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PASADIZOS SECRETOS DE PABLO ESCOBAR

Aun cuando no existen cifras, las autoridades creen que pueden contarse con los dedos de la mano los electricistas, constructores, plomeros y arquitectos del Cartel de Medellín que han escapado con vida al brazo armado de la organización, en los últimos 365 días de persecución contra Pablo Emilio Escobar Gaviria. La razón es contundente: fueron los trabajadores de confianza de El Patrón durante más de una década en la construcción de sofisticadas caletas y serían los únicos que podrían llevar a las autoridades a esos refugios que ahora le sirven a Escobar para ocultarse.

Los investigadores saben, ahora, que estos hombres han sido asesinados por los lugartenientes del Cartel bajo órdenes de Escobar para eliminar cualquier posibilidad de que las autoridades puedan localizarle.

Escobar dice un analista del servicio de inteligencia nunca ha concebido en los últimos nueve años una vivienda rural o urbana que no cuente con por lo menos uno o dos refugios para huir o ocultarse de las autoridades .

Y es cierto. En los últimos doce meses se han localizado cerca de ochenta caletas por fuera de las descubiertas en la prisión de La Catedral que Escobar previó como medio para ocultarse o para camuflar fusiles, granadas, radios de comunicación, uniformes del Ejército y la Policía y dinamita.

Por eso, ahora, electricistas, plomeros y contructores acompañan a las unidades élites encargadas de la persecución de Pablo Escobar. Aún más, los hombres del Bloque de Busqueda realizan operaciones armados no solo de fusiles y granadas, sino de destornilladores, hombresolos y linternas.

La experiencia de los últimos doce meses ha demostrado que las caletas incluyen desde puertas falsas hasta pasadizos de quince metros que conectan a baños y habitaciones, a los que solo se tiene acceso mediante el conocimiento de sofisticados mecanismos electrónicos.

Tales refugios, sinembargo, no son el único frente de la estrategia de Escobar para ocultarse. En todos los casos, el jefe del Cartel utiliza lo que las autoridades definen como fincas caleta , denominadas así porque han sido diseñadas de tal forma que existan por lo menos cuatro vías de escape.

Esos lugares, en gran parte, garantizan ahora la seguridad personal de Escobar. Por eso, los investigadores del Bloque de Búsqueda y el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) tienen la certeza de que Escobar ha ordenado el aniquilamiento sistemático de quienes diseñaron y construyeron esos refugios.

Las caletas del Cartel empezaron a ser localizadas a partir de la Operación Cocorná, desplegada en julio de 1990, cuando el propio Escobar y Jorge Luis Ochoa Vásquez, escaparon a un cerco tendido por las autoridades para lograr su captura en la hacienda El Oro, en el Magdalena Medio.

Esa finca los investigadores lo descubrieron dos meses después poseía dos pasadizos secretos y cuatro vías de escape que al final le permitieron escapar al cerco tendido por el Cuerpo Elite de la Policía.

Buscando al sapo A partir de entonces, Escobar ha procurado eliminar a sus potenciales delatores. Una comunicación captada por el servicio secreto de la Policía, lo confirma. En ella, un hombre explicaba a Escobar: Te acordás del viejito ese que estaba al lado de la carretera? Ese sabía de la caleta , a lo que Escobar contestó: sí, tranquilo, que de ese me encargo yo .

Sólo dos meses después de la evasión de La Catedral, los persecutores de Escobar lograron descubrir las numerosas caletas que el jefe del cartel empleó no solo para ocultar armamento sino para efectuar el juicio a sus socios.

La caleta que sirvió para mantener secuestrados a los hermanos Moncada y Galeano, agentes financierios del cartel, fue localizada en una habitación de la guardia penitenciaria que era ocupada por los hombres nombrados por Escobar para la seguridad de la prisión.

Esa caleta estaba dotada de un mecanismo electrónico conectado a un grifo del agua que, al oprimirse, liberaba una chapa de seguridad y abría una puerta forrada en baldosa de color azul claro, situada en la regadera del baño principal. En ese sitio, según los investigadores, Escobar mantuvo secuestrados a sus antiguos socios, antes de asesinarlos.

El compartimiento secreto tenía un cuarto de baño y una pequeña estancia de seis metros por cinco de diámetro que comunicaba al sanitario de la guardia a través de otra puerta de concreto reforzada con varillas de hierro.

A ese respecto, un agente destinado a la vigilancia de La Catedral, recuerda: duramos dos meses bañándonos en esos baños y nunca encontramos nada. Después descubrimos que por ambos se llegaba a una piecita con un baño y todo. Una vez un muchacho anduvo por detrás y se le fue el fusil en la pared. Así lo encontramos .

Otros lugares similares fueron encontrados en la habitación que servía de celda a Escobar. Allí, detrás de un cuadro de la virgen, mantenía una caleta para ocultar armas y dinero. Y aún quedan sitios por explorar.

El autor de esas construcciones también adecuó un sitio, aún más amplio, en la habitación de Jhon Jairo Velásquez Vásquez, Popeye , bajo una nevera de 80 centímetros de profundidad. Una tercera caleta fue localizada en las cabañas que servían de bunker, bajo un armario. El acceso a ésta era posible mediante la apertura de un chifonier en el que estaba mimetizado un mecanismo que abría una puerta falsa de concreto y daba a un cuarto de 8 metros cuadrados.

Aún hay más caletas por localizar. Hace treinta días un abogado de Escobar, con permiso de las autoridades judiciales, ingresó a La Catedral en busca de un lugar en donde, presumen los investigadores, estaba localizada una caleta del Cartel.

Caminó doce pasos dijo un agente del Cuerpo Elite a partir de las celdas en línea recta, luego dobló a la izquierda y empezó a cavar, pero no encontró nada y se fue .

Esas construcciones en La Catedral fueron realizadas por un conocido arquitecto de Medellín, según el testimonio de un agente del cartel actualmente detenido, que aún, como pocos, permanece con vida.

Y es que para Escobar cualquier lugar es adecuado para establecer una caleta. Se han localizado en muebles, chimeneas, piscinas, cielos rasos y el suelo de las edificaciones del Cartel. En ocasiones, los mecanismos son manuales.

Escobar les ha puesto a cada una su nombre: La Supersecreta , en el Magdalena Medio; El Hueco , en la vía a Las Palmas, en donde se planeó el retén en que fue asesinado un oficial de la Policía; La Rojita , en Girardota; y Los Lagos , en El Poblado.

En Girardota, los investigadores localizaron una verdadera obra de arquitectura en una finca que tenía un túnel subterráneo que concluía al otro lado de una piscina. Como esta han sido ubicadas otras cuatro caletas en cuatro casaquintas en Envigado y El Poblado.

Enfriar la caleta Los espacios utilizados por el Cartel para ocultar armas o dinero, dicen los investigadores, generalmente están ubicados en muebles con doble cajón difícilmente detectables, al punto de que la Fiscalía ha devuelto algunos sin saber.

La Fiscalía devolvió los muebles a los hombres que se fueron entregando por segunda vez a la justicia y después descubrimos que eran caletas , dijo un oficial de la Policía.

Durante las operaciones realizadas por el Bloque de Búsqueda las autoridades han localizado once lugares considerados como verdaderas obras de arquitectura con pasadizos de 10 a 20 metros cuyo trayecto culmina fuera de una propiedad.

Los baños son revisados por plomeros, los interruptores y las tomas de los bombillos por electricistas y la estructura por maestros en construcción. Si el diámetro de la vivienda no coincide se acude a los constructores para volar las paredes , dice un oficial.

Gran parte de esos escondites han sido develados por delatores de la organización. Inclusive se sabe que Escobar tenía planeada la construcción de una caleta en el apartamento que servía de refugio a Mario Alberto Castaño Molina, donde fue muerto el 19 de marzo pasado.

Un informante nos reveló que Escobar estuvo en el apartamento de El Chopo antes de su muerte y le dijo durante una conversación que pretendía adecuar una caleta en ese lugar , dijo a este diario un oficial del Bloque de Búsqueda.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Justicia
Fecha de publicación
1 de agosto de 1993
Autor
MILLER RUBIO

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