CRÓNICA DE UNA SALIDA ANUNCIADA

CRÓNICA DE UNA SALIDA ANUNCIADA

A las 11 de la noche del jueves, cuando el ministro de Defensa, Jorge Alberto Uribe Echavarría, abandonó la Casa de Nariño con la aceptación de su renuncia bajo el brazo terminó el corto paso del empresario por una de las carteras que se han convertido en fusibles del gobierno del presidente Alvaro Uribe.

09 de julio 2005 , 12:00 a.m.

A las 11 de la noche del jueves, cuando el ministro de Defensa, Jorge Alberto Uribe Echavarría, abandonó la Casa de Nariño con la aceptación de su renuncia bajo el brazo terminó el corto paso del empresario por una de las carteras que se han convertido en fusibles del gobierno del presidente Alvaro Uribe.

No en vano se han dado ya dos cambios en ella a pesar de que el mandatario prometió al comienzo de su Gobierno que su gabinete se sostendría los cuatro años.

En realidad, la renuncia del Mindefensa estaba cantada. A Uribe Echavarría le tocó capotear episodios tan críticos observadores pronosticaron su retiro.

Tuvo posiciones cuestionadas, en el ámbito internacional, con el gobierno de Venezuela. Como cuando criticó la compra de 100 mil fusiles de ese país a Rusia, y -tal vez la más seria- cuando dejó entrever que Colombia habría pagado recompensa para llegar a la captura del guerrillero Rodrigo Granda en Caracas, caso que puso en vilo las relaciones bilaterales.

En el propio Ministerio, aunque no se dieron fricciones como las de su antecesora con sectores de peso de los uniformados, no cayó muy bien el llamado a servicios que hizo a cuatro altos generales, que fungían como la segunda línea de mando en el Ejército.

No faltaron tampoco complicaciones en el plano personal. Sus opositores filtraron a medios de comunicación el dato de que había estado visitando en prisión a una mujer condenada por narcotráfico.

Pero tal vez, el capítulo definitivo es el del Congreso, pues allí se hizo evidente que había perdido toda posibilidad de maniobra política. No solo, hace cerca de un mes casi prospera una moción de censura en su contra, sino que días después le echaron por tierra cuatro de los proyectos de ley de su cartera. La revista Cambio aseguró que tras de la caída de los proyectos estaba el subdirector del DAS, Ignacio de Narváez.

Fuentes cercanas a Palacio aseguran que el mismo Uribe Echavarría venía insistiendo en su salida, porque nunca se acostumbró a la idea de ser una figura pública.

Dijo varias veces que se quería ir.

"Muchas veces nos comentó que prefería estar al lado de su familia y que su tiempo se había cumplido, pero no se atrevía a dejar solo al Presidente. l mismo señaló varias veces que se quería ir del gabinete en medio de los consejos de seguridad", relató uno de sus asesores más cercanos.

Por eso el jueves pasado, el propio Presidente Uribe se vio en calzas prietas para convencerlo de que no dejara la cartera de Defensa.

"Uribe Echavarría le dijo al Presidente, como se lo repetía a amigos y ministros en los pasillos de Palacio, que con su paso por el Ministerio sentía que había prestado el servicio militar", comentó la fuente de la Casa de Nariño.

Ayer anunció su renuncia en una rápida conferencia de prensa, citada de afán por sus asesores quienes, frente a las cámaras y micrófonos, se notaban más angustiados que el propio ministro Uribe Echavarría.

El Ministro dijo desde el comienzo de la conferencia que no respondería preguntas de los periodistas y que se limitaría a leer una declaración. "Quiero compartir un hecho importante para mi y mi familia", con estas palabras selló su salida, después de veinte meses de gestión.

"Me habían dicho que no era oportuno hacerlo antes por la grave situación de orden público pero soy un hombre de decisiones y esta la tomé desde el principio del año", agregó.

Complot contra civiles?.

Más allá de los episodios ya mencionados, Uribe también deja una gestión con muchos logros para mostrar, sobre todo en la importante labor de gerenciar el sector Defensa (ver Gestión fructífera ).

Y es que hay quienes no descartan que exista una especie de complot contra los civiles que llegan a la cúpula del Ministerio, que viene haciendo carrera en los últimos años, sobre todo con quienes tratan de mejorar los sistemas de contratación y ahorrarle dinero al país.

Ejemplos de ese complot serían la salida de la ex ministra Martha Lucía Ramírez; luego de Ketty Valbuena, secretaria general; y del viceministro Andrés Soto. Esta tesis la podría reforzar el retiro, dentro de 15 días, de Andrés Peñate, otro de los viceministros de Defensa, quien ha manejado con eficiencia los tema de secuestro, desmovilizaciones y cooperantes.

No hubo motivo para irme.

Minutos después de presentar oficialmente en rueda de prensa su renuncia al cargo de Ministro de Defensa, Jorge Alberto Uribe accedió a hablar con EL TIEMPO.

Cómo se gestó la renuncia?.

Mi plan era retirarme en abril o mayo a más tardar, pero vino la proposición de moción de censura y me puso un palo en la rueda. Esa era una obligación que tenía que enfrentar.

Pero, hubo un día en que quiso irse?.

No. En ningún momento.Y quiero aclarar que no he renunciado un montón de veces.No soy hombre de amenazar.

Algún motivo?.

Nada me llevó a pensar la renuncia. Es un momento relativamente tranquilo para el orden público, el Congreso está en descanso y el Presidente viajando a España, considero que era el momento oportuno. De dónde sacó tanta fortaleza para las críticas?.

Es la convicción de que se están haciendo las cosas de buena fe.

El Plan Patriota sí es un éxito?.

Indudablemente. Hay que recordar que es un plan militar y no algo que tiene que permanecer en el tiempo. Tiene que haber cambios.

Los cambios también deben darse en las FF.MM.?.

Parte de los aguaceros que han caído en el pasado vienen de procesos de renovación.

Como la salida de los 4 generales?.

Sí. Todo militar sabe que llega un día en que lo pueden herir, puede morir, pero también que hay un día en que tiene que retirarse.

Tuvo problemas con José Naváez, subdirector del DAS?.

No, eso no tiene nada de cierto. Con el señor Narváez yo he tenido dos o tres charlas en mi vida y no he tenido enfrentamientos con él.

Y su salida de la Junta de Inteligencia?.

No sé nada de eso y no puede verse como algo personal. De los episodios álgidos, cuál fue el que más lo tocó?.

Lo más doloroso es no poder familiarizarse con el dolor humano, visitando los batallones de sanidad.

Y lo gratificante...

Haber podido conocer mejor a la Fuerza Pública.

Se sintió regañado por el Presidente Uribe?.

No, el Presidente siempre ha sido muy amable conmigo.

Se va a volver a poner algún día el camuflado?.

Creo que en mi casa, porque si me lo pongo por fuera, me meten a la cárcel. Eso, que dio tanto de qué hablar, pretendía que los soldados y los policías vieran que yo era parte de ellos.

Gestión fructífera y mejores relaciones con los militares.

ANDRES VILLAMIZAR PACHON Experto en Seguridad Nacional.

A la hora de hacer un balance de la gestión de Jorge Alberto Uribe vale la pena ir más allá de los escándalos y de la evidente torpeza política del ministro, producto de su inexperiencia en este campo. La verdad es que la gestión fue buena y que se sacaron adelante proyectos que Estuvieron congelados.

Si bien las relaciones con los medios y la clase política fue mala, con la cúpula militar fue excelente y productiva. Esto permitió que se implementaran reformas cruciales, como la creación de los comandos conjuntos y la integración de la logística, gracias a las cuales hoy tenemos unas fuerzas armadas más integradas y armónicas, con menos celos y divisiones internas y más efectivas. Se dio inicio a la compra, tantas veces postergada, de los aviones tácticos y se implementó, exitosamente, el programa de los soldados campesinos.

El ministro reparó las relaciones civiles militares, en crisis por los enfrentamientos entre Martha Lucía Ramírez y la cúpula de entonces. A costa, claro está, de un papel menos protagónico del ministro en asuntos estratégicos. El Presidente Uribe ha insistido en relacionarse con la cúpula militar para conducir la guerra, debilitando la figura del Ministro. Lamentablemente seguimos teniendo ministros de defensa por periodos muy cortos. Increíblemente, pronto tomará posesión el tercer ministro de este gobierno, en la que es sin duda el área crucial de Uribe. De hecho, llevamos 10 ministros en los últimos diez años, uno por año en promedio.

FOTO:.

El saliente ministro de Defensa Jorge Alberto Uribe (izq.) se despide de los generales Freddy Padilla (segundo izq.), Jorge Ballesteros, de la FAC (centro), y Reynaldo Castellanos.

Archivo / EL TIEMPO

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