TUNJA, CIUDAD UNIVERSITARIA

TUNJA, CIUDAD UNIVERSITARIA

La nueva educación superior que necesita Colombia debe fomentar la creatividad y la acción dinámica, en una época cuando la universidad avanza aceleradamente en las ciencias. Boyacá debe ser un modelo con el empuje arrollador hacia la nueva educación.

5 de mayo de 1995, 05:00 am

Existen en el mundo ciudades universitarias de alto nivel cultural, en cuya identidad y autenticidad se halla la presencia permanente de fuerzas espirituales y materiales, que caracterizan su esencia y su unidad del devenir, que une el pasado con el presente y su futuro de grandes dimensiones.

Son ciudades que reflejan profundidad en la cultura y una serie de fuerzas internas y externas, factores condicionantes y un espíritu universitario que señala su estructura cultural. Oxford en la Gran Bretaña, Florencia en Italia, Bonn en Alemania, Salamanca y Córdoba en España, Guanajuato y Puebla en Méjico, Cuzco en Perú, Tunja en Colombia y otras ciudades en América, de alta cultura histórica, artística, arquitectónica y educativa.

Desde la segunda mitad del siglo XVI Tunja se convirtió en eje cultural y en la cabecera de la región económica más importanate en el Nuevo Reino de Granada. Era la región de la aristocracia de hidalgos y encomenderos y de un gran núcleo de indígenas encomenderos. Una ciudad de colegios, escuelas, conventos y refugio para la meditación religiosa; una tierra de literatos, poetas, humanistas, pintores y arquitectos.

Las letras colombianas se inician en Tunja con el cronista Juan de Castellanos, autor de las Elegías de Varones Iluestres de Indias , y se continúa con el gongorista Hernando Domínguez Camargo, la mística Madre Castillo, el ilustrado del Desierto Prodigioso Fray Andrés de San Nicolás, y se proyecta en los siglos XIX y XX con notables intelectuales, poetas y escritores que han dado brillo nacional.

Espíritu universistario Desde el siglo XVI, Tunja transmiste en su esencia su espíritu universitario. En los tres siglos de su historia hispánica los estudios superiores se concentraron en los conventos religiosos de Santo Domingo, San Francisco, San Agustín, en el Convento de la Compañía de Jesús y en los conventos de Santa Clara y de la Concepción. En los estudios superiores de los conventos se estudiaba teología, gramática, artes y demás conocimientos eclesiásticos.

La primera vez que se pensó en la creación de una universidad en la ciudad de Tunja, con caracaterísticas laicas, fue en l598, cuando el Corregidor Campuzano dio poder al capitán Juan Pérez de Salazar, vecino de Tunja, para solicitar al rey de España la fundación de la universidad para laicos, hijos de los descubridores de estas tierras.

En los años de la independencia, la llamada República de Tunja, sancionó el nueve de diciembre de l811 su propia Constitución política en cuya sección sexta, referente a la educación pública, creó la Universidad de Tunja para la enseñanza de la gramática española y latina, la filosofía, la moral, el derecho público y la religión.

Derecho y Medicina En los años de la Gran Colombia, el Vicepresidente Francisco de Paula Santader fundó el Colelgio de Boyacá, el 17 de mayo de l922; y el 30 de mayo de l827 la Universidad de Boyacá con las cátedras de Derecho Público, Legislación Universal, Medicina, Latinidad, Gramática Castellana, Matemáticas, Historia Natural, Química, Literatura, Bellas Artes, Ideología o Metafísica, y otras.

En el siglo XIX fueron importantes las carreras de Jurisprudencia, Medicina, Ingeniería, Filosofía y Letras, Ciencias Naturales y Artes y Oficio. Las guerras civiles y los problemas políticos económicos influyeron en la decadencia de la Universidad de Boyacá. En l904 aparecen solamente las escuelas de Derecho y Filosofía y Letras, aumentadas en l913 con las nuevas facultades de Agronomía e Ingeniería Civil, las dos carreras que supervivieron hasta el año de l930.

En el año de l928 se organizó el Curso Suplemento de Especialización, anexo a la Escuela de Varones de Tunja, el cual dio origen a la primera Facultad de Educación que se fundó en Colombia.

El Presidente Enrique Olaya Herrera creó la facultad de Ciencias de la Educación de Tunja el cinco de julio de l934. El Ministro de Educación de esa época, Jaime Jaramillo Arango, dijo de nuestra ciudad: Tunja, ciudad universitaria, debe ser el alma del escudo de todo boyacense . Los tunjanos expresaron su entusiasmo, optimismo y esperanza en el futuro de la ciudad universitaria. Los periódicos de la época expresaron su emoción: Tunja universitaria, hogar espiritual del oriente colombiano ; Tunja, lámpara vigilante de la nueva educación ; Tunja, foco insigne de la nueva cultura ; Tunja, coraza de la inteligencia y savia del espíritu .

La UPTC En l935 la nueva facultad fue trasladada a Bogotá y fusionada a la Escuela Normal Superior de Colombia, una institución de alta investigación científica y docencia. En l952 la institución regresó a Tunja y fue convertida en la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia. De universidad pedagógica uniprofesional se convirtió en universidad multiprofesional con la creación de nuevas carreras técnicas y humanísticas, y con el fortalecimciento de un sistema regional universitario, con seccionales en Sogamoso, Duitama y Cuquiqnuirá.

Una institución que en l955 alcanza a tener 45 carreras universitarias y 30 posgrados a nivel de especialidad y maestría, y con un total de 12 mil estudiantes.

En los últimos años la ciudad de Tunja ha consolidado su título de Ciudad Universitaria, con la creación de centros de formación superior: Fundación Universitaria de Boyacá, Universidad Antonio Nariño, Escuela Superior de Adminustración Pública, Cread Universidad Javeriana, Universidad Santo Tomás, Instituto Universitario Juan de Castellanos y programas diversos de Universidad a Distancia de varias instituciones universitarias.

Tunja, ciudad universitaria, debe crear las condiciones para que sus instituciones de educación superior se consoliden con la filosofía universitas , en su más amplia expresión de la cultura universal. Universidades que se dediquen a la docencia, la investigación científica y la extensión universitaria. Instituciones de alta cultura que se dediquen no solamente a la trasmisión del saber, sino a la elaboración del saber, con la investigación científica.

La nueva universidad que necesita Colombia debe fomentar la creatividad y la acción dinámica, en una época cuando la humanidad avanza aceleradamente, en las ciencias, en las técnicas, la informática y las ciencias humanas, y cuando ha irrumpido un ímpetu civilizador que bien permite el cambio hacia una nueva mentalidad, que verdaderamente permita la maximización de la capacidad intelectual de los colombianos.

Ahora cuando tanto hablamos de alta calidad en la educación, fortalecimiento de la investigación científica y de cambio educativo con las nuevas tendencias en la formación universitaria, Tunja debe ser el modelo como ciudad universitaria , con el empuje arrolldor del cambio hacia la nueva educación para una nueva sociedad.