CULPABLES, MILITARES IMPLICADOS EN LA FUGA

CULPABLES, MILITARES IMPLICADOS EN LA FUGA

Un consejo de guerra halló culpables ayer a los siete militares sindicados de haber participado en la fuga de Pablo Emilio Escobar Gaviria y nueve de sus hombres, durante los hechos ocurridos en la cárcel de La Catedral, de Envigado, el pasado 22 de julio. La corte marcial, efectuada en las instalaciones de la Cuarta Brigada de Medellín y presidida por un alto oficial del Ejército Nacional, duró cinco días. Fueron procesados tres suboficiales y cuatro soldados, adscritos al Batallón de Policía Militar Número Cuatro, Ciudad de Medellín, que estaban encargados de la vigilancia externa del penal en el momento de los hechos.

28 de octubre de 1992, 04:00 am

Los delitos de los que estaban acusados eran los de favorecimiento en la fuga de presos, desobediencia y cohecho propio. Según la resolución expedida por los tres vocales que participaron en el consejo de guerra, fueron encontrados culpables por los tres delitos el sargento viceprimero Filiberto Joya Abril, el cabo segundo Danilo Torres, el cabo primero Orlando Monguí Rivera y los soldados Héctor Mario Muriel López, Carlos Patiño y José Mora Díaz.

El soldado Adolfo Montoya sólo fue encontrado culpable de los delitos de favorecimiento de la fuga de presos y desobediencia. En los próximos días el consejo de guerra dará a conocer las penas que deberán purgar los siete militares.

Cuando sean promulgadas, los procesados serán trasladados a la cárcel militar Cuatro Bocas, localizada en Tolemaida. Actualmente, están recluidos en las instalaciones de la Cuarta Brigada de Medellín.

Escobar y sus nueve lugartenientes, siete de los cuales ya se han entregado a la justicia y se encuentran en la Penitenciaria Nacional de Itagí, escaparon de La Catedral luego de una operación que pretendía trasladar al capo hacia una base militar.

Según un documento de la IV Brigada conocido días después de la fuga, el sargento Joya conversó la noche de la operación con uno de los reclusos, quien le manifestó el deseo de Escobar de que lo ayudaran a escapar de la cárcel a cambio de dinero.

El sargento recibió en ese momento una olla con alimentos que repartió entre sus subalternos, los cuales nunca estuvieron de acuerdo con la actuación del sargento. Más tarde, Joya ordenó a los soldados que dejaran salir a siete supuestos trabajadores que se encontraban en el penal. Los obreros eran en realidad Escobar y sus hombres.

Según lo narrado luego por uno de los soldados, Escobar salió vestido de mujer y con una peluca. Alguno de sus hombres vestían ropas de campesinos, otros ropas muy elegantes y algunos llevaban pasamontañas.

Los militares involucrados en la fuga fueron detenidos el 25 de julio, tres días después de ésta. El comando de las Fuerzas Armadas ordenó inmediatamente una investigación sobre lo sucedido. Más tarde, fueron destituidos el comandante de la Cuarta Brigada, general Gustavo Pardo Ariza, y el coronel Hernando Navas Rubio, director general de Prisiones.