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12 AÑOS PARA NARCO CALEÑO

El famoso caso de los 150 kilos de cocaína que el cartel de Cali mandó de Buenaventura a Estados Unidos, con escala en Costa Rica, y por el cual y con pruebas contundentes fue llamado a juicio Miguel Rodríguez Orejuela, acaba de producir un primer condenado.

Se trata de Humberto Rentería Calero, un caleño de 43 años, ingeniero industrial de la Universidad del Sur de la Florida, quien hizo las veces de coordinador de la operación para traficar con la droga.

En este caso y en momentos en que está siendo cuestionado el sometimiento a la justicia por ser tan suave en las sentencias, la justicia regional demostró ser drástica y así negó diversas rebajas de pena solicitadas por el condenado.

Lo único que Rentería logró fue la merma de una tercera parte de la condena por acogerse a la sentencia anticipada, es decir por declararse culpable. De tal manera que de los 18 años inicales de pena, sólo tiene una condena neta de 12. Un número de todas maneras considerable si se tiene en cuenta que hasta ahora el modelo de condena era la de los Ochoa que apenas les había valido 8 años en prisión.

El juez sin rostro de Cali encargado del caso, hace además una advertencia importante sobre la estrategia de Rentería de inculpar a otras personas, entre ellos un familiar suyo, para tratar de encubrir a Miguel Rodríguez Orejuela. Según la sentencia existen ciertas coincidencias que crean dudas de la intención de dichas delaciones, y por ende no le fueron aceptadas como motivo adicional para rebajarle la pena.

Proteger a Miguel Sólo en junio de 1993 se abrió la investigación por el tráfico de 150 kilos de coca a través de Costa Rica que había ocurrido en 1989. Un tiempo después, el 28 de febrero de 1994, según consta en un acta, en una reunión entre funcionarios de la Fiscalía y abogados de los Rodríguez Orejuela donde discutían una posible entrega, el entonces fiscal Gustavo de Greiff dijo que en el caso de Tampa hay que presentar pruebas de descargo .

Por Tampa se refería a la corte de la Florida que aportó pruebas para este caso. La consecuencia fue que tres meses después de la reunión, se presentaron a la Justicia Humberto Rentería Calero y Carlos Miguel González Guzmán, con la aparente intención de resolver su situación ante la Justicia, pero se observa en sus declaraciones el propósito de liberar de toda culpabilidad a Miguel Angel Rodríguez Orejuela , dice la sentencia.

Rentería, por ejemplo, decidió acusar a su primo Carlos Arturo Rojas Rentería como partícipe, haciéndolo pasar por Manuel para lograr así, al parecer, que se desvincule de la investigación a Miguel Rodríguez Orejuela.

Rentería Calero dijo en su testimonio que se necesitaba a alguien para que escuchara a Mitchell Curtis Henderson, uno de los agentes encubiertos que venía de Costa Rica para negociar lo del tráfico, y que por eso el papel lo había asumido Carlos Rojas, quien a cambio de un pago, hacía las veces de Manuel .

Sin embargo, los agentes encubiertos de la Aduana de Estados Unidos que participaron en la operación y conversaron personalmente con el tal Manuel , revisando fotografías lo identificaron como Miguel Rodríguez Orejuela. Igualmente, el mismo Henderson desestima la posibilidad, pues Manuel tomaba las riendas de la discusión en cuanto a montos, estrategias y porcentajes, e incluso fue quien llamó a su socio Rada a Panamá.

A pesar de los esfuerzos de quien actuó como abogado defensor Fernando Moreno Rumie, por solicitar otro tipo de beneficios para su defendido, no le fueron concedidos. Incluso, llegó a decir que no estaba de acuerdo con lo del concierto para delinquir, pues según él el cargamento iba en ruta de prueba y ante el fracaso no habría el citado concierto. Sin embargo, el argumento se cae porque Rentería Calero ya había aceptado previamente la culpabilidad.

De manera pues que Humberto Rentería Calero ha sido condenado por los delitos de tráfico de narcóticos que le dio 6 años (la pena mínima era 4 y la máxima 12). Se le duplicó esa pena porque se trató de más de 5 kilos de cocaína (150 en total). Además, por concierto para delinquir le aplicaron 6 años más.

Resumen del caso Con los 150 kilos de cocaína que un capitán desconocido sacó del puerto de Buenaventura y entregó el 14 de mayo en Playa Herradura (Costa Rica), el cartel de Cali estaba experimentando una nueva ruta de contrabando de narcóticos.

Todo empezó en 1989 cuando agentes de Aduanas de E.U. hicieron contacto con Humberto Rentería Calero, colombiano residenciado en ese país. Los agentes encubiertos le ofrecían en venta dos empresas: la Mayan Import Export con sede en Tampa (Florida) y la Compañía Matrix con sede en Costa Rica, con el propósito de hacer una ruta de tráfico Colombia - Costa Rica - Estados Unidos, de unos mil kilos de coca mensual.

Rentería Calero dijo que necesitaba el visto bueno de sus jefes de Cali, y para eso Mitchell Curtis Henderson uno de los agentes encubiertos viajó a Colombia el 23 de febrero de 1990 y se entrevistó con Manuel Gómez quien dio por verificado el pacto.

Se da una segunda reunión en Cali, en abril del 90, en la que Rentería Calero descarta la compra mientras no se constate que va a servir. Por eso acuerdan enviar los 150 kilos como prueba piloto de la ruta y de todas maneras el cartel paga los 300.000 dólares acordados.

Cuando el cargamento llega a Costa Rica, cambian la coca por otra sustancia para que siga el recorrido. Y así capturan en Estados Unidos a Clara Inés Duque, vinculada con Rentería, y quien es la primera en comprar la droga. Y a través de ella capturan también a Fernando Ospina, Jaider Murillo, Ricardo de Bigard, Ezequiel Cuevas y Henry Arroyabe.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Justicia
Fecha de publicación
2 de abril de 1995
Autor
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