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UNA CARRERA POR LA VIDA

El atletismo, que hace 20 años sacó al tunjano José Bautista de su oficio de albañil, que le aseguró un modesto empleo y un sinnúmero de medallas ganadas en infinidad de carreras nacionales e internacionales, también le ha dado no pocas frustraciones.

El pasado primero de mayo celebró, en plena acción, sus 20 años de vida deportiva. Y lo hizo conquistando el primer puesto en la categoría especial de la resucitada Maratón de Los Libertadores, corrida en Duitama. Ese día, con la sonrisa de la victoria a flor de labio expresó: Me siento contento, pues sigo demostrando que con mis 40 años de edad estoy entre los mejores de Colombia y para mi esto es muy importante .

Esta, que es su más reciente victoria, sirvió para que Bautista hiciera a Boyacá 7 días un repaso de sus éxitos y sinsabores, no solo de su vida deportiva sino personal y familiar.

Nació en Tunja el 30 de marzo de 1955. Integrante de una familia de extracción campesina, terminó sus estudios primarios en la escuela San Antonio y, por falta de recursos económicos, abandonó la idea de seguir el bachillerato. Cuando desempeñaba el oficio de ayudante de construcción un amigo lo motivó para que siguiera estudiando y aceptó el consejo. Hizo los dos primeros años de secundaria en el Inem Carlos Arturo Torres y, otra vez, por falta de recursos económicos, debió hacer una pausa en su vida estudiantil. Posteriormente, con la ayuda del rector del Colegio Castro Martínez, Luis Miguel Coronado, regresó a las aulas y cursó el tercero y cuarto de bachillerato, en horario nocturno.

Los últimos serán...

Hace 20 años, un primero de mayo, corrió su primera prueba atlética. Robándole unas horas a su oficio de albañil y, sin haber entrenado, se inscribió en la Vuelta a Tunja. Corriendo con tenis y camiseta prestados ocupó el último puesto. Llegó a la meta encalambrado, llorando, renegando de haberse metido en eso que no era para él.

Sin embargo, tres meses después reincidió. Disputó otra carrera, pero esta vez el resultado fue distinto: Ya no fue último, sino penúltimo.

Después, con otros otros amigos, comenzó a entrenar en la pista de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia. Muy de madrugada lo hacía porque le daba pena que lo vieran practicar con pantalón y saco, pues carecía de los implementos adecuados. Así se especializó en las pruebas de 1.500 y 5.000 metros planos.

Con el tiempo vinieron las carreras y campeonatos nacionales e internacionales. Como atleta aficionado se ganó cerca de 18 medallas y como senior master más de 40. En medallas ganadas en pruebas departamentales, nacionales e internacionales suma unas 180.

Aun está en su poder la marca de los juegos intercolegiados de Boyacá en las pruebas de los 800, 1.500 y 3.000 metros planos y la posta sueca, que impuso representando al Inem y al Castro Martínez, en 1976, 1978 y 1979.

Sus primeras figuraciones a nivel nacional fueron en Cali, donde fue campeón y subcampeón nacional en 1.500 y 5.000 metros planos. En diez campeonatos en que participó ganó medallas de oro, plata y bronce.

En 1979 hizo su primera aparición en un evento internacional. Fue en el campeonato suramericano de mayores disputado en Bucaramanga.

En 1983 una lesión en el talón de aquiles lo sacó de la actividad atlética. Regresó en 1984 y en el Campeonato Nacional de Mayores, en Cali, venció a Mora, Amariles, Salazar, Humberto Antonio, por lo que fue seleccionado para ir a las Espartaquiadas, en Moscú, donde corrió en los 1.500 y 5.000 metros, con resultados que calificó como regulares , pues quedó entre los 20 mejores atletas de esos juegos.

En competencias celebradas en Suiza, Alemania, Ecuador y Estados Unidos dejó en alto los colores colombianos.

En 1989 volvió a quedar inactivo por causa de la lesión del talón de aquiles, pero esta vez el dictamen obligaba la intervención quirúrgica. En 1992 lo operó con éxito el médico del Comité Olímpico, Rodrigo López.

Luego de tres años de para, José Bautista volvió a entrenar y competir pero en la categoría senior master, en la que en seis campeonatos nacionales ha ganado 20 medallas, entre oro, plata y bronce.

Casa propia, su gran meta Hace doce años se casó con Gloria María Rodríguez, licenciada en sociales, y de cuya unión hay dos niñas y un niño.

Este veterano atleta está parcialmente satisfecho con lo que el atletismo le ha dejado: Este deporte me sacó de la albañilería, sin que con ello quiera menospreciar ese oficio, sino que me dio la posibilidad de un empleo estable , manifestó.

José Bautista es empleado de la empresa de Acueducto y Alcantarillado de Tunja, EAAT. Con el sueldo que hoy gana apenas sobrevive porque, infortunadamente su esposa, tras infructuosas gestiones de varios años, no ha conseguido empleo. Dice que su gran frustración personal y familiar es no tener aun casa propia. Y sigue corriendo tras esa que es su gran meta.

No ha tenido un patrocinador, pero en agradecimiento con la empresa que lo tiene como su empleado y por el tiempo que le permite para sus entrenamientos, Bautista corre con la camiseta de la EAAT.

José Bautista mencionó a Enrique Peña como la persona que lo pulió. Anhela estar activo en el atletismo hasta los 50 años de edad, porque físicamente se siente con cuerda para rato.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Deportes
Fecha de publicación
19 de mayo de 1995
Autor
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