Cerrar

Últimas Noticias de Colombia y el Mundo - ELTIEMPO.COM

Últimas Noticias

Ver más últimas noticias

Patrocinado por:

VIOLADAS VARIAS JÓVENES EN ASALTO A UN BUS EN FLANDES

Con el miedo de tener la muerte cerca, los pasajeros de un bus de la empresa Coomotor, que viajaba de Bogotá a Neiva, vieron cómo un hombre desenfundó su revólver y asesinó de tres disparos a un agente de Policía que acababa de abordar el vehículo. Este fue el preludio de una noche de terror que más de 30 personas vivieron en un paraje entre Flandes y Espinal (Tolima), entre la noche del viernes y la madrugada del sábado.

La mayoría de las víctimas son estudiantes de Ingeniería de Petróleos de la Universidad de América que iban a Neiva para realizar una práctica docente.

Pero seis hombres y una mujer que se identificaron como guerrilleros asesinaron al agente, violaron a varias de las jóvenes, golpearon sin compasión a otros y saquearon todo lo encontraron a su paso.

Un estudiante de IV semestre de Ingeniería que por razones de seguridad prefiere reservar su nombre dijo que la pesadilla empezó cuando abordaron el bus número 960 a las nueve y media de la noche del viernes.

Aunque el automotor salió de la Terminal de Transportes de Bogotá con el cupo completo, a lo largo de la carretera según varios testigos el conductor Gustavo Urbano Alvarez se detuvo en varias ocasiones para recoger más pasajeros.

Aunque eso molestó a algunos, los irritó más el hecho de que el bus fuera despacio. En el trayecto Bogotá Flandes, demoró un poco más de cinco horas.

Cerca a este municipio, cuatro hombres que apuntaban con sus armas hicieron detener el vehículo. Trataron de abordalo, pero el agente Edilberto Torres Quiñónez, que iba en la escalerilla de la puerta delantera porque apenas se había subido en Flandes, trató de evitar el asalto y se les enfrentó.

Uno de ellos joven, según los testigos le disparó a quemarropa. Tres disparos le causaron la muerte inmediata.

Su cadáver se descolgó sobre el cuerpo del asaltante quien con sangre fría lo botó a la carretera y ordenó seguir al conductor la marcha. Los pasajeros no tuvieron tiempo de reaccionar ya que dos hombres y una mujer que iban en los puestos de atrás y que habían tomado el bus en el Terminal de Bogotá sacaron sus armas y amenazaron a los pasajeros. El pánico era total dentro del automotor. Miedo a las armas Eran siete hombres armados, algunos con ametralladoras, contra asustados pasajeros entre los que había también indefensos turistas que tomaron el bus para ir a descansar a Neiva durante este puente festivo.

Los asaltantes le dijeron al conductor que llevara el bus por un paraje. Sólo recuerdo el olor a mangos y tierra recién arada , dice uno de los testigos. Agrega que tuvieron que detener el bus en dos ocasiones porque la trocha estaba llena de maleza y no permitía su paso.

Entre tanto, la mujer pasaba de puesto en puesto quitando todas las prendas de valor y el dinero a las víctimas. Los paralizados pasajeros no podían ni siquiera mirar a los ojos a los asaltantes que, según los testigos, apenas tendrían 20 años de edad.

Al llegar a un lugar en donde la oscuridad era total, hicieron bajar a los jóvenes para que se tiraran boca abajo. Encomiéndense a la Virgen, h.p. Somos disidentes del EPL y los vamos a joder . Todos tuvieron la sensación de que los iban a matar.

Los formaron en filas de a diez, con la cara metida entre la tierra. La masacre era inminente.

Las mujeres, sollozantes, continuaban dentro del bus. Allí dos hombres se dedicaron a ultrajarlas. Les decían vulgaridades y les pasaban sus manos por los órganos sexuales. Una joven que se opuso recibió un golpe brutal con la cacha de un revólver. Otras dos fueron atacadas a puñetazos.

Un estudiante que se demoró en salir del bus, afectado por una crisis nerviosa, fue golpeado a patadas.

Luego de un corto silencio, uno de los asaltantes les ordenó a las estudiantes que se quitaran la ropa. Dos de ellas fueron llevadas a cien metros de allí. Dos hombres abusaron de ella.

A las cuatro de la mañana los asaltantes hicieron que todos abordaran de nuevo el bus. Los hicieron acostar a todos en el pasillo.

Se están quietos durante media hora porque si no les prendemos candela , dijo una voz.

A la media hora se levantaron y el conductor los llevó hasta la Terminal de Flandes. Aquí se pueden devolver a Bogotá , les dijo fríamente.

Ahora todos están asustados. Pocos van a hacer denuncios porque tienen miedo y desconfianza. Al buscar sus objetos personales encontraron que a uno de los asaltantes se le había quedado una prenda: es una gorra de policía.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Otros
Fecha de publicación
3 de noviembre de 1991
Autor
NULLVALUE

Publicidad

Paute aqu�

Patrocinado por: