¿Y dónde está el propietario?

¿Y dónde está el propietario?

En Bogotá y en en el resto de ciudades es común que se realice un sinnúmero de transacciones inmobiliarias sin que el propietario tenga a la venta un predio, ni públicamente ni con avisos. El interesado se entera y puede contactarlo para sugerir el negocio.

13 de enero de 2007, 05:00 am

Y claro, seguramente el proceso no será tan fácil como cuando realmente se quiere vender, pero aun así muchas veces las partes llegan a un acuerdo.

“La cuestión es que saber quién es el propietario de un predio en Bogotá será una tarea más que ardua, casi una odise a”, asegura Carlos Peña, ingeniero catastral y consultor inmobiliario , quien advierte que el problema es más grave si el inmueble no tiene una dirección clara o visible como sucede con muchos lotes de la capital.

Peña considera que parte del inconviente surge del parágrafo tercero de la Resolución 218 del 2006, emitida por Catastro Distrital que dice: “En los casos en que el peticionario solicite trámite alguno para predios que no son de su propiedad, deberá anexar la autorización de la persona que figure como propietario para cada uno de ellos...”.

“Esto impide que cualquier particular pueda solicitar un Certificado de Nomenclatura o Boletín Catastral (como se hacía antes) donde además de la dirección y otros datos básicos puede aparecer el nombre del último propietario”, asegura el ingeniero catastral.

Las ‘trabas’ La cuestión es que esto no es nada seguro, pues hasta que no se compruebe en Catastro, mediante Escritura Pública o Certificado de Tradición y Libertad, seguirá apareciendo el dueño anterior como titular. Es decir que el nuevo dueño tendrá problemas para hacer sus propios trámites.

“Irónicamente –agrega Peña–, para saber quién es el propietario de un inmueble a través de estos certificados, se necesita que este lo autorice, lo cual no tiene sentido.

“Y aunque la otra forma de indagar es a través del Certificado de Tradición y Libertad que expiden las Oficinas de Registro, en muchos casos no se sabe con certeza cuál es la dirección exacta del inmueble. Entonces, hay que preguntar en Catastro donde el usuario debe buscar por medio de la cartografía”.

Y si al fin se encuentra el dato surge otro problema: Bogotá, a través de Catastro Distrital, viene actualizando y unificando, desde el año 2001 y por localidades, la nomenclatura de la ciudad.

En resumen, y sin dirección, el trabajo será buscarla o que se la den. Y si logra encontrarla se requiere algo más complicado: obtener la autorización del antiguo propietario; algo imprescindible para realizar cualquier trámite.

Si la quiere solicitar en las Oficinas de Notariado y Registro es más que evidente que será un proceso lento, pues –a menos que el propietario lo asuma– esto se puede demorar tres meses que –según Peña– “pueden ser hasta tres años.

“Y eso que existe un convenio entre Notariado y Registro y Catastro Distrital para la actualización de la nomenclatura oficial o actual”.

“De cualquier forma, la gente que acude a estas oficinas para solicitar su certificado de Tradición y Libertad debe hacerlo referenciando la nomenclatura antigua, pues con la nueva no aparece.

“Estas son situaciones que pueden retrasar considerablemente un sinnúmero de procesos no solo en el área inmobiliaria, sino en muchas otras que a diario requieren el dato de ubicación y propietario”.

Así las cosas, sólo los dueños –o a quien ellos autoricen– podrán solicitar su Boletín Catastral.

Según Peña, “es una medida poco sabia que hará que aparezcan los ‘tramitólogos’ de nuevo. Por eso creo que la ciudadanía clama a gritos que Catastro pueda expedir un certificado donde aparezcan todos los datos, así no esté el del propietario, pues es claro que sólo el Certificado de Tradición y Libertad es válido para demostrar el dominio sobre un predio y no el Certificado de Nomenclatura ni el Boletín Catastral” , concluye.

- OPINA CATASTRO La oficina de prensa de la entidad informó que con la medida se busca desestimular a los tramitadores, quienes están acostumbrados a cobrar a los contribuyentes por trámites que son gratuitos en las ventanillas, entre ellos, el certificado catastral. “Más que entorpecer procesos, la idea es que el propietario participe de los trámites y si no puede hacerlo personalmente basta con una carta de autorizació n . Es importante que los usuarios tengan eso en cuenta”.