COMUNA TEÑIDA DE COLORES

COMUNA TEÑIDA DE COLORES

Las comunas de Medellín tienen color y vida, a pesar de la literatura de horror que circula en el país. Es una realidad variopinta, heterogénea y contradictoria: en esos mismos lugares que los titulares de prensa se empañan en señalar como trágicos, también viven gentes con sensibilidad, que traducen su contidianidad en poemas, música y pintura. Quince pintores de las comunas se encuentran exponiendo sus obras en Medellín. En la Casa Cultural León de Greiff, localizada en el centro de la ciudad, exponen seis de la comuna nororiental, y en el barrio Pedregal, en la Unidad Recreativa de la Caja de Compensación Familiar de Antioquia (Comfama), están reunidos los nueve de la comuna noroccidental.

25 de septiembre de 1992, 04:00 am

Las técnicas óleo, collage, acuarela, pastel y mixtas son más el producto de una intución artística que el resultado de un aprendizaje técnico. Solo cinco de ellos tienen formación profesional en artes plásticas; los otros son autodidactas.

Los sesenta cuadros revelan la heterogeneidad de los participantes. Unos muy académicos, otros con pretensiones vanguardistas, también hay abstractos y costumbristas.

La mayoría son pintores del rebusque. Fabio Bedoya Hernández, de la comuna nororiental, dice: Para moldear su obra en un medio donde todo resulta tan costoso, cada pintor echa mano de lo que encuentre, pero nunca puede sentirse frustrado por la falta de recursos . Es por esto por lo que a cambio de lienzo o papel apropiado, un cartón o un pedazo de periódico es suficiente.

Algunos de los pintores centran sus trabajos en las escenas cotidianas de su barrio, como la parejita de jóvenes con pretensiones de punkeros que baja por las calles de Aranjuez, o el muchacho que cruza la Avenida Oriental, con una vara de cuatro o cinco metros para tratar de pescar algo en el río Medellín. No es casualidad que predomine el amarillo ya que ese es el color de la tierra sobre la que se levantan las comunas.

Los pintores de la comuna son marginales y según Orlando Restrepo, sus familias los llaman traidores . No se entiende que abandonen carreras tan lucrativas como la ingeniería para meterse de pintores.

Estos traidores tienen imaginación: son los únicos capaces de terminar el metro de Medellín, como lo hizo Restrepo en una de sus obras. Medellín resulta para ellos seductora.

Los maestros de artes plásticas de la Universidad Nacional de Medellín, que participan en la muestra del nororiente, Irlán Restrepo, Alonso Meneses y Juan Fernando Sánchez, hacen parte del grupo Versión Alterna, donde discuten temas relacionados con arte y ciencias sociales y trabajan en la estructuración de la propuesta Arte en la ciudad y para la ciudad .

Por su parte, los artistas de la comuna noroccidental son más convencionales y espontáneos. Sus trabajos se centran en los aspectos amables de la ciudad: niñas que juegan en las calles, la maternidad, la calle del pueblo, etc.

Para ninguno es casual la forma, el cómo y sobre lo que se pinta, y cada mañana, un nuevo muro de la ciudad recibe el aporte de un espontáneo. Es el comienzo del encuentro del joven que abandona el estigma de la cultura de la muerte. Quince artistas La exposición de la comuna nororiental, organizada por la Casa Cultural León de Greiff, podrá verla el público hasta el 30 septiembre, mientras que la de la comuna noroccidental, gracias al esfuerzo de Comfama y la Secretaría de Bienestar Social de Medellín, permanecerá hasta el 12 de octubre.

En la muestra de la nororiental participan 21 obras de Irlán Restrepo, Alonso Meneses y Juan Fernando Sánchez, maestros de artes plásticas de la Universidad Nacional de Medellín, además de los autodidactas Fabio Bedoya Hernández, Fabio Morales y Orlando Restrepo Pulido.

Por el sector noroccidental son 39 cuadros. Exponen Deisy Varela Usuga, John Jairo Castañeda, Marino Corrales, los hermanos Javier y Mario Ospina Arango, María Elena Cardona Calle, Andrés Humberto Martínez, Johny Barrientos y Laura Abdala