BRASIL: PREOCUPANTE SALDO EN ROJO

BRASIL: PREOCUPANTE SALDO EN ROJO

Del estreno de Brasil en el Juventud de América solo puede recordarse el primer cuarto de hora, lapso en el cual tuvo exigencia hasta que consiguió la anotación para vencer a Bolivia por 1-0. Además, fue mas error del zaguero central Villegas, quien en un exceso de confianza no midió la largueza de la pierna derecha de Magrao, quien se la ganó, fue hasta el fondo, amagó, se corrió al centro y sacó el zapatazo que venció al frágil Miguel Rojas.

19 de agosto de 1992, 04:00 am

Hasta allí, la actitud ofensiva de Brasil. Con laterales lanzados en proyección (especialmente el izquierdo Wagner), con un hombre de punta (el gigante Magrao) inquietando por su estatura en los centros y con el que más hace recordar la picardía brasileña, Mauricio, por su desborde, su velocidad y su ingenio para salir por la raya.

Lo demás es saldo en rojo. Y es triste observar a un equipo auriverde desaliñado, dejando correr los minutos, con demasiadas precauciones, con predominio sobre Bolivia, pero sin atreverse al riesgo. Ese Brasil encarador que con solo actitud acorralaba en epocas de antaño a sus rivales.

Por eso, al final la rechifla del público fue merecida porque poco hicieron los actuales campeones para sacar de la melancolía al campeonato que, fecha tras fechas, causa desilusión por el bajo nivel.

Y Bolivia se fue al frente en busca del milagro del empate (milagro porque realmente poco tiene en contundencia), más por el aliento del público que por superioridad. Ni en dominio de balón, ni en contextura física podían superar a los brasileños. Un disparo de media distancia en la primera mitad y luego un desborde hasta la raya que terminó en un centro templado no finalizado, quedan como únicas posibilidades inquietantes de los hombres del altiplano.

No se puede afirmar que Brasil es lo que mostró ayer. De pronto, como una constante histórica, no tiene jerarquía en su defensa, que cuando la apuraron no mostró tranquilidad y despejó a cualquier lado. Pero sí fue evidente que de la mitad hacia adelante mantiene su riqueza técnica, con el volante retrasado que ubican delante de la línea de fondo y con los demás agazapados para meterse en proyección.

Con la aceptable conducción de Jorge Nieves (Uruguay), los equipos alinearon así: Brasil: Dida; Andre Luiz, Gelson, Juárez y Wagner; Pereira, Marcelino, Yan y Adriano (Cate); Mauricio (Hernande) y Magrao (15 PT).

Bolivia: Rojas; Ardaya, Villegas, Narváez y Flórez; Quiroz, Rivera, Moreno y Vaca; Ibarra (Sánchez) y Medeiros (Sandy).