Cerrar

Publicidad

Últimas Noticias de Colombia y el Mundo - ELTIEMPO.COM

Últimas Noticias

Ver más últimas noticias

Patrocinado por:

López Cabrales, a responder por pactos con Mancuso en Córdoba

“Soy víctima de una venganza de Salvatore Mancuso”, fue lo primero que el senador Juan Manuel López Cabrales les dijo ayer a los magistrados de la Corte Suprema, al comenzar el juicio en su contra por la firma del llamado ‘Pacto de Ralito’.

El congresista, máxima votación del liberalismo en las elecciones parlamentarias del 2006 y uno de los grandes caciques políticos de la Costa Caribe, empezó su defensa haciendo un recuento de las circunstancias que lo hicieron acudir a la reunión de Ralito, el 21 de julio de 2001.

En ese corregimiento de Tierralta (Córdoba) se celebró una cumbre entre dirigentes políticos regionales y nacionales con los jefes de las Auc, tras la cual quedó plasmada una alianza con la firma del documento, en el que se comprometieron a “refundar la patria”.

López Cabrales aseguró que Mancuso le dio la orden de ir hasta el sitio, luego de increparlo con todo tipo de insultos, supuestamente, por haber instigado ante la Fiscalía y la Procuraduría una serie de operativos en su contra, en el que murió uno de los escoltas del ex jefe ‘para’.

Ante los magistrados, y con el verbo de dirigente político que lo caracteriza, afirmó que cayó en una trampa montada por Mancuso para involucrarlo en sus actividades clandestinas y sacarlo del camino como contradictor político.

Explicó que el ex jefe ‘para’, hoy extraditado a Estados Unidos, tenía la aspiración de hacerse elegir para el Congreso y por esto él era visto como un obstáculo, en especial por su posición de no ceder a las presiones de las Auc en Córdoba.

El senador sostiene que fue uno de los pocos que se atrevieron a enfrentarse al poder de Mancuso y de Carlos Castaño y por eso se convirtió en objetivo militar del primero.

Para demostrarlo recordó su secuestro por las Auc, en el 2000, y la orden que supuestamente dio Mancuso de matarlo.

La defensa tiene, además, una carta pública firmada por unas 350 personas, entre ellos el gobernador de Santander y ex candidato presidencial, Horacio Serpa, y varios dirigentes liberales que atribuyen la situación del político cordobés a una celada de los Auc.

Argumentos de la Corte La Corte, sin embargo, considera que la presencia de López Cabrales en ese centro del poder paramilitar, que fue Ralito, era parte de unas relaciones mucho más profundas.

El nombramiento de Manuel Troncoso, cuñado de Mancuso, en la Secretaría de Salud de Córdoba durante la accidentada gobernación de Libardo López, hermano del congresista, es una de las pruebas que tiene la Corte en contra del senador liberal.

“Más allá de Ralito y de las discusiones sobre las presiones que (...) se cernían sobre sus asistentes y las enemistades y amenazas latentes (...) nada más elocuente que haberle entregado a Mancuso la secretaría de salud colocando al frente de la misma a su cuñado”, dice la acusación contra el parlamentario.

Una de las pocas situaciones en las que la Corte le da credibilidad al senador es cuando este sostiene que tuvo peleas con el ex jefe ‘para’. No obstante, el alto tribunal considera que esos enfrentamientos tuvieron otros motivos.

“La existencia de una enemistad (fue) como consecuencia del incumplimiento del acuerdo entre el político y el jefe de la organización armada para designar a quienes ocuparían los cargos acordados en la administración departamental”, dice la Corte.

El mismo Mancuso afirmó ante ese tribunal que este acuerdo se refería a la Dirección de la Corporación de los Valles del Sinú y San Jorge y a la Rectoría de la Universidad de Córdoba.

‘Sindicato contra López’ Para el 2003, dijo Mancuso, políticos como Miguel de La Espriella y Eleonora Pineda (ambos presos por la parapolítica) formaron el “sindicato contra Juancho López” para intentar quitarle la Gobernación de Córdoba.

Y agregó que como los dos grupos le pidieron apoyo, decidió dejarlos actuar libremente, a condición de que quien ganara “le permitiera tener injerencia en las secretarías que más corrupción presentaban: hacienda y salud”.

En el proceso contra López Cabrales también hay una declaración del presidente Álvaro Uribe que compromete al senador. El Jefe de Estado, a instancias de la Corte, confirmó que cuando Mancuso amenazó al senador el Gobierno le advirtió que podía sacarlo del proceso de paz.

El jefe ‘para’ respondió, según el Presidente, “que no se trataba de presiones, sino del incumplimiento de un pacto que habían hecho los dos”.

Mientras el proceso contra López espera declaraciones de dos testigos pedidos por la defensa –la senadora Piedad Córdoba y la ex representante Rocío Arias–, ayer, en la misma sala, era juzgado también el senador Reginaldo Montes, también acusado por la firma del ‘Pacto de Ralito’.

''Mancuso respondió de manera frentera: Esa no era ninguna presión sobre el senador López, que ese era un pacto que tenía con él y que tenía que cumplírselo”.

Luis C. Restrepo sobre amenazas de Mancuso al senador López en 2003.

“El señor López fraguó pactos y obró en acuerdos para promover grupos de autodefensa... que reflejan actuaciones tan visibles, como la participación burocrática”.

Acusación de la Corte Suprema contra el senador Juan Manuel López

Publicación
eltiempo.com
Sección
Otros
Fecha de publicación
30 de mayo de 2008
Autor
REDACCIÓN JUSTICIA

Publicidad

Paute aqu�