CÓMO PUDO LLEGAR UN MAMUT A CARTAGENA

CÓMO PUDO LLEGAR UN MAMUT A CARTAGENA

Una hermosa perra dálmata vigila la entrada a la finca Paricuica, a una hora hacia el suroriente de Cartagena, en donde se encuentra lo que podría ser el hallazgo arqueológico más importante de los últimos años en el mundo. A una orden de su amo, Fulgencio Segrera De La Espriella, el animal se echa a un lado moviendo la cola en señal de amistad. Entonces, en medio de un pasillo, se puede observar la parte superior de una enorme mandíbula en la que se conservan cinco molares: unos cinco centímetros de ancho y duros como roca. La mayor parte de la pieza, de un metro de largo, está petrificada. En la parte anterior se encuentran dos orificios presumiblemente dejados por unos colmillos de tamaño gigantesco. Ya se habla de la posibilidad de estar en presencia de un fósil de mamut o de mastodonte.

9 de julio de 1994, 05:00 am

Sea lo uno o lo otro, debía medir cuatro o cinco metros de largo. Su edad, sería de dos millones quinientos mil años. Cómo llegó a Paricuica si se sabe que en América no hubo mamuts ni mastodontes y ni siquiera elefantes? La pieza fósil fue hallada hace una semana por obreros en una mina de arena en Paricuica y los que, por no saber de qué se trataba, posiblemente destruyeron otras partes óseas.

Segrera, sin embargo, ordenó suspender de inmediato la explotación de la cantera y acumuló lo que considera son partes del animal prehistórico.

Ayer, el geólogo del Ingeominas, José Henry Carvajal, fue a la finca y detalló la pieza encontrada. Aún es prematuro decir de qué animal se trata, pero pienso más en un mastodonte , dijo a EL TIEMPO.

Sin embargo, tampoco descartó que se trate de un mamut y advirtió que antes de decir la última palabra se deben realizar estudios geológicos rigurosos e incluso de carbono 14, para establecer la edad del animal.

Según Carvajal, en otras zonas de la Costa Caribe, inmediaciones de Luruaco (Atlántico), se han hallado algunos fragmentos de molares y huesos, al parecer de mastodontes.

La pieza hallada en Paricuica, sin embargo, tiene un valor mucho mayor debido a su tamaño y conservación.

Carvajal dijo que es posible que en un período remoto de la historia, esos animales pudieran ser arrastrados por las corrientes marinas y depositados en los sitios de hallazgo.

Será ahora una comisión de expertos la que resuelva el enigma.