LLEGÓ EL MONEDERO ELECTRÓNICO

LLEGÓ EL MONEDERO ELECTRÓNICO

A la puja por conquistar el cada día más reñido mercado del dinero plástico, se sumará un nuevo ingrediente: empezaron a llegar las tarjetas inteligentes, que hacen el papel de monedero electrónico.

27 de marzo de 1995, 05:00 am

Se trata de un servicio con cupos prepagados que tienen como objetivo remplazar las transacciones en efectivo que se hacen en pequeñas sumas.

Incluso, ya comenzaron a salir los primeros anuncios sobre este nuevo servicio que estará plenamente en marcha en pocos meses. MasterCard, conjuntamente con la Red Multicolor hizo hace poco el lanzamiento de este nuevo servicio y reveló que su objetivo es quedarse con cerca del 50 por ciento del mercado nacional.

Visa Internacional, que maneja por intermedio de Credibanco Visa el 54 por ciento del dinero plástico en el país no se quedó quieta y dijo que próximamente los colombianos podrán contar con este novedoso servicio.

Aunque la tarjeta inteligente viene operando desde hace una década en otros países, sólo hasta este año llega a Colombia. De acuerdo con cifras de Visa Internacional, para el año 2000 es muy posible que se hayan vendido más de 5.000 millones de tarjetas a nivel mundial, con las cuales efectuarán 55 billones de transacciones.

Actualmente, el volumen de operaciones en efectivo supera los 8 billones de dólares al año, de las cuales 1,8 billones son por menos de 10 dólares (8.600 pesos). Este es el mercado al que aspira llegar la tarjeta inteligente.

En el país, el potencial es grande si se tiene en cuenta que unos dos millones de colombianos cuentan con una tarjeta de crédito.

Cómo se maneja El nuevo producto es una tarjeta plástica, similar a las débito o crédito, con la diferencia que tiene incorporado un microcircuito que puede almacenar información del cliente y de las transacciones que realiza.

El usuario inserta su tarjeta en las terminales destinadas para tal fin y recibe los bienes o servicios que desea adquirir, sin necesidad de digitar ningún número de identificación y sin que sea necesario obtener la autorización de una entidad financiera.

Con esta tarjeta, que también se conocerá como monedero electrónico (por los montos pequeños que maneja en cada operación) se podrán pagar las boletas de cine, peajes, servicios de taxis, comidas rápidas, parqueaderos, combustibles para vehículos y hacer compras que no superarían los 9.000 pesos.

El beneficio principal para los usuarios es que no tendrán que llevar consigo dinero en efectivo, mientras que para el establecimiento comercial le representará mayor seguridad.

No obstante, la puesta en marcha de este servicio presenta algunos obstáculos, Entre ellos están los costos. Actualmente, una tarjeta con microcircuito cuesta entre 2 y 10 dólares (entre 1.700 y 8.600 pesos) cifras muy superiores al costo de una tarjeta con banda magnética cuyo precio no supera los 50 centavos de dólar (430 pesos). El costo de los terminales oscila entre 500 y 2.000 dólares cada uno.

Otro aspecto que es tenido en cuenta por los operadores son las posibles falsificaciones de las tarjetas, la alteración de los montos almacenados en la memoria y la instalación de terminales fraudulentas.

Lo cierto, es que a pesar de los inconvenientes iniciales los consumidores colombianos se tendrán que acostumbrar a este mecanismo tecnológico que desplazará paulatinamente las monedas y muchos billetes de baja denominación.