NAOMI KRESGE -BLOOMBERG- ¿Lo ha deprimido la recesión global? Los amigos felices podrían hacer más por mejorar el estado de ánimo que el dinero, dijeron investigadores estadounidenses en la revista British Medical Journal.
La alegría es contagiosa y recorre las redes sociales con hasta tres grados de separación, determinaron los investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard y la Universidad de California en San Diego, luego de evaluar los casos de más de 4.700 personas en el transcurso de 20 años.
Cuanto menor es la distancia entre los amigos, mayor es el efecto, que se prolongó hasta un año, dijeron los científicos.
“Esa es probablemente la analogía que se ve en los mercados donde hay una súbita estampida de emociones,–dijo uno de los autores del estudio, Nicholas Christakis, profesor del departamento de política de salud de Harvard en Cambridge, (Massachusetts). –Así como la codicia es contagiosa, también lo es la alegría”.
Una persona tiene un 25 por ciento más de probabilidades de sentirse contenta como consecuencia de la alegría de un amigo que vive dentro de un radio de 1,6 kilómetros de ella, descubrieron los investigadores.
La alegría de los vecinos de al lado hace que una persona tenga un 34 por ciento más de probabilidades de sentirse bien. La felicidad de cónyuges y de hermanos que viven en un radio de 1,6 kilómetros alentó la alegría en menor grado, mientras que la de los compañeros de trabajo no tuvo efecto alguno.
Los hallazgos corresponden al Framingham Heart Study, que se realiza desde 1948 en el pueblo de Massachusetts del mismo nombre. Los investigadores analizaron los cuestionarios que contestaron los consultados entre 1983 y 2003, valiéndose de modelos digitales para organizar 54.228 vínculos sociales enumerados por quienes participaron en el estudio.
Contentos, optimistas Los investigadores definieron la felicidad como el puntaje perfecto en relación con las siguientes afirmaciones: “Me sentí optimista en relación con el futuro”, “Me sentí contento”, “Disfruté la vida” y “Sentí que era tan bueno como los demás”.
Los datos de Framingham se habían utilizado antes para evaluar la depresión como factor de riesgo de trastornos cardíacos, pero esta es la primera vez que los investigadores han estudiado la alegría en una red tan amplia, dijo Christakis.
“Demostramos que la felicidad no depende solo de los amigos y la familia, sino de si los amigos de los amigos son felices”
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