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WELLA: UNA HISTORIA CON PELOS Y SEÑALES

Crespos, rizos y ondulados constituían la moda juvenil de finales de los años veinte. Pero las mujeres de esa época no tenían que sufrir el conocido refrán el que quiere marrones aguanta tirones , ya que los peluqueros empleaban para esta labor los primeros equipos de permanente al calor que salían al mercado. El maravilloso invento fue acogido con beneplácito entre las europeas porque además de los resultados favorables, ya se empezaba a asociar con la marca Wella.

Esta empresa en 1880, cuando era un pequeño negocio de manufacturas de tejidos para pelucas, hizo cambiar el look a las jóvenes de Sajonia con el novedoso producto.

Franz Stroher, joven peluquero de 26 años, fue el protagonista de la revolución en la moda. El pequeño negocio de pelucas se convirtió en 1924, en una marca de reconocimiento mundial: Wella fue entonces registrada en la Oficina de Patentes de Alemania, país de origen de la empresa.

Sólo 8 años después, se inicia el periódo de exportaciones al Reino Unido y a Suiza. Pero su época de consolidación internacional tuvo lugar entre 1950 y 1970 cuando se fundaron subsidiarias en varios países: Grecia, España, Italia, Francia y Austria, entre otros. De esta manera, Wella se convirtió en un consorcio internacional. La confirmación de esto tuvo lugar al cumplirse el primer siglo de labores, en 1980, cuando las ventas registradas alcanzaron los 1.052 billones de marcos.

Hacia 1983 Wella extiende sus campos de acción al adquirir la firma René Garraud S.A., compañía líder en cosméticos en Francia. A partir de este momento se inició una serie de cambios en la empresa: inaguración de la Casa Franz Stroher con el Centro de Estudio Wella en Darmstadt; adquisición de la firma Parfums Rochas S.A de París, fabricante de perfumes de lujo, fragancias exquisitas y artículos muy finos; inauguración de un nuevo edificio de administración en Darmstadt y adquisición de la firma Londa GmbH.

En la actualidad la empresa registra ventas aproximadamente por 2.600 billones de marcos. La filosofía empresarial de Wella está encaminada a convertirla en la número uno de la cosmética capilar a nivel munidal. Las labores que desarrolla el personal en todos los países está dirigida a satisfacer con productos de óptima calidad las necesidades de cuidado y embellecimiento de los consumidores.

En 1951, bajo un contrato de licencia con los Laboratorios Gustavo Dobe y Compañía LTDA se comenzaron a fabricar y vender los productos Wella en el país. Desde el año 57, se inició la importación de Koleston, producto líder de Wella en el mundo. En 1959, se estableció Wella en Colombia por la compra de acciones al mencionado laboratorio.

Sólo hasta 1963, Wella entra de lleno en el país al constituirse las sociedades Colombel LTDA y Belonda Colombina LTDA., una para la fabricación de los productos y otra para la comercialización.

Entre 1976 y 1975 Wella se expande por Colombia al inagurar las sedes de Bucaramanga, Barranquilla, Medellín y Cali. En 1986 se inagura el nuevo centro de operaciones de Wella en Colombia que es donde funciona actualmente. Un año después, el Estudio Técnico Internacional abre sus puertas con los más modernos y sofisticados equipos e implementos para desarrollar a nivel profesional el uso técnico de los productos Wella. La unión hace la fuerza El módelo económico neoliberal se impuso al iniciarse la década de los noventa. La privatización y la apertura han sido las políticas macroeconómicas y de mercado que caracterizan la actual administración. Las grandes empresas del país conscientes de ello, han iniciado cambios en sus estructuras internas y estrategias para alcanzar un óptimo nivel de productividad que permita minimizar costos y majorar la competitividad.

Entre estas empresas figuran Belonda Colombiana y Colombel, que al comenzar el año 92 unieron sus esfuerzos, con lo cual se redujeron los costos al centralizar y unificar el manejo administrativo de las empresas en un sólo cuerpo directivo. La fusión también la llevaron a cabo con el propósito de incrementar la productividad y alcanzar la excelencia en cuanto a la calidad.

De esta manera, Wella está logrando una mayor eficiencia en la ejecución de sus procesos que redunda en el mejoramiento de sus actividades comerciales y en el servicio al cliente, principal preocupación de la Casa Wella.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Otros
Fecha de publicación
4 de diciembre de 1992
Autor
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