Colombia, país para chambonear

Colombia, país para chambonear

Fui al Hotel Hilton de Cartagena en mi bicicleta, que aquí me sabe a Rolls-Royce, a entregar una carta que le mandaron al gran manager desde Bogotá. La mandaron 17 mujeres que sorprendí en la peluquería subiéndose el ego y diciendo que les gustaría ser consuegras de Julio Mario Santo Domingo, porque sus tres hijos están solteros y son buenos partidos.

24 de enero de 2007, 05:00 am

El mensaje al manager del Hilton decía que eso les pasó por tacaños y cujíes, por ahorrar el salario de un permanente cuidador de la piscina. La tacañería les resultó mortal. Y no culpen al humilde negrito de salario mínimo, que no supo reaccionar a tiempo. Culpen al ejecutivo que recomendó ese ahorro. Firmaron 17 mujeres que le hicieron el fo a esa cadena hotelera y a Paris Hilton, por no cuidar la herencia.

Colombia chambona. Un bus que viaja con Radio Vallenata a full volumen entre Barranquilla y Santa Marta es tragedia casi segura. El gas lo transportan como si fueran papayas. Venden gasolina mientras fuman. Y es muy posible que en la panadería donde ustedes compran el pan y la parva dejen caer el frasco de raticida sobre el bulto de harina... y “yo no tuve la culpa”.

Y llegó algo fresco: llegó el Hay Festival a Cartagena y las mujeres feministas que crecieron leyendo a Simone de Beauvoir van a discutir sobre machismo y feminismo y si el matrimonio es compatible con la felicidad. Buen debate para intensas e inteligentes.

Al Hay Festival llegamos los nostálgicos de los 70, cuando Cortázar, Rulfo, Serrat, Don Gabo y Vargas Llosa marcaban el paso. Cartagena cultural para recordar a Joan Baez, Saco & Vanzeti, Novecento, el Quinto Regimiento, Neruda, Alberti, Guillén, ‘Pasionaria’ y Allende. Rico oír al Borges del fútbol, al lúcido Valdano, y a Daniel Samper Pizano recomendando a los oyentes poco sexo, mucho viagra, mucho chat y mucho fútbol.

Se hablará de periodismo independiente y dependiente, de la revolución cubana y de Fidel Castro; de cine de Costa Gavras y Francesco Rossi, y de los nuevos directores y guionistas mexicanos que están sacudiendo a Hollywood. Refresca este festival para escuchar a La Fania tocando Pedro Navajas en Quiebracanto. Alivia la dosis que nos dan ‘farcos’ y ‘paracos’ jugando a “redentores”.

En Cartagena hago tarea cultural: fui a la peluquería de las mellizas Dáger, y 23 mujeres costeñas contestatarias me restregaron que la Cartagena femenina estaba solidaria con la médica Mónica Yamhure, ex esposa del ex ministro Araújo, hoy en libertad. Me exigieron que lo contara en EL TIEMPO porque, según ellas, hubo ‘cachacos’ que opinaron a la ligerona.