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EL PARRICIDIO DE LA GRAN COLOMBIA

Bolívar, Libertador. Santander, vicepresidente . Jaime Duarte French Nuevo Rumbo Editores, Bogotá 1993 648 páginas. Solo un masoquismo recóndito regresa al aficionado a episodios lastimosos que conformaron la República. Cuando convivieron exaltación y heroismo en la victoria y la mezquindad de ingratitud y ambición. La Independencia culminó entre dos tragedias, la patria boba y la disolución de la Gran Colombia. Esta segunda ocupa la nueva obra de Jaime Duarte French, especialista en esta época y autor entre otras de la biografía de Florentino González y las señoras Ibáñez e identificado también con la Biblioteca Luis Angel Arango. El tramo que va de 1819 al 30 más o menos. Después de Boyacá, el Libertador dejó el gobierno, la administración mejor, al general Santander. Según Duarte, empezó entonces la hegemonía que dio excusas a varios generales sobre todo venezolanos para repartirse la herencia de Bolívar. Querían su patriecita, como diría él. Un calvario de rivalidades, ambici

El hecho que el historiador empiece este recuento con Obando, con el malestar crónico del sur y con otros dos oficiales popayanejos que serán luego sobresalientes, Mosquera y López, apunta a la responsabilidad que le atribuye a Santander en el desastre terminal, al que se llega por la que tendría en buena parte de las disensiones que marcaron desde entonces para siempre la historia nacional. Para empezar como semilla de los dos partidos que la han proseguido un poco, como variables de arreglos de cuentas entre bolivarianos santanderistas.

Ese punto de partida le da interés a la obra por medio de la pasión. En cuanto no se reduce a la revista y acopio de documentos sobre hechos más o menos conocidos. Pero es al tiempo su debilidad porque el material, la argumentación y las conclusiones están condicionadas por esa intención. Aunque son esas tomas de partido las que instigan la investigación sobre acontecimientos, como estos determinantes para estos países. Tal posición desde luego enfurecerá a los santanderistas y desquitará a los bolivarianos. Que hay de los dos todavía, no obstante que se impone la tendencia historiográfica que deja hablar a los datos y el reparto de amor y odio a los lectores.

La ecuanimidad viene luego del parcialismo. Aunque siempre se escribirá Historia de esas dos maneras: la científica, fría, documental y analítica. La otra, apasionada, partidaria y personalista. Esta permite un estilo que exprese los afectos provenientes de la incidencia del pasado en la actualidad. Sin descuidar brillo, rigor y documentos, este libro es más del segundo tipo. Por tanto se lee con mayor atención que el que acumula información valiosa pero a veces tediosa.

Como sea, deja viva de nuevo una división de opinión que parece interminable. Fallas y aciertos de los próceres nos hicieron como somos. Pero si ni siquiera entendemos la actualidad, cómo calificar definitivamente la actitud de Santander con los venezolanos, con la invención de un Estado, con la sucesión de Bolívar, con la polémica constitucional de entonces y otras? Podría decirse por lo pronto que a personajes que admiten juicios tan apasionados y divergentes, sería inadecuado negarles por lo menos la grandeza.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Entretenimiento
Fecha de publicación
21 de julio de 1993
Autor
Jorge Restrepo

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