RUSIA HEREDA CRISIS ECOLÓGICA

RUSIA HEREDA CRISIS ECOLÓGICA

Suelos contaminados por millones de toneladas de metales pesados y desperdicios nucleares, atmósfera saturada de nitrógeno y de azufre, lagos y ríos transformados en cloacas: Rusia heredó de la extinta Unión Soviética una situación ecológica catastrófica que sigue deteriorándose. Las casi 60.000 toneladas de petróleo volcadas desde hace meses en el gran norte ruso a partir de un oleoducto, según cifras adelantadas por el ministerio ruso del Medioambiente constituyen sólo el ejemplo más reciente de innumerables contaminaciones que afectaron a los 22 millones de kilómetros cuadrados de la Unión Soviética durante más de 70 años.

31 de octubre de 1994, 05:00 am

Muchos oleoductos tienen fugas permanentes que provocan varios centenares de explosiones por año, reconocieron las autoridades rusas poco después del derrumbe de la Unión Soviética, cuando el tabú sobre las contaminaciones comenzaba apenas a ser levantado.

Desde esa fecha, la filial rusa de la organización internacional Greenpeace alertó continuamente a la comunidad internacional sobre las múltiples agresiones al medio ambiente en la ex Unión Soviética.

En Rusia, las regiones más contaminadas son, además de la del oeste, directamente afectada por la explosión de la central de Chernobyl en 1986, el sur del Volga, la cuenca carbonífera de Kuzbass (centro), la región de Krasnoiarsk (Siberia), la Yakucia central (extremo oriente), la región del río Amor, en el norte de China, y la península de Kola (norte), indicó en 1992 Alexei Iablokov, director del recién creado Consejo presidencial de Coordinación sobre el Medio Ambiente.

Las catástrofes ecológicas de la época soviética recién comienzan a ser conocidas. Según la prensa, las autoridades soviéticas esperaron hasta los últimos años de la Perestroika para abandonar definitivamente el gigantesco proyecto estaliniano de desvío de los ríos.

En 1971 Moscú procedió a una explosión subterránea para reunir el río Kama y el Pechora, lo que provocó una serie de cánceres de tiroides.

El Pechora está precisamente afectado por la fuga del oleoducto anunciada el martes pasado, y considerada desde ya por las autoridades norteamericanas como uno de los más importantes desastres ecológicos de la historia.

El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) había estimado al comienzo del año que la crisis económica en Rusia amenazaba de manera irreversible los tesoros naturales del país debido a la falta de inversiones necesarias para la protección de las reservas.

Rusia es el país más contaminado de Europa por las emisiones de nitrógeno y azufre, de acuerdo con un estudio de un centro meteorológico escandinavo.

La mitad del país bebe un agua dañina para la salud, de acuerdo con datos suministrados por el Instituto de Investigación Nacional sobre la Ecología y el Medio Ambiente, en 1993.

El mar Negro, el mar de Azov y el lago Baikal están gravemente contaminados. El Volga arrastra cada año millones de toneladas de barro industrial hacia el mar Caspio, que también está amenazado de muerte ecológica.\ Alrededor de Rusia, el nivel del lago armenio Sevan, ex joya del Cáucaso, baja peligrosamente, y el mar de Aral, en Asia central, dentro de poco no será más que un recuerdo.

En Moscú mismo, una de las capitales más contaminadas del mundo, fueron censadas decenas de zonas de fuerte radioactividad. En 1990 en Gorki, (hoy Nijni-Novgorod), un simple control rutinario reveló que el pavimento de las carreteras contenía una tasa elevada de radio 226, altamente radioactivo.