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CÓMO TRATAR AL NIÑO HIPERACTIVO

Cuando los padres de Tomasito, un niño de 9 años, lo trajeron a mi consultorio, era evidente que ya no podían más. Después de tres suspensiones en los últimos nueve meses por problemas de conducta, Tomasito acababa de ser expulsado de la escuela.

Los maestros del niño le suministraron a sus padres una larga lista de las faltas del niño, que incluían hablar sin cesar, interrumpir a los demás, golpear a los compañeros y, en general, tener un comportamiento incontrolable. Pero los maestros no tenían muchas soluciones para los problemas de su conducta. Sugirieron solamente que el alumno de tercer grado debería ser hospitalizado o enviado a un internado -a cualquier parte-, siempre que no permaneciera en su escuela.

Y, en realidad, quién los puede culpar? Según sus maestros, Tomasito no obedecía instrucciones, rara vez terminaba su trabajo o se negaba a hacerlo o, peor aún, no parecía que le importara. Hace las cosas apresuradamente. No puede estar tranquilo, no se puede concentrar y no puede esperar su turno. Lanza lápices, borradores, todo lo que tanga a mano , dijo la mamá.

Lo hemos intentado todo; desde no dejarlo salir cuando se porta mal a premiarlo cuando parece que hay una mejora. Pero nada sirve. Ahora la escuela lo ha abandonado. Si ellos no son capaces de controlarlo, qué podemos hacer nosotros? , vociferó el papá.

Cuando le pregunté qué era lo que le molestaba, Tomasito se puso a la defensiva. No sé qué me pasa , gritó. Los niños me odian. No quieren jugar conmigo. Se burlan de mí y me llaman estúpido, raro, retrasado, loco. Tal vez soy loco .

Pero después de evaluar su historia personal, familiar y escolar y de examinarlo, pude tranquilizar al niño y a sus padres diciendo que no era ninguna de esas cosas.

Tomasito sufría no de una enfermedad específica sino más bien de un grupo de síntomas que ha sido llamado Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) por el actual manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales de la Asociación Psiquiátrica Americana (APA). Estos síntomas se cuentan dentro de uno de tres grupos distintos: distraimiento, impulsividad e hiperactividad.

Típicamente, los niños que pierden las cosas, sueñan despiertos, son olvidadizos y no terminan las tareas asignadas, sufren de un problema de distracción o divertimiento de la atención. La impulsividad en los niños se caracteriza por no pensar antes de hablar u obrar. Y la hiperactividad describe a los niños que son inquietos, a quienes les es difícil permanecer quietos en su sitio.

Si su hijo está pasando por una etapa de hiperactividad, si pelea con otros niños y no logra concentrarse, eso no quiere decir necesariamente que es víctima del Trastorno por déficit de atención con hiperactividad. No hay niño que alguna vez no haya presentado alguna de estas características desviadas.

No obstante, de acuerdo con el manual de Diagnóstico de la APA, a usted debe importarle si estas características han estado presentes desde la infancia temprana y son habituales. A los 6 años, su hijo se puso problemático sólo cuando comenzó a ir a la escuela o hubo antes otras señales indicadoras? Si este comportamiento es algo nuevo, entonces es probable que haya otros problemas que lo causan.

Pero si, como Tomasito, su hijo ha mostrado problemas de conducta desde la infancia, es posible que sí sufra del TDAH. De bebé, todo le molestaba a Tomasito. Le irritaban fácilmente las luces y el ruido, lloraba la mayor parte del tiempo y se movía constantemente en la cuna. Y estos síntomas se hicieron más pronunciados a medida que crecía.

Usted también debe pensar que su hijo tenga el TDAH si los síntomas son permanentes. Presenta los síntomas del citado trastorno en casa aunque por lo general se porta bien en la escuela y con sus amigos? o, de nuevo igual que Tomasito, son estos síntomas el equipaje que lleva ocasionando estragos en todas partes? Cuál es la extensión del Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad y qué niños están expuestos? Se calcula que el TDAH existe en Estados Unidos, en el 5 al 10 por ciento de todos los niños en edad de escuela primaria y que aproximadamente en el 50 por ciento de estos niños la afección podría continuar hasta la adolescencia y, en algunos, hasta la mayoría de edad. Así mismo, el TDAH es más común en los varones, con un índice de 5 a 10 varones diagnosticados con el desorden por cada niña.

*Siquiatra de adultos, adolescentes y niños.

Qué causa el trastorno? Nadie lo sabe. Sin embargo, la mayoría de los investigadores opinan que es provocado por un problema o una combinación de problemas físicos, sociales y ambientales. Estos incluyen: disfunción o daño cerebral debido a un trauma, el plomo, el alcohol, las drogas y otros tóxicos, la desnutrición, la deficiencia de vitaminas y la reacción a los aditivos en los alimentos.

Entre otros de los factores responsables se cuentan: las incapacidades de aprendizaje, los ambientes atestados, las familias caóticas y todo problema que frustra las necesidades básicas del niño. La investigación actual especula que una deficiencia de los transmisores neurológicos en el cerebro podría encabezar la lista de las principales causas del TDAH.

Cómo se puede ayudar a un niño que padece del Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad?.

El tratamiento actual consiste en cuatro terapias: dieta, psicoterapia, control del comportamiento y medicamentos. Ciertos niños mejoran con una sola terapia, otros responden con una combinación de terapias, e incluso otros pasan por un período frustrante de prueba antes de que se pueda concretar la terapia más útil para ellos.

La dieta es probablemente la menos eficaz de las terapias. Durante años, los científicos han tratado de vincular la hiperactividad con la ingestión de sustancias tales como azúcar, productos lácteos, coloramiento de alimentos, comida de mar y chocolates, pero hasta el momento no hay datos científicos que prueben que hay una relación entre los dos.

Se ha demostrado que la psicoterapia es eficaz para interrumpir el ciclo vicioso que los padres ambivalentes tienen sobre el comportamiento inaceptable y los problemas de ansiedad, depresión, agresión y aprendizaje del niño con TDAH.

Se ha demostrado que los medicamentos son sumamente beneficiosos para muchos niños entre los 6 y los 12 años de edad. Paradójicamente, las drogas que son más eficaces en el control de los comportamientos de distracción, hiperactividad e impulsividad son los estimulantes del sistema nervioso central, tales como ritalina y cilerta.

Por motivos que aún no se comprenden, estas drogas mejoran la capacidad del niño para controlar la atención, el tiempo para reaccionar y las actividades verbales y motoras. No obstante, estas drogas pueden causar efectos secundarios, tales como insomnio, pérdida del apetito, dolores abdominales, palpitaciones cardíacas, erupciones cutáneas, letargo y crecimiento retrasado. Por tanto, los medicamentos estimulantes requieren la minuciosa supervisión de un médico. Por lo general, se recetan por no más de tres años, según los estudios de seguimiento.

Los padres que consideran que los medicamentos y la psicoterapia son la ultima salida y que pueden ver objetivamente el comportamiento de su hijo, quizá se sientan más cómodos -y tengan más éxito- si observan las estrategias siguientes para el control de su comportamiento: -Establecer una rutina de juego, estudio y tareas y adherirse a ella.

-Eliminar distracciones tales como el exceso del uso de la televisión, los estéreos portátiles y los radios con audífonos.

-Brindar un ambiente estructurado con límites y controles.

-Evitar el soborno y otras manipulaciones.

-Hacer cumplir las reglas y no excusar la mala conducta.

-Remunerar los comportamientos apropiados y castigar los inapropiados.

-Expresar actitudes y expectativas consecuentes, aunque flexibles.

-Eliminar la permisividad.

-Dar énfasis a la responsabilidad personal.

-Dar instrucciones breves y específicas.

En el caso de Tomasito, se decidió que las medidas drásticas, como enviarlo a una institución lejos de su hogar le ocasionarían más daños que provechos. Más bien, sus padres optaron por una combinación de medicamentos, psicoterapia de corto plazo y un enfoque nuevo al control de su comportamiento, basado en las estrategias señaladas precedentemente.

Este enfoque integral ayudó a todos los del caso. Por ejemplo, sus padres comenzaron a dar un enfoque consecuente a la disciplina. Y, de igual importancia, los padres de Tomasito aprendieron a contener su ira e impaciencia, a tiempo que le demostraban el amor y el apoyo que él necesitaba para resolver sus problemas.

A su vez, Tomasito comenzó a aprender lo que debía esperar cuando se portaba de forma apropiada y cuando no cumplía las reglas, a responder de forma positiva a la actitud más relajada de sus padres, a aceptar sus propias deficiencias y a quererse a sí mismo. También comenzó a darse cuenta de que nadie quería perseguirlo y con el tiempo dejó su resentimiento. Aún había explosiones de vez en cuando, pero eran la excepción y no sucesos diarios.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Fecha de publicación
19 de diciembre de 1994
Autor
DR. VICTOR M. URIBE*

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