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EL CHIMO, UN VICIO QUE CONSUME A LOS ARAUCANOS

El entrenador se paró en la puerta del gimnasio y le ordenó a sus pupilos que fueran a escupir y enjuagarse la boca antes de ingresar a la jornada diaria de ejercicios. Todos llegaban con un olor penetrante a tabaco rancio, una particular identificación de quienes consumen el chimo, una sustancia que se fabrica en Venezuela, pero cuyo consumo está muy extendido en esta parte del llano.

Por primera vez, el entrenador Miguel Angel Barbosa inició un control a quienes lo consumen, pues se trata de una especie de estimulante, como lo es en otras partes del país la hoja de coca para los indígenas.

En Arauca, acostumbran a mascar chimo los jóvenes y personas de diferentes edades, sin importar la edad, ni el sexo ni la condición social.

Para los llaneros es parte de su vida. Llanero que se respete escupe chimo . Todos lo cargan en sus cajetas , entre el bolsillo o detrás de la oreja.

Es una pasta negra, de consistencia similar a la crema dental, con sabor picante, olor a lejía y produce una salivación intensa. La trajeron los venezolanos, desde la fundación de los primeros pueblos del llano.

El médico Alfonso Medina, Secretario de Salud Departamental, aseguró que el chimo tiene efectos parecidos a los de la cocaína, sólo que este no afecta la memoria. Pero sí quita el cansancio, la sed, el hambre, el frío y deja una sensación de ánimo y euforia, que a la vez que acelera la tensión arterial.

Según los expertos, la sustancia no está registrada entre los alcaloides ni es conocida en el interior del país, pero podría ser altamente cancerígena, por la concentración de nicotina que posee.

El pastor Javier Díaz, del partido Nacional Cristiano, lo consumió durante seis meses, a falta de cigarrillos, cuando vivió en un pueblo de Venezuela. El sostiene que lo terrible de esta pasta es tragarla, pues produce borrachera vómito, diarrea y pérdida total de las fuerzas.

Roger Cisneros, periodista y asistente del alcalde Ricardo Alvarado, dijo que cuando estudiaba en el colegio era cuestión de honor escupir chimo , de lo contrario se era gallina . El publicista Rafael Padilla, dice que su sitio preferido para escupir chimo es la manga de coleo. Pero si se pasa algo de este elemento, uno siente que lo giran a mil kilómetros por hora .

En la oreja de Alberto Sabogal, rector del Instituto Técnico Industrial Araucano, en lugar de un lápiz, siempre carga su bojotico de chimo. El concejal e ingeniero de alimentos Alberto Peraza afirma que escupir chimo es como fumar cigarrillo. Durante su carrera universitaria lo utilizó en el baño de la universidad en Bogotá.

Otros le atribuyen a este producto algunos poderes curativos y no falta quien sostiene que si una culebra lo traga, muere minutos después. Lo mismo pasa con las pirañas, los temblones o las rayas en los pantanos o puede abanadonarse en un rincón para combatir los mosquitos y las cucarachas.

Cura las inflamaciones producidas por piquetes de zancudos y mosquitos, el extreñimiento, las caries dentales y hasta el dolor de cabeza.

El pintor araucano Oscar Barrios le econtró uso práctico a la pasta, pues la estampa en sus lienzos mediante una técnica de disolvencia, que le permite variar las tonalidades a los colores.

Pero aunque su consumo se ha generalizado, nadie ha hecho estudios serios para establecer a ciencia cierta hasta donde puede llegar su poder tóxico.

El chimo se vende libremente en las tiendas José Tovar, dueño de una pequeña fábrica en el barrio Miramar de Arauca, explica que la materia prima para la elaboración del chimo, es el tabaco.

Cuando las hojas están listas para la recolección, se escogen las mejores, las cuales, tras un proceso de secado por varias semanas, se hierven hasta obtener un líquido espeso, que se revuelve con las cenizas de madera de bucaré o barbas de tigre, dos especies vegetales propias de la región.

Los ingredientes se revuelven, hasta que se obtiene una pasta semiconsistente que finalmente se empaca para distribuirla al público.

Cada dosis de algunos gramos vale de 100 a mil pesos y su expendio es libre en tiendas y almacenes de abarrotes a ambos lados de la frontera.

Generalmente se les identifica con los nombres de Fiero , Toro Loco , La Pantera , Matacaimán y Cahilapo .

Publicación
eltiempo.com
Sección
Otros
Fecha de publicación
28 de agosto de 1993
Autor
MARTHA ROJAS SANCHEZ

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