Con dos reuniones, Uribe apagó tensión por declaraciones de ministro Santos

Con dos reuniones, Uribe apagó tensión por declaraciones de ministro Santos

La petición del presidente Álvaro Uribe a su ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, para que “prolongue su estadía al frente de esta cartera” y “avance en su exitosa tarea de devolverles la seguridad a los colombianos”, puso fin ayer a las fuertes tensiones al interior del Gobierno.

5 de marzo de 2009, 05:00 am

La cúpula de las Fuerzas Armadas y el ministro Santos le hicieron llegar a Uribe, el martes en la noche, un documento en el cual le solicitaron convocar el Consejo Superior de Seguridad y Defensa.

El propósito de los altos mandos era unificar criterios sobre el concepto de “legítima defensa”, con el que Santos volvió a justificar el ataque contra el campamento de ‘Raúl Reyes’, en Ecuador.

La sustentación de Santos sobre el derecho a la “legítima defensa” generó reacciones airadas de los presidentes de Venezuela y Ecuador, Hugo Chávez y Rafael Correa, quienes deploraron la argumentación del ministro.

Los efectos de las declaraciones de Santos también generaron discrepancias al interior del gabinete de Uribe. El canciller Jaime Bermúdez no compartió esa tesis y, sobre todo, cuestionó en privado que Santos hiciera alusiones a asuntos de política exterior.

De hecho, en la mañana del martes, la Casa de Nariño había emitido una comunicación en la que pidió a sus funcionarios (sin mencionar a Santos) tener “sumo cuidado en las declaraciones que comprometan las políticas internacionales, las cuales deben ser emitidas por el Ministerio de Relaciones Exteriores”.

Pero fue la carta del ministro de Defensa y los comandantes de la cúpula militar la que puso la tensión más alta. Cuando Uribe regresó el martes de Cúcuta, pasadas las 8 de la noche, se encontró en el aeropuerto militar de Catam con el documento, que lo puso a pensar, pues le resultaba extraña dicha comunicación, toda vez que los generales tienen línea directa con él.

Fuentes militares explicaron ayer que los oficiales querían tener una doctrina clara sobre cómo actuar en eventuales operaciones contra guerrilleros en zonas de frontera.

“Era más una cosa institucional –señaló una fuente enterada de la reunión de los militares con Santos–. Acordamos no hacerlo público y no sabemos por qué se filtró”.

Ayer los colombianos amanecieron con versiones a medias de lo que había ocurrido. Al mediodía Santos visitó a Uribe en Palacio y le explicó el interés de los militares. La charla que duró unos 20 minutos, terminó con el respaldo de Uribe, no a la tesis de Santos sobre la “legítima defensa”, pero sí a su gestión.

El espaldarazo, en medio de tantas dificultades, se explica por el hecho de que el Presidente comparte la preocupación del ministro Santos por la presencia de jefes guerrilleros en países vecinos.

Después del encuentro a solas entre Uribe y Santos se produjo una reunión de estos con el canciller Jaime Bermúdez, que duró otros 20 minutos. Al final, Uribe dirimió las diferencias y les pidió trabajar en coordinación.

El Presidente cerró el capítulo con dos comunicaciones emitidas poco después del mediodía. En la primera, Uribe dijo que con Santos y Bermúdez “se revisaron los mecanismos de coordinación institucional y se unificaron criterios frente a los temas de ambas carteras”. En la segunda, Uribe, sin aludir a la tesis de la “legítima defensa”, le pidió a Santos continuar al mando del Ministerio y destacó su “exitosa” gestión.

Desde Ecuador persistieron las críticas. El canciller de ese país, Fander Falconí, dijo que no pueden aceptar la teoría del ministro colombiano: “Eso no tiene ningún parangón en el derecho internacional (...) No se puede intervenir en terceros países. Eso es una rémora de la época Bush” dijo Falconí.

Y desde Venezuela, el vicepresidente Ramón Carrizales, quien ayer asumió también el ministerio de Defensa de ese país, dijo que Santos “es un personaje siniestro, con infinita arrogancia, con proyectos personales por encima de su Gobierno, que se da el lujo de amenazar a los vecinos”.

En la Casa de Nariño se dijo ayer que la tesis de Uribe sobre el tema es la misma que esgrimió en la Cumbre de Río (en República Dominicana), cuando mandatarios latinoamericanos intercedieron en la crisis con Ecuador, en marzo del año pasado.

En esa ocasión, Uribe reconoció que “se viola la soberanía cuando hay una incursión al territorio”, pero planteó que también “hay violación de soberanía cuando desde el otro país (Ecuador) un grupo terrorista dispara contra los ciudadanos del país vecino (Colombia)”.

Legítima defensa, una tesis polémica.

La tesis de la ‘legítima defensa’, a la que el ministro Juan Manuel Santos aludió el pasado domingo, en una entrevista sobre el primer aniversario de la muerte de ‘Raúl Reyes’, ha sido utilizada por Israel como justificación de sus incursiones en territorio palestino para golpear a las milicias árabes que desde allí atacan a sus ciudadanos. También fue una de las justificaciones de la administración Bush para la entrada de tropas norteamericanas a Afganistán e Irak.

Esos antecedentes dan cuenta de lo polémica que es la figura. “La legítima defensa se da cuando se está siendo agredido y puede haber una respuesta inmediata”, dice el ex consejero de Seguridad Carlos Eduardo Jaramillo, que sin embargo asimila más esa situación a la famosa ‘persecución en caliente’ que en ocasiones se ha dado en las zonas de frontera.

“No se puede invocar la legítima defensa para violar la soberanía de otro país. Se desordenaría el continente si cada cual se cree con derecho a perseguir a delincuentes de su propio país cada vez que pasen la frontera –dice Jaramillo–. Lo que procede son los acuerdos de cooperación internacional y para eso está Interpol”.

Carlos Medina Gallego, del Grupo de Investigación para la Seguridad y la Defensa de la Universidad Nacional, explica que defender y enarbolar esa posición podría ser tomada como una agresión por países vecinos a Colombia.

“El comportamiento de los Estados tiene un límite, que son las fronteras. La legítima defensa no puede pasar por encima de los tratados”, dice el analista.

‘‘ El Presidente le ha pedido al señor Ministro avanzar en su exitosa tarea de devolverles la seguridad a los colombianos”.

La Casa de Nariño, en uno de sus comunicados de ayer