclasificarlos, en respuesta a una querella planteada por la organización de defensa de los derechos civiles.

Dichos interrogatorios incluían técnicas ampliamente consideradas como tortura, como el caso del ‘submarino’, en la cual al detenido se le impide respirar hasta estar cerca de la asfixia.

Además, los textos desclasificados incluyen una larga lista de cosas que se le podían hacer a un prisionero sin caer en la tortura, dado que para los funcionarios de Bush no implicaban severo dolor físico o psíquico. Por ejemplo, se menciona obligarlos a estar desnudos, golpearlos en la cara y el abdomen, impedirles dormir, someterlos a “posiciones estresantes” y manipular su alimentación.

Uno de los documentos dice que los interrogadores preguntaron si poner a Abu Zubaida –sospechoso de pertenecer a la red Al Qaeda– en una caja hermética con insectos no venenosos adentro podía ser considerado tortura. “Sin duda no causa dolor físico”, fue la respuesta.

Otro, detalla un “interrogatorio tipo”, que comenzaba con los agentes sacándole la ropa al prisionero. Luego se le ponían grilletes, era encapuchado y se le ponía “un collar en su cuello” que lo pegaba a la pared”. Después, “los interrogadores sacaban la capucha y le explicaban al detenido que podía mejorar su situación si cooperaba, y le decían que harían todo lo necesario para obtener información”.

El presidente Barack Obama dijo en un comunicado que había autorizado la publicación de los documentos para evitar “una descripción imprecisa de lo que ocurrió”, lo que “alentaría presunciones erróneas e inflamatorias de las medidas adoptadas por E.U.”.

Sin embargo, en busca de dejar atrás lo que él mismo llama “un capítulo oscuro y doloroso de nuestra historia”, Obama subrayó que los interrogadores no serán enjuiciados. “En un momento de grandes desafíos y desunión perturbadora, nada se ganará con gastar nuestra energía y tiempo buscando culpables por el pasado” “Sería injusto llevar ante la justicia a hombres y mujeres dedicados que trabajan protegiendo a E.U., por una conducta aprobada de antemano por el Departamento de Justicia”, indicó por su parte el fiscal general de E.U., Eric Holder.

AFP.

España dice no a querella por Guantánamo La Fiscalía española se opuso oficialmente a la apertura de una causa a cargo del juez español Baltasar Garzón contra ex asesores del ex presidente George W. Bush, por la creación de la cárcel de Guantánamo. La Audiencia Nacional, principal instancia penal española, consideró que Garzón no es competente para instruir una “investigación general” sobre la prisión y el sistema judicial de Guantánamo, en Cuba