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ARRIENDOS: CONTRATO DE ADMINISTRACIÓN

No todas las personas tienen los conocimientos técnicos o el tiempo necesario para buscar los interesados en los negocios de finca raíz. Por eso existe en el mercado de los servicios inmobiliarios la modalidad del Contrato de Administración de Inmuebles , que consiste en la posibilidad de acudir a una persona natural o jurídica para que arriende un inmueble en nombre y representación de su propietario.

Al contratista también se le confía el manejo de las relaciones con el arrendatario y la vigilancia del cumplimiento del Contrato de Arrendamiento.

Dentro de la técnica jurídica este contrato tipifica una relación contractual que se denomina Mandato el cual está regulado por la legislación colombiana.

Facultades de la firma La empresa inmobiliaria tiene las siguientes facultades: Anunciar y promocionar el inmueble a través de los medios de comunicación de mayor cobertura.

Celebrar los contratos de arrendamiento con los terceros, atendiendo la legislación vigente.

Fijar los cánones de arrendamiento de acuerdo con la normatividad vigente. En este asunto la agencia debe brindar una asesoría al propietario, ya que existen disposiciones muy claras acerca de los criterios que se deben tener en cuenta para fijar el valor de los contratos.

La empresa inmobiliaria debe recibir de los arrendatarios el valor de los arrendamientos y atender las instrucciones que el propietario le dé sobre el particular.

Está facultada a pagar con cargo al propietario las facturas por la prestación de los servicios públicos domiciliarios, cuando no correspondan al arrendamiento en virtud de la desocupación del inmueble.

También está facultada a pagar con cargo a la cuenta del propietario los impuestos, gravámenes, tasas y demás contribuciones con que fuere gravado el inmueble. Esta facultad debe estar dada previamente por escrito por el propietario.

Previa autorización del propietario, la firma está facultada para contratar la póliza colectiva de seguro de arrendamiento con sus anexos respectivos y cargar a la cuenta del propietario el valor de las primas correspondientes.

Está facultada para efectuar, por cuenta del propietario, las reparaciones necesarias que aseguren y faciliten el arrendamiento y para mantener en buen estado el inmueble una vez arrendado, siempre que legalmente no corresponda hacerlas a los arrendatarios.

Por último, está facultada a cargar a la cuenta del propietario el importe correspondiente al Impuesto al Valor Agregado (IVA), el cual se liquida sobre el valor de los servicios prestados por el contrato de administración.

Obligaciones de la firma Cobrar los arrendamientos y una vez percibidos entregárselos al propietario mensualmente o seguir las instrucciones que éste le dé sobre el particular.

Rendir al propietario mensualmente una cuenta detallada de los arrendamientos y demás ingresos recibidos, así como de los gastos que se hubieren efectuado en el mismo período.

Exigir la entrega del inmueble a los arrendatarios, cuando existan justas causas legales.

Responder, además, hasta por culpa leve. Esto significa que debe atender con diligencia y esmero las instrucciones dadas por el propietario.

Del propietario El propietario también está obligado a: Proveer la información veraz y completa sobre el inmueble, para darle una adecuada ejecución del contrato.

Respetar la destinación que la firma especializada dé al inmueble, siempre y cuando se atiendan las normas urbanísticas del sector.

Cancelar una comisión equivalente al ocho por ciento del valor de los arrendamientos causados cada mes. Para ello el propietario autoriza a la firma inmobiliaria para deducir mensualmente del monto de sus ingresos la comisión estipulada y el valor de los gastos en que incurriere en el desempeño del contrato de administración.

Duración del contrato Es costumbre en los contratos de administración dejar términos indefinidos de duración. Lo aconsejable es poner un límite al término inicial del contrato, para efectos de fijar su cuantía.

De no hacerlo, el contrato se tendría como de cuantía indeterminada, lo que generaría la obligación de cancelar sumas muy altas por concepto de impuesto de timbre nacional.

Este impuesto es un gravamen que recae sobre ciertos documentos. La tarifa para el presente año en los documentos de cuantía indeterminada es de 250 mil pesos, como lo establece el decreto 2495 de 1993.

Para estar eximidos del pago de este impuesto, es importante fijarle una duración al contrato de administración.

* Abogada especializada en Derecho Inmobiliario.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Vivienda
Fecha de publicación
5 de febrero de 1994
Autor
AMPARO F.DE CAICEDO *

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