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Un par de tijeras

Habían pasado unas cuantas horas después de la celebración por el voto favorable que recibió el proyecto de Ley de Presupuesto en el Congreso de la República el lunes, cuando fue necesario volver a la realidad. Así les ocurrió a los técnicos del Ministerio de Hacienda, que ayer estuvieron afinando sus cálculos con el fin de revaluar un trabajo que ya quedó obsoleto, por cuenta de los vertiginosos cambios sufridos por la economía nacional y mundial en las semanas pasadas. Y es que más allá de que el plan de ingresos y gastos del Gobierno presentado en julio hubiera generado controversias entre los especialistas, los supuestos básicos utilizados para su elaboración variaron en forma radical. Por tal motivo, es clave regresar a aforar ingresos y obligaciones para tomar las medidas correctivas del caso y enviar señales tranquilizadoras a quienes creen que los avances fiscales del último quinquenio se encuentran en peligro. De lo contrario, la confi

Para comenzar, el crecimiento proyectado de la economía es ahora de 3,5 por ciento, que implica que los recaudos de impuestos deberán ser menores a lo esperado cuando la previsión era del 5 por ciento. También es claro que el precio del petróleo se va a mantener por debajo de los 80 dólares el barril, con lo cual la cuenta generada por los subsidios a los combustibles, estimada en 5,9 billones de pesos, debería ser mucho menor, al igual que las utilidades de Ecopetrol que tiene un peso inmenso en las cuentas del impuesto a la renta. A su vez, el dólar se ha mantenido en niveles superiores a los 2.200 pesos, situación que cambia las perspectivas sobre el costo del servicio de la deuda externa. Como si lo anterior no fuera suficiente, la turbulencia mundial le pone un gran signo de interrogación a la venta de activos públicos y, en particular, a la privatización de Isagén que le debía aportar unos 3 billones de pesos al fisco.

Así las cosas, algunos analistas han hablado de un faltante de 5 billones de pesos en el 2009 y de la necesidad que el Gobierno tenga que apretarse el cinturón. En respuesta, los cálculos internos del Ministerio de Hacienda sugieren que el ‘hueco’ podría ser inferior a los 3 billones. Pero más allá de la discusión sobre el número preciso, lo cierto es que en cualquiera de los dos escenarios el dinero no alcanza.

Ante semejante realidad, es complejo el dilema que tiene la Casa de Nariño, que mira con disgusto la posibilidad de disminuir sus programas en áreas de seguridad, desarrollo de la infraestructura e inversión social. Además, es sabido que el propio Álvaro Uribe ha dicho que no piensa proponer ningún aumento en impuestos, aparte de que en un clima político tan cargado es dudoso que una iniciativa en ese sentido salga adelante en el Congreso. En consecuencia, se ve difícil escapar a un recorte de gastos, sobre todo cuando los mercados tienen menos liquidez y han aumentado su aversión al riesgo. Dicho de otra manera, si el Ejecutivo no hace la tarea de mantener sus cuentas en orden, el costo de la deuda pública podría aumentar en forma importante y lo que conservaría por un lado se le iría por otro.

Lo anterior no quiere decir que no existan algunos ases debajo de la manga del Ministro de Hacienda. Por ejemplo, Colombia puede solicitarle más préstamos a las entidades multilaterales o tratar de ser más exitoso en la lucha contra la evasión tributaria. También existe la posibilidad de que continúe elevando los precios internos de la gasolina con el fin de recuperar parte de los 2,8 billones de pesos que ya se gastó en subsidios en el primer semestre del 2008, pues los colombianos están pagando el barril de petróleo al equivalente de 80 dólares, cuando ayer cerró en algo más de 70 dólares en los mercados internacionales. Pero a la larga, todos esos son paños de agua tibia para arreglar un desfase que solo se corrige disminuyendo la diferencia entre ingresos y gastos. Y como los primeros no van a subir, todo indica que el remedio es solo uno, e involucra sacar las tijeras.

'' Así al Gobierno no le guste, se ve difícil escapar a un recorte de gastos para lograr que el Presupuesto Nacional del 2009 sea más realista que el aprobado por el Congreso

Publicación
portafolio.co
Sección
Opinión
Fecha de publicación
22 de octubre de 2008
Autor
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