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Vivienda nueva, pagando con la usada
Como sucede con la compraventa de automóviles, algunas empresas constructoras e inmobiliarias están recibiendo inmuebles usados como parte de pago de uno nuevo, práctica que según Margarita MarÃa Jaramillo, de la empresa antioqueña Coninsa Ramón H., es más frecuente en MedellÃn que en otras ciudades. “Nosotros evaluamos minuciosamente cómo está cada una de las plazas y validamos cuál es la mejor opción para explorar otros mercados, análisis que por ahora nos ha llevado a concentrarnos en nuestra ciudad”, asegura Jaramillo, quien agrega que Coninsa no exige que la propiedad recibida haya sido vendida por la compañÃa.
La decisión se toma una vez planteado el negocio, con base en las condiciones sectoriales y en factores como la ubicación, el estado y el valor, previo avalúo, luego de cumplir con las especificaciones para ser comercial.
Jorge Luis López, gerente de la constructora Apiros, considera que mezclar los dos negocios es arriesgado y por eso prefiere mantener distancia. “Para hacerlo viable el constructor debe tener una logÃstica de servicios multiinmobiliarios, de lo contrario, trabajar en los dos frentes siempre será complicado, más aún si tenemos en cuenta los ciclos cambiantes del sector”.
Jaramillo coincide con López y agrega que aunque la presencia independiente en los mercados constructor e inmobiliario les ha facilitado los negocios, también los ha obligado a especializarse. “Tenemos un departamento exclusivo de recambio que cuenta, incluso, con personal diferente al de los tradicionales asesores de las salas de venta”. Por ejemplo, si un inmueble usado cumple los requisitos del recambio lo ubican en el portafolio de usados y lo ofrecen en venta, tal como lo harÃa una inmobiliaria. “Sin embargo -aclara Jaramillo-, la forma de pago es diferente pues el valor total de la vivienda que se recibe debe corresponder, máximo, a 50 por ciento del valor de la propiedad que se va a adquirir”.
La economista Luz Estella Corzo asegura que, en esencia, se trata de un negocio similar al que hacen las empresas inmobiliarias al recibir un bien en consignación pero se suma al consenso en el sentido de que, definitivamente, deben manejarse aparte.
A la pregunta de por qué este negocio no se ha generalizado, Eduardo Romero, abogado, experto en finca raÃz, va en la misma lÃnea de López y Corzo, y agrega cuidados adicionales. “El actual esquema de preventas que se maneja para el desarrollo de proyectos en Colombia hace que se tomen precauciones a la hora del recambio. El hecho de que la construcción se apalanque en un porcentaje importante con crédito al constructor hace que recibir vivienda usada genere problemas de caja”, asegura Romero
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Otros
- Fecha de publicación
- 15 de septiembre de 2008
- Autor
- GABRIEL E. FLÓREZ G.
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