NARCOSIS: TEMA SIN PAUTA

NARCOSIS: TEMA SIN PAUTA

Nunca he visto un anuncio publicitario que promueva un alucinógeno, y eso que tuve suscripción de cortesía durante muchos años a toda clase de publicaciones underground en el mundo. Sin embargo, no creo que nadie con uso de razón y que por lo menos sepa leer y escribir, mirar y escuchar, haya logrado sustraerse al efecto comunicativo de los estupefacientes. No hay anuncios en los medios porque la droga es ilegal , y mal podría un fabricante secreto promover su producto pues sería como dar ipso facto su razón social y la dirección de su laboratorio. Pero por la prensa, la radio, la televisión y el rumor, la droga es el pan del desayuno de cada día, no en forma de publicidad sino de noticia. Es el único caso donde los avisos no les recortan espacio a los artículos. Y son los propios consumidores y los propios organismos que la persiguen, a través de sus declaraciones parcializadas, los encargados de ponderar sus cualidades y de satanizar sus consecuencias. Sobre todo en este país, do

14 de noviembre de 1994, 05:00 am

En tal forma, para nadie es un secreto que la mejor marihuana del mundo se produce en Colombia ; que este país es el más poderoso exportador de cocaína a aquellos países donde existe demanda; que hay un gusano llamado gringo que está arrasando los cultivos de coca ante el pasmo de los labriegos, pero parece que es más sensible al paraquat recién aspersado por el ejército que la misma hoja que consumía; que el basuco fue un invento criollo de tendencia antisegregacionista para que la comunidad negra norteamericana tuviera acceso por lo menos al raspao de esta droga blanca; que los sembrados de amapola, de donde se extrae la heroína, son inmensos en nuestro pródigo territorio; donde también existen, todavía sin explotar a nivel internacional, la flor del borrachero y el cacao sabanero, la ayahuasca o yagé y los hongos alucinógenos..

A finales de los 60, cuando se puso de moda la marihuana entre los jóvenes, con el ejemplo del consumo por parte de esos peludos trovadores del siglo, los Beatles, que la consumían acompañados por el Maharishi y que además facturaban millones de liras esterlinas con el producto de su inspiración, y de adehala eran condecorados como los últimos Caballeros del Imperio Británico; se supo de empresas empacadoras de tabacos rubios que, a la espera de la cercana legalización de la yerba, hicieron sus profundos estudios de factibilidad y de mercadeo. Estudiaron etiquetas para las cajetillas, diámetros ideales para los joins, diseños y colores y sabores para los cueros . Hasta el término narcodemocracia parece que nos lo terminaremos tragando y asimilando. Como nos merendamos la narcoguerrilla , el narcopoder y la narcojusticia . Pero la narcopublicidad es inexistente. Si con la guerra de las colas ya estamos hasta la coronilla, qué tal que nos hubiera llegado la guerra de las colillas ?