UNA MIRADA AL ORIENTE

UNA MIRADA AL ORIENTE

Hasta mediados del siglo era la casa donde se hospedaban los presidentes, cuando pasaban por la ciudad. Ahora, esta edificación de estilo republicano, en la que el blanco de sus paredes contrasta con el tono rojizo de las tabletas del piso, ya no es sede de reuniones políticas. Las tres salas de su única planta son, desde hace tres años, el punto de encuentro cultural en Santander. Aunque parezca paradójico, la destrucción de algunas obras durante una exposición en Piedecuesta, aceleró la idea de montar, en 1985, un museo de arte moderno, que vinculara a la capital del departamento, al contexto de las ciudades con mayor desarrollo cultural en el país.

23 de enero de 1993, 04:00 am

La artista Sonia Gutiérrez revivió la antigua preocupación por la carencia de un espacio exclusivo para la promoción, estudio y difusión del arte moderno en la ciudad, compartiendo la idea de crear el museo con otros amigos del arte regional.

Para el efecto, junto con Ricardo Gómez, Gabriel Hernández, José Jorge Dangond y Edgar Páez, se constituyó la Fundación Proartes, hoy denominada Fundación Museo de Arte Moderno de Bucaramanga (MAMB) y se adquirió la sede propia en donde actualmente opera y la cual fue adecuada por expertos nacionales e internacionales de acuerdo con los requerimientos museográficos contemporáneos.

En 1988 el museo adquirió su colección básica, gracias a la donación de 26 obras de artistas de Bogotá y Bucaramanga y se vincularon activamente pintores y escultores como Ramírez Villamizar, Manuel Hernández y Beatriz González. Hoy su patrimonio lo integran 54 pinturas, esculturas, grabados, fotografías, dibujos y obras de técnicas mixtas.

El patio central fue destinado para exposiciones al aire libre. Ahí se puede caminar por entre las esculturas de Las terrazas de Machu Picchu y el Exágono de Eduardo Ramírez Villamizar.

En el interior el recorrido es por La estrella de Edgar Negret o Las situaciones de Nijole Civickos, quien se ha especializado en las formas de la vida real.

El recorrido incluye los cuadros de Jorge Mantilla Caballero, con su obra Corporales de la colección privada del museo, La mujer de Saturnino Ramírez y los desnudos de Elkin Restrepo Arenas. Pasos de gigante El museo abrió sus puertas el 10 de febrero de 1989 con obras de Ramírez Villamizar y, desde entonces, se han realizado 33 exposiciones nacionales e internacionales con una muestra de 1.211 obras de 160 artistas regionales, 31 nacionales y ochenta extranjeros.

Con el logro de un horizonte cultural más amplio para la ciudad y la región, el museo se ha propuesto servir de apoyo a las nuevas generaciones de artistas santandereanos, proyectando la realización de cursos especializados y seminarios, además de la gestión de becas internacionales, para aumentar el liderazgo en el campo de la plástica.

Actualmente operan algunos convenios que permitirán el desarrollo del MAMB, con organismos como el Centro Colombo Americano de Bucaramanga y Medellín, el Banco de la República, el Instituto Goethe de Alemania, el museo La Tertulia de Cali, las universidades Nacional e Industrial de Santander y la Biblioteca Pública Gabriel Turbay.

En total, unas 15.000 personas, en su mayoría estudiantes de primaria y bachillerato, visitan anualmente el museo.

La directora del MAMB, Lucila González Aranda, sostiene que ahora el museo requiere multiplicar su esfuerzo para construir y desarrollar dos etapas subsiguientes de consolidación y ampliación de servicios.

Dentro de los programas de ensanchamiento se encuentran las obras de ingeniería para la ampliación de la sede, las cuales se realizarán a partir de junio de este año, con un proyecto del arquitecto Rafael Maldonado Tapias, quien obtuvo el primer premio en el concurso de diseño abierto en 1991.

La obra total estará concluida en dos años y para ello se trabaja en la búsqueda de los recursos respectivos. El plan vale más de 500 millones de pesos.

En la obra se conservará la casona en donde funciona hoy el museo, pero se construirá un pasaje peatonal, un patio especial de exposiciones permanentes, un teatro y salas de conferencias. En general, se busca hacer del Museo de Arte Moderno de Bucaramanga, el primero en su tipo en el país. No deje de ver Los grandes pies de Nijole Civickos. Es su obra Las situaciones donde representa los pasos de un gigante. Las terrazas de Machu Pichu , la serie de esculturas de Eduardo Ramírez Villamizar que se exhibe en el patio de la casa. Los lienzos de Alvaro Barrios en una de las tres salas de exhibición.