LAS HUELLAS DE LAS HERRADURAS

LAS HUELLAS DE LAS HERRADURAS

Al caminar se descubre el misterio que envolvió el universo de nuestros antepasados; solo de esta manera se encuentran las maravillas del país y los secretos de como se construyó paso a paso, la patria colombiana. Los caminos reales fueron construidos por los indígenas para comunicar los pueblos. En la época de la conquista estos fueron modernizados , ampliándolos y convirtiéndolos en una gran red de ingeniería española.

20 de octubre de 1994, 05:00 am

Recibieron el nombre de caminos reales en la época de la Colonia, porque por ellos se desplazaban los altos dignatarios de la corona. Con la llegada de la República, los municipios comenzaron a preocuparse por la construcción y el mantenimiento de los caminos para facilitar su comunicación con otras poblaciones en términos de intercambio de producción agrícola. Muchos de ellos fueron hechos carreras con la llegada del siglo XX.

Otros, sin embargo, se quedaron anclados en el olvido, entre bosques de niebla, vegetación primitiva y legendarios escenarios.

A finales del siglo pasado, existían normas que reglamentaban el mantenimiento de los caminos, pero con la llegada de las vías pavimentadas estos perdieron importancia y la mayoría fueron destruidos.

Los que hoy se conservan están en las partes más empinadas de la zona andina, debido a que realizar reparaciones o remodelaciones en ellos era más costoso, mientras que los que se encontraban en las zonas planas fueron convertidos en vías carreteables.

Hoy, cerca de 18.000 kilómetros de caminos reales se extienden por todo el país. Muchos de ellos, fenecieron con el siglo; otros se conservan intactos.

Los departamentos de Cundinamarca, Santander y Boyacá, cuentan con un mayor número de caminos de piedra o reales, por tener una mayoría en kilómetros de su superficie en la zona andina y por estar ligado en el siglo XIX al comercio exterior.

Los caminos del cóndor En todo el departamento de Cundinamarca, existen más de 1.000 kilómetros de caminos reales o empedrados, entre los que se destacan: el Camino Nacional Bogotá-Honda, que hoy se conserva entre Albán y Honda.

Por ese sendero entró la cultura a Bogotá. Los viajeros, virreyes y demás personajes de la era colonial, que venían de Europa, tomaban la ruta del río Magdalena rumbo a Honda, en donde eran transportados a lomo de mula hasta la sabana.

El tramo cubría Guaduas, Villeta, Facatativá y por último Bogotá. Por allí también bajaron personajes como Bolívar, el presidente Sanclemente quien fue apresado en el año de 1900 en Villeta y José Antonio Galán a cuya memoria existe un monumento a la orilla del camino en las goteras de Guaduas.

Existen otros como el de Bogotá a La Unión, entre Choachí y Fómeque, población esta en donde Miguel Abadía Méndez viajaba en plan de veraneo. Este camino continúa hacia el Llano, llegando a Villavicencio por el cañón del río Guatiquia.

Otro es el sendero que de Bojacá desciende por la laguna de Pedro Palo en dirección a la Mesa y Anapoima. Antiguamente, llegaba hasta el río Magdalena, hoy convertido en carretera.

Facatativá - Anolaima que continuaba hacia el río Magdalena en las cercanías de Cambao. Hoy se conserva este recorrido que incluye también a la población de Quipile.

En estas poblaciones hay aún información histórica y las personas de mayor edad, fueron los que caminaron en su juventud por esos caminos, siendo hoy protagonistas de historias vivientes.

El paso de la Libertad Por ser un departamento ubicado en la zona andina y por ser una zona agreste en su mayoría. Boyacá conserva en sus predios más de 1.200 kilómetros de caminos reales.

Se destaca el Camino a la Región Indígena de la Tunebia, al norte de la Sierra Nevada del Cocuy. Allí había comercio y desplazamiento entre la zona alta de los Andes y los Llanos Orientales en Arauca.

Sobresale también el camino que de Samacá conduce a Ráquira, San Miguel de Sema, y Simijaca en los alrededores de la laguna de Fúquene. Se dice que allí, se inició la comercialización de los textiles de la industria de Samacá.

Se destaca, además, el Camino de los Libertadores, por el cual Bolívar entró a la zona del Pantano de Vargas y el Puente de Boyacá.

En general, la mayoría de estos caminos se conservan y existen otros más como el de Charalá en Santander que llega hasta Belén en Boyacá. Muy útil en su época para trasladar por allí el personal de apoyo a la campaña libertadora.

En las zonas planas como Tunja, Duitama y Soatá se concentró el área de influencia de la carretera central del norte. Esa región conformaba el antiguo camino que comunicaba a Bogotá con Caracas.

En Miraflores se encuentran rastros de caminos de piedra que fueron utilizados posteriormente por la colonización boyacense de la parte sur y oriental del Casanare.

El paso del comunero En este departamento debido a la industrialización de la región y al auge comercial, apenas se conservan unos 800 kilómetros de herradura.

Allí se destacan los caminos de San Vicente a Zapatoca o camino de Lenguerke, en el que se intercambiaba producción entre la zona alta y la zona baja del Valle del Magdalena para su exportación.

El Camino Nacional de Jordán que hoy se conserva hasta La Mesa de Los Santos y que anteriormente comunicaba con Bogotá.

Sobresale, igualmente, el Camino de Los Comuneros, por el que se desplazaron en 1817 hasta las goteras de Bogotá, cerca de Zipaquirá. Algunos rastros de este recorrido aún se conservan en Puente Nacional.

Otro es el camino de Charalá que conducía hacia Belén (Boyacá), utilizado comercialmente entre los dos departamentos y luego, durante la campaña libertadora, para aportar hombres, en las batallas del Pantano de Vargas y de Boyacá.

Rutas por los caminos reales En Cundinamarca Ruta: Albán-Villeta-Guaduas-Honda Recorrido: 3 jornadas, de 6 horas, 5 horas y 7 horas cada una.

Es ideal: para caminante que inicia pues puede hacer recorridos menores ya que en caso de cansancio, tiene la ruta pavimentada cercana, por los lados de Sasaima, el Alto del Trigo (antes de Guaduas) y en la vereda de San Jerónimo, antes de Honda.

Para ir en bicicleta: este camino tiene facilidades entre Chimbe y Bagazal, muy cerca de Villeta, pasando por las veredas de Torres y Mabé.

Entre Villeta y Guaduas, por la veredas de Cune y San Isidro, se puede andar en bicicleta, pues el camino ha sido convertido en un carreteable, apto para esta actividad deportiva.

Ruta: Laguna de Pedro Palo y Bojacá, el camino real apropiado para caminantes y ruta apropiada para ciclistas de montaña.

Recorrido: 4 horas Ruta: Bojacá-El Ocaso. Por esta ruta se pueden desarrollar la caminata y el paseo en bicicleta.

Recorrido: 4:30 horas En Boyacá Ruta: Villa de Leiva-Arcabuco Ideal: para ciclistas de montaña.

Tiempo de recorrido: 1 hora 30 minutos Ruta: Ráquira-Samacá Ideal: para caminantes (5 horas) y ciclistas de montaña.

Ruta: Cocuy-La Cueva-Guicán Ideal: para ciclistas de montaña Tiempo de recorrido: 3 horas Ruta: Aquitania-Páramo de Hirva-Laguna de Tota-Aquitania Ideal: para caminantes Tiempo de recorrido: 5 horas Santander Ruta: Girón-Lebrija Ideal: para caminantes Tiempo de recorrido: 3 horas Ruta: Alrededores de San Gil, Barichara, Charalá y Guane Ideal: para ciclistas de montaña Tiempo de recorrido: promedio dos horas entre cada población.

Ruta: San Andrés-Laguna de los Ortices (provincia de García Rovira al nororiente de Santander) Ideal: para caminantes Tiempo de recorrido: 4 horas CAMINATAS A GRANEL Para ciclistas desde El Salto de Tequendama hasta la cabecera del municipio de San Antonio de Tequendama Recorrido: dos horas Valor: $ 15.000 por persona Incluye: transporte, mapa y guía durante el recorrido Plan: para caminantes desde Guasca, a las lagunas de Siecha Tiempo de recorrido: 6 horas Valor: $ 5.000 Incluye: transporte y guía durante la caminata.

Informes: Escuela de Caminantes Camino Real. Carlos Delgado, teléfono 2496243. Apartado Aéreo 75170, Bogotá.

QUE LLEVAR Visera para el sol, buzo o suéter, camiseta de algodón, pantalón de sudadera, medias de hilo, botas o tenis, envase plástico o cantimplora con agua, bolsa o mochila para llevar a la espalda, almuerzo (opcional). Se pueden llevar bocadillos o uvas pasas (calorías).