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17 MUERTOS DEJA BOMBA EN MEDELLÍN

Por lo menos siete agentes del F-2 y diez civiles murieron y más de sesenta personas resultaron heridas ayer al explotar un carro bomba en cercanías de la Plaza de Toros La Macarena de Medellín. Unos 35 vehículos y diez casetas quedaron totalmente destruidos. La cifra de víctimas tendía a subir a medida que las autoridades continuaban sus labores de remoción de escombros y se trasladaban a las clínicas de la ciudad a unos treinta heridos graves.

El hecho se presentó en medio de la continuación de la escalada terrorista que han desplegado los grupos guerrilleros en todo el país.

Fuentes de la Policía dijeron que el atentado estaba dirigido contra un carro de agentes del F-2, de la Policía Metropolitana de Medellín.

Entre los policías muertos hay dos suboficiales, mientras que otros 14 miembros de la institución armada 11 agentes y tres suboficiales resultaron heridos, según la Dirección General de la Policía en Bogotá.

El carro bomba explotó en la Autopista Sur, bajo el puente de la Avenida San Juan, sobre el río Medellín, a unos cincuenta metros de la plaza de toros.

La explosión se registró a las 6:18 de la tarde, minutos después de terminar la octava corrida de la Feria Taurina de Medellín. Muchas personas aún no habían acabado de evacuar los alrededores de la plaza de toros. Otras departían en las casetas instaladas en los alrededores.

En un amplia área quedaron esparcidos los cadáveres, los heridos y los restos de los vehículos destruidos.

Según la Policía, el explosivo fue dejado debajo del vehículo en el que los agentes del F-2 se disponían a movilizarse, el Mazda WD 6415, adscrito a la institución. Se informó que fue accionado a control remoto.

Aquí en los alrededores de la plaza se escuchaba la Orquesta Los Macondos. La gente tomaba sus tragos luego de la corrida, y en momentos en que me dieron una botella de aguardiente, sentimos que se nos había ido el mundo. Mi caseta está a unos 25 metros del puente, y todo se destruyó , dijo un hombre que caminaba como enloquecido, sin rumbo.

El conductor Carlos García quien transitaba por el lugar dijo también que la explosión fue tan fuerte que a mi me elevó varios metros. Yo me tiré para trás y vi mucha gente ensangrentada, carros incendiados y candela por toda parte, y me alejé .

Hasta el cierre de esta edición, los organismos de socorro, como la Cruz Roja, la Defensa Civil y el Cuerpo de Bomberos, seguían apagando varios carros incendiados.

La onda explosiva fue tan violenta que voló las barandas del puente de San Juan. En el techo del puente y en las paredes formadas por sus columnas quedaron fragmentos de cadáveres y de vehículos.

De acuerdo con el cráter dejado por el carro bomba, éste tenía por lo menos 150 kilos de dinamita reforzada con metralla, según la Dirección General de la Policía.

En el Hospital General de Medellín, el más cercano al sitio de la explosión, fueron internados numerosos heridos, lo que creó una emergencia hospitalaria. También fueron llevados heridos a la Clínica Soma y a la Unidad Intermedia de Belén.

Se conoció que desde las primeras corridas de la Feria Taurina la Candelaria, de Medellín, hubo amenazas anónimas que indicaban que habría un atentado en sus alrededores. Por eso ayer se hicieron operaciones antes de la corrida, como requisas de vehículos y control de las zonas aledañas.

Anoche, las Fuerzas Militares, en Medellín, estaban acuarteladas, por las amenazas anónimas de posibles nuevos atentados. Guerrilla ataca Entre tanto, tres militares y cinco guerrilleros muertos, además de cuatro uniformados heridos, dejaron ayer las nuevas acciones de los grupos subversivos.

Asimismo, el bombeo de gas por el ducto Villavicencio-Bogotá fue suspendido, un peaje destruido, un centro recreacional asaltado, nueve vehículos y tres avionetas incendiados.

Los hechos terroristas, adjudicados a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), se realizaron en Arauca, Huila y Cesar.

Un suboficial y dos soldados murieron en un enfrentamiento entre tropas de la Segunda División del Ejército y miembros del X frente de las FARC, registrado ayer en el sitio El Campín, jurisdicción de Arauca (Arauca).

Los militares muertos son el cabo segundo John García Rodríguez y los soldados Luis Moreno Avila y Antonio Fuentes Castro, cuyos cuerpos fueron trasladados a la capital intendencial.

Los soldados Norbey Caro Caro, Wilmer Walter Niño, Julio Víctor Caro y Henry Díaz Bernal resultaron heridos y fueron remitidos a centros clínicos de Bucaramanga.

Una fuente oficial dijo que en el combate murieron cerca de cinco guerrilleros y que sus compañeros se llevaron los cadáveres a la zona montañosa de Arauca.

Helicópetros artillados fueron enviados desde Bucaramanga a la zona de los combates para apoyar la persecución de la columna guerrillera.

De otro lado, en la zona rural del municipio del Codazzi (Cesar), el 41 Frente de las FARC incendió, la madrugada de ayer, en hechos aislados, tres avionetas, cinco tractores, dos montacargas y dos camperos.

En una pista de Fumigaciones Aéreas del Cesar (Fedalce) un grupo de cincuenta guerrilleros quemó tres avionetas de esa empresa, dejando pérdidas que superan los 120 millones de pesos.

El otro caso ocurrió en la fábrica procesadora de azúcar, Ingenio Sicarare, en donde subversivos de la FARC incendiaron cinco tractores, dos montacargas y dos camperos. Los daños se calculan en unos 150 millones de pesos.

Los dos lugares están localizados a 15 kilómetros de la cabecera municipal.

De otro lado, nueve hombres de la Coordinadora Nacional Guerrillera Simón Bolívar (CNGSB) asesinaron la noche del viernes a dos campesinos en las fincas El Paraiso y El Edén, ubicadas en jurisdicción de Codazzi.

Las víctimas, identificadas como Lubin de Quintero Loaiza, de 40 años y Jorge Bello Gutiérrez, presentaban varios disparos.

El Comando de la Policía del Cesar indicó que los sediciosos portaban armas de corto y largo alcance y que los móviles del crimen se desconocen.

Los servicios de inteligencia informaron que la CNGSB planeaba efectuar nuevos atentatos en Norte de Santander y Barrancabermeja, que buscan volar puentes, oleoductos e instalaciones del sistema de interconexión eléctrica nacional, que distribuye energía al nororiente colombiano. La rápida acción de las Fuerzas Armadas impidió estos actos terroristas.

En el Huila, entre tanto, el II frente de las FARC dinamitó la caseta del peaje Los Cauchos, 15 kilómetros al sur de Neiva, el viernes a las 8:50 de la noche. Este mismo grupo asaltó después el Centro de Recreación Las Termales, en el municipio de Rivera.

Unos 15 guerrilleros llegaron al peaje y tras intimidar a los empleados procedieron a dinamitarlo. La acción dejó pérdidas por unos 500.000 pesos. Luego huyeron en tres vehículos particulares que pasaban por el sector con rumbo a Rivera. Allí, en Los Termales, despojaron a uno de los celadores de un revólver y munición. Es la tercera vez que el peaje y el centro recreacional son atacados por la guerrilla.

Entre tanto, el alcalde de Salgar, Oscar Cano Fernández; el inspector de Policía del corregimiento Las Margaritas, Ovidio Bermúdez Sepúlveda, y su secretario, Hernán Darío Santamaría Maya, fueron liberados ayer en esa zona del suroeste antioqueño, luego de permanecer un día y una noche en poder de un grupo del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Los tres funcionarios, retenidos el viernes en la mañana, fueron liebrados ayer a las cinco de la mañana, en la vía Salgar-Montebello.

Los guerrilleros entregaron a Cano un comunicado en el cual culpan a las anteriores administraciones de Salgar de la quiebra del municipio. Igualmente, denunciaron anomalías en las acciones del Ejército en esa región. Comunicado del Gobierno El Gobierno Nacional se hace eco del sentimiento que embarga a todos los colombianos esta noche, rechaza y condena con indignación el criminal acto terrorista perpretado en la ciudad de Medellín.

Cualquiera que sea su origen o la identidad de sus autores, se trata de acciones promovidas y desarrolladas por enemigos de Colombia, de su democracia, de su libertad y de su pueblo.

El Gobierno expresa su firme solidaridad con los familiares de las personas civiles y uniformadas fallecidas, así como con todos los heridos y demás afectados por este acto de demencia terrorista cometido por quienes no pueden ser considerados como hijos de Colombia.

El Gobierno Nacional presta desde ya toda su cooperación a las autoridades antioqueñas, con el fin de superar esta emergencia y hace un llamado a todos los colombianos para que cierren filas al lado de nuestras instituciones, de nuestra democracia y del proceso de cambio que nada podrá detener. Bogotá, febrero 16 de 1991.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Otros
Fecha de publicación
17 de febrero de 1991
Autor
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