ACUSAN A PARAMILITARES DE MASACRE

ACUSAN A PARAMILITARES DE MASACRE

Seis hombres, que se bajaron de una lancha en Coredó, un corregimiento de Juradó, en la costa pacífica chocoana, acabaron en menos de 15 minutos con la vida de nueve personas. Entre las víctimas se encuentra un menor.

13 de mayo de 1996, 05:00 am

Según los testimonios de varias mujeres que presenciaron la masacre, los asesinos llamaron por sus nombres a las víctimas, las hicieron tender en el suelo y comenzaron a sonar las ráfagas.

Mientras eso pasaba, otros dos hombres esperaban en la playa con el motor de la lancha encendido.

En el suelo quedaron los cuerpos del maestro Guido León Hidrobo (o Guido Lebón), quien trabajaba en la escuela de Guarín; Cedilio Urrutia, de 49 años; Oscar Rivera; los hermanos Víctor y Herminio Bermúdez y un sobrino de 15 años; Marín Córdoba y dos hombres conocidos como Feiner y Raigoza. Este último era el esposo de la presidente del Concejo de Juradó, Doris Orobio.

Hasta ayer, habían llegado sólo tres cadáveres a la cabecera municipal. Las familias de las restantes víctimas decidieron enterrar a sus muertos en Coredó.

Otro menor, de 16 años, resultó herido con tres impactos de bala y fue traslado la tarde del sábado al hospital de Bahía Solano.

Todos, menos los dos menores de edad, tenían sus esposas y sus hijos. Eran gente humilde, gente buena que vivía de la pesca o de la madera , relató el Alcalde de Juradó, Viviano Ibargen Ospina.

El funcionario esperaba ayer la llegada de una comisión de la Policía y la Fiscalía para comenzar las investigaciones.

Por otra parte, el burgomaestre informó que desde la tarde del sábado la gente de Coredó comenzó a abandonar el pueblo y a llegar a la cabecera municipal.

Dos lanchas están evacuando la gente. Han llegado más de cien y yo creo que hoy en la tarde (domingo) no habrá nadie en las 80 casas del corregimiento , dijo el Alcalde. La distancia entre Coredó y Juradó se cubre en media hora, si el transporte es en lancha rápida, y en dos horas si es a pie por toda la playa.

El miedo de los habitantes de este pueblo maderero y pesquero se extendió a Guarín, otro corregimiento cercano. De allí también están saliendo sus habitantes.

Ibargen anunció que hoy se reunirá con el gobernador del Chocó, Franklin Mosquera Montoya, para definir la situación de las familias desplazadas. Por ahora, se están quedando en casas de familiares o conocidos , dijo el Alcalde.

Para el comandante de la Policía Chocó, teniente coronel Rigoberto Ojeda Prieto, los paramilitares son los responsables de la matanza.

En la zona de Juradó operan los frentes 5, 34 y 57 de las Farc y un grupo de las Fuerzas Armadas Revolucionaria Indígenas del Pacífico (Farip).

La disputa por el dominio de la región tiene que ver con su cercanía a Panamá y, por consiguiente, con el tráfico de drogas y armas.

Las autoridades tienen información de que cerca a Coredó funciona una pista clandestina conocida como El Aguacate , la cual estaría siendo utilizada por productores de estupefacientes y traficantes de armas que operan en la región.

En marzo de este año, otro grupo de presuntos paramilitares asesinaron a seis campesinos en Acandí, también en el norte del Chocó, pero sobre la costa Atlántica, en el Golfo de Urabá.

El grupo asesinó a machete y tiros de fusil a los labriegos y pescadores, por causas aún desconocidas por las autoridades.

El municipio de Juradó, en la frontera con Panamá, sobre la Costa Pacífica, está localizado a 320 kilómetros desde Quibdó y en el pasado ha sido escenario de enfrentamientos y disputas territoriales entre colonos, indígenas y comunidades negras, en torno a la explotación maderera.

El municipio, con unos cinco mil habitantes, tiene una localización estratégica pues es limítrofe con territorio panameño.