El monóxido, enemigo silencioso de los carros

El monóxido, enemigo silencioso de los carros

Cada vez que un conductor muere por inhalación de monóxido de carbono, se vuelve sobre el riesgo permanente al que se exponen los pasajeros de un vehículo cuando no se detectan a tiempo o no se hace un mantenimiento preventivo del sistema de escape de gases de los carros.

6 de diciembre de 2008, 05:00 am

Los gases, al concentrarse en sitios cerrados, producen lo que muchos llaman ‘la muerte dulce’, pues la inhalación del monóxido de carbono que genera la combustión de la gasolina o de otros combustibles, como el diesel y el gas, causan una sobresaturación en el organismo.

Los síntomas de intoxicación, explica la médica toxicóloga María Francisca Olarte, pueden confundirse con los de la gripa. “La persona puede presentar problemas gastrointestinales, mareo y dolor de cabeza, y dificultades para caminar. Cuando la intoxicación es muy severa, los pacientes pueden perder la conciencia, tener convulsiones y caer en coma”.

Una persona expuesta, aunque sea a pequeñas cantidades de este gas, pero por periodos continuos, puede morir sin darse cuenta.

De ahí la importancia de aprender a conocerlos, y sobre todo, del cuidado que se debe tener con el sistema de escape para evitar que una fuga vaya a dar a la cabina.

Aunque el desarrollo tecnológico de los automóviles ha hecho que los sistemas de escape sean más amables con el medio ambiente, gracias a la implementación de los catalizadores, esto no significa que no sean nocivos para la salud humana (si no se toman las medidas de precaución pertinentes).

Cómo detectar y evitar la intoxicación El monóxido de carbono es un gas no irritante, no emite olor por lo que su presencia pasa desapercibida y se origina en la combustión incompleta de los combustibles orgánicos.

Cuando se inhala monóxido de carbono, este se combina con la hemoglobina de la sangre. La hemoglobina es la que transporta el oxígeno por todo el organismo. “El gas -explica Olarte- es más afín a la hemoglobina que al oxígeno. El resultado es una hipoxia, es decir, el cerebro se va quedando sin oxígeno”.

El monóxido de carbono es un gas que se produce por la combustión incompleta de cualquier combustible que tenga carbón.

“Puede ser el carbón seco, el carbón de leña, la madera, el gas propano, el gas natural, la gasolina y el diesel”, añade Olarte.

Por eso hay que estar atento a los síntomas (mareo, dolor de cabeza) cuando se conduce un vehículo, o en el hogar, cuando se usan artefactos que funcionen con combustibles (calentadores, estufas, hornos).

En el caso de los conductores, un grado ligero de intoxicación es suficiente para disminuir sus facultades y hacerle perder el control del vehículo.

Cuando hay una fuga al interior de la cabina del vehículo, la misma estructura del carro sirve de filtro que retiene el olor de sustancias o elementos olorosos, pero no detiene el paso del monóxido de carbono, esta es una de las razones por las cuales la intoxicación es imperceptible.

En todo caso, los síntomas como somnolencia dependen de la concentración y la rapidez con se inhala el gas.

Si la inhalación es masiva produce rápidamente la pérdida del conocimiento y parálisis respiratoria.

90 mil kilómetros es el equivalente de la vida útil del catalizador, aunque los expertos recomiendan revisar el sistema completo cada 50 mil para verificar anclajes, tubería y el estado general de los ‘tarros’.

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SIGA ESTAS RECOMENDACIONES PARA EVITAR LA INHALACIÓN Asegúrese de que el garaje de su vivienda tenga suficiente ventilación.

Nunca deje un automóvil con el motor encendido dentro del garaje de la casa, aún si la puerta está abierta.

Revise regularmente el sistema de escape de su automóvil para verificar que no tenga fisuras en sus componentes.

Revise con cuidado el piso y el baúl del vehículo para detectar huecos por donde entren los gases.

No es necesario calentar el carro. Se puede empezar a .

andar normalmente después de 30 segundos, máximo, una vez todos los sistemas estén en funcionamiento.

En los carros de inyección el choke es automático, por lo cual debe poner en rodaje el carro lo más rápido posible para que caliente el motor.

Evite estar mucho tiempo en parqueaderos o sótanos con poca ventilación o esperar en estos sitios con el motor del carro encendido.

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Mantenimiento preventivo para el escape.

El sistema de escape (exhosto) tiene entre sus principales funciones evacuar los gases y disminuir el ruido producido por el motor.

El sistema lo componen la válvula de escape, los conductos de escape de la culata, el catalizador, el ‘tarro’ y la tubería. En los ciclos de admisión, compresión y combustión del motor, cuando se procesa el combustible, es cuando se forman los gases tóxicos que salen a través del sistema de escape.

Un mal funcionamiento del sistema o una avería (fisuras) hacen que la salida de estos gases al exterior o a la cabina sea nociva para la salud humana y el ambiente.

¿QUÉ ES EL CATALIZADOR?.

Una pieza clave del sistema de desfogue es el catalizador de gases, obligatorio en todos los carros nuevos en Colombia a partir de 1996.

Está compuesto por uno o dos monolitos de cerámica, inducidos con metales preciosos como el platino, el radio, el paladio y el rutenio, que favorecen la reacción química de los gases que salen del motor. Su función es descomponer las emisiones y reducir los niveles de CO2 (monóxido de carbono).

La vida útil de está entre los 90 mil y los 100 mil kilómetros, pero lo ideal es revisar el sistema cada 50 mil kilómetros para verificar el correcto estado de los anclajes, la tubería y los ‘tarros’. Lo mejor es no modificar el sistema.

Tenga en cuenta que las normas nacionales exigen estándares mínimos en la emisión de gases y contaminación auditiva que puedan llegar a causar los vehículos.

Los mínimos y máximos permitidos son los que certifican los Centros de Diagnóstico Automotor (CDA), de ahí que sean tan exigentes con la sincronización