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Buen ambiente

Alienta saber que entre las preocupaciones de los bogotanos el tema del medio ambiente gana cada vez más espacio. Hay mayor conciencia sobre los efectos que para la calidad de vida y el bienestar de la gente significa poder gozar de un aire limpio, más espacios verdes, proteger cerros y humedales, combatir la contaminación visual y auditiva...

Bogotá sigue ocupando deshonrosos lugares por el aire que respira. Este año, 32 niños menores de 5 años han muerto por enfermedades asociadas a la calidad del mismo, para no hablar de ríos y quebradas que son cloacas y del terreno que han perdido los humedales frente a las urbanizaciones. Pero como decíamos, la ciudadanía reclama y exige, y ha encontrado en el secretario de Ambiente, José Antonio Nieto, un buen interlocutor y aliado.

Las decisiones que Nieto acaba de adoptar frente a una exclusiva urbanización, a la que prohibió seguir vertiendo aguas residuales sobre vallados mientras no cuente con un sistema de alcantarillado; los operativos que han permitido desmontar 62 vallas; las acciones contra frigoríficos que contaminan el río Bogotá y la advertencia a los constructores para que no se hagan los de la vista gorda con la proliferación de vallas y pasacalles en barrios enteros son un indicio esperanzador.

La Secretaría, hay que decirlo, hacía parte de esas entidades de segunda sin recursos ni autoridad. Ahora, con un presupuesto que, aunque sigue siendo escaso (315 mil millones de pesos para cuatro años), una reestructuración técnica y administrativa y un principio de que el medio ambiente es tan importante como la seguridad, los resultados comienzan a verse. Claro, faltan dientes y persisten vacíos jurídicos. Por ejemplo, ¿cómo reglamentar la publicidad exterior que hoy se ejerce en semáforos y andenes? ¿A quién sancionar? ¿Cómo? A este proceso en favor de los recursos naturales contribuye, sin duda, el pacto firmado entre Ecopetrol, la Alcaldía Mayor y el Ministerio del Medio Ambiente para reducir de 1.100 a 500 las partes por millón de azufre contenido en el diésel, pacto del cual es garante la Secretaría de Ambiente.

Ante los retos que en este frente presenta la ciudad, es bueno saber que hay un organismo dispuesto a dar la pelea. Lo importante es no hacer protagonismo, consultar los intereses de las mayorías, establecer alianzas con la autoridad regional y nacional y promover campañas para que el medio ambiente sea asunto de todos.

editorial@eltiempo.com.co

Publicación
eltiempo.com
Sección
Editorial - opinión
Fecha de publicación
6 de agosto de 2008
Autor
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