Devaluación y productividad en Estados Unidos

Devaluación y productividad en Estados Unidos


19 de octubre de 2007, 05:00 am

En el siglo XXI el dólar se está devaluando crecientemente frente a otras monedas del mundo, lo cual está asociado también al incremento del déficit de su balanza externa y al déficit fiscal, que están adquiriendo dimensiones gigantescas. ¿Se puede soportar indefinidamente esta situación? El déficit de la cuenta corriente externa tiene diversas causas que interactúan y es difícil desenredarlas. Dentro de éstas, no debemos limitarnos solamente al análisis de las variables monetarias y fiscales, sino que también hay que ver interrelaciones complejas con otros factores como la productividad.

El debilitamiento del dólar frente a otras monedas, asociado al déficit de cuenta corriente de la economía norteamericana, ya no es circunstancial, sino estructural, y está ligado, entre otros factores, a descensos en la productividad, que es un factor clave para fomentar la atractividad de los bienes y servicios, según lo planteado en la teoría compleja del valor.

La devaluación del dólar frente al euro y otras monedas no contribuye a la competitividad como lo sostiene el pensamiento único, sino por el contrario es un reflejo de la pérdida de productividad y competitividad de Estados Unidos.

A mediados de los años 90 la productividad de E.U. estuvo en un promedio del 2 por ciento, subió al 4 por ciento en el 2003 y descendió en el 2006, volviendo a su nivel de hace diez años. El hecho de que las utilidades de las empresas estén altas, refleja fenómenos especulativos que ocultan la dura realidad de la tendencia decreciente de los rendimientos productivos del 1,4 por ciento anual en E.U. y del 1,5 por ciento en la Unión Europea.

Estos índices están por debajo de Japón (2,6 por ciento), India (7 por ciento) y China (9,5 por ciento). Devaluar una moneda aparentemente genera ‘competitividad’, pero no soluciona lo fundamental, que es crear valor con ciencia y tecnología.

En el siglo XXI han brotado nuevas realidades geopolíticas que están erosionando gradualmente el poder imperial del dólar: la aparición de nuevos polos de desarrollo en Asia, la creación del euro y la conformación de un nuevo eje con la fundación del Banco del Sur en la búsqueda de una moneda común latinoamericana.

El banco central debe financiar la expansión de la economía. En este sentido, no solo las empresas, sino el Estado también pueden contribuir a generar valor, como argumenta la teoría económica compleja. Ahora, el hecho de que un gobierno incurra en un déficit no quiere decir que esa partida del presupuesto fortalezca siempre la economía o que genere un crecimiento económico. Hay diversas maneras de invertir, y dependiendo de las mismas pueden generar efectos diferentes en el gasto, la inversión y el empleo. El mismo millón de dólares tiene impactos diferentes si se invierten en subsidios a los exportadores o salud curativa, así se invierte en salud preventiva o innovación tecnológica.

Ahora, si se destina una porción grande del presupuesto al gasto militar, el efecto no es un aumento en la productividad, sino por el contrario un aplazamiento de la generación de valor e incluso destrucción valor. La economía de E.U. no puede soportar, indefinidamente la carga del 15 por ciento que mantiene Bush del presupuesto destinado a la guerra, sin socavar su competitividad en el largo plazo. ‘Terminator’ se está debilitando.

Yezid Soler B.

El déficit de la cuenta corriente externa tiene diversas causas que interactúan y es difícil desenredarlas”.