La vaca terminó en la parrilla

La vaca terminó en la parrilla

Luego de tres años de convivencia con su vaca ‘La Negra’, el periodista chileno Juan Pablo Meneses comprendió que ella también echó mano de la fama como estrategia para salvar su pellejo.

5 de julio de 2008, 05:00 am

Así lo concluye luego de publicar su libro La historia de la vaca, un gran reportaje sobre la cadena productiva y el folclor alrededor del mundo de la carne argentina.

“Me había dado cuenta de que los argentinos siempre hablaban de la carne; la vaca estaba en la publicidad, en las historias, en los chistes. La idea fue eso: tratar de entender un país y una sociedad a partir de una vaca recién nacida y seguir toda su historia hasta que termina en la parrilla”.

Son muchas las anécdotas que vivió el periodista chileno durante la investigación. Desde secretos del mercado para conseguir buenos precios hasta el proceso psicológico de los lectores antes y después de escribir el libro.

Meneses, radicado en Buenos Aires desde hace cinco años, cuenta que además de conocer cómo se va dando la cadena productiva, ‘La Negra’ le permitió a la vez comprender que se trataba de un negocio y como tal necesitaba encontrar el mejor postor.

“En un momento visito, por ejemplo, a un peluquero de vacas, para decir si peinando mi vaca le puedo sacar un mejor precio llevándola a un concurso de belleza animal”.

En cuanto a los lectores, el autor comenta con humor que recibió mensajes de todo tipo. “Estaban desde los apasionados que me decían: ¡No la mates!, y otros, sobre todo los argentinos, que me decían: ¡Mátala! Yo llevo el vino y la ensalada para el asado”.

De otro lado, Meneses compara el fenómeno de su vaca (que adquirió por 70 dólares) con ese afán que se vive hoy por los realities, en los que sus participantes luchan por ser famosos para sobrevivir. “Y quizás La Negra entendió eso antes que muchos de estos participantes que quieren llegar a la televisión”.

El escritor recuerda en especial una oportunidad cuando fueron de la revista argentina de rock La Mano a hacerle fotos a su vaca. “Llegó un fotógrafo muy famoso, que les ha sacado fotos a todas las ‘vacas sagradas’ del rock argentino, a sacarle fotos a mi vaca. Y en un momento me dice: Oye, parece como si ‘La Negra’ me estuviera posando. Comprendí que, tal vez, ella también se había dado cuenta de que en esta sociedad la única manera de sobrevivir es salir del anonimato”, dice.

Pero ni los estudios fotográficos ni los mensajes que dividieron durante este tiempo a miles de lectores evitaron que ‘La Negra’ terminara como se lo tenía deparado su destino: convertida en un delicioso bife de chorizo argentino.

"En un momento temí terminar convirtiéndome en un vegetariano.

Pero, por suerte, esa misma tarde me fui a una parrilla, me pedí un bife de chorizo y se me pasó”.

Juan Pablo Meneses, periodista chileno