Cerrar

Últimas Noticias de Colombia y el Mundo - ELTIEMPO.COM

Últimas Noticias

Ver más últimas noticias

Patrocinado por:

SE ENDURECE LA GUERRA DE TARIFAS ENTRE LAS COMPAÑÍAS ASEGURADORAS

La industria aseguradora ya estaba advertida sobre las consecuencias de la guerra de tarifas desatada desde mediados del año pasado en el sector. Sin embargo, lejos de parar este comportamiento, la situación empeoró en los últimos meses y ya los efectos comenzaron a sentirse en los resultados de las compañías. (VER GRAFICOS)

La industria aseguradora ya estaba advertida sobre las consecuencias de la guerra de tarifas desatada desde mediados del año pasado en el sector. Sin embargo, lejos de parar este comportamiento, la situación empeoró en los últimos meses y ya los efectos comenzaron a sentirse en los resultados de las compañías.

(VER GRAFICOS).

La guerra ha llevado a un mediocre balance en el 2004, a temer por malos resultados en el 2005 y a esperar peores cifras en el 2006, dicen voceros de la industria aseguradora conscientes de que se trata de un "mal de nunca acabar en el sector".

Con este marco, se reúnen hoy los empresarios aseguradores en Cartagena, en la Convención anual que organiza Fasecolda, gremio del sector.

Las cifras son contundentes. Los resultados del primer bimestre del año que se obtienen de la encuesta mensual de coyuntura que realiza el gremio, revelan las consecuencias de esta guerra que vive la industria.

Para el período enero-febrero de 2005, la producción de primas ascendió a 909.694 millones de pesos, cifra que muestra un decrecimiento del 4,3 por ciento, frente al mismo lapso del año pasado.

Llama la atención que el crecimiento de la producción de primas para el primer bimestre del presente año fue muy inferior al obtenido en el mismo período del año anterior al pasar de 7,7 por ciento en 2004 a -4,3 por ciento en 2005. Esta variación, al compararse con el índice acumulado de inflación anual, que para el período marzo de 2004 - febrero de 2005 fue de 5,3 por ciento, significa que el decrecimiento real fue del 9,1 por ciento.

La industria sabe que no es razonable que esto ocurra, cuando la economía está creciendo al cuatro por ciento.

Una muestra de que la guerra de tarifas está empeorando es que se ha trasladado a todos los ramos que atiende la industria.

Es decir, si antes estaba concentrada básicamente en daños y específicamente en automóviles, hoy afecta a todos los negocios, dijo el presidente de una de las compañías que se lamenta de este comportamiento.

De acuerdo con las cifras del estudio de coyuntura de Fasecolda para el primer bimestre del año, en los ramos de daños la producción de primas fue de 494.477 millones de pesos, que al ser comparada con el mismo período de 2004, refleja un decrecimiento del 8,8 por ciento.

Este resultado es muy inferior al guarismo porcentual obtenido en igual período de 2004 comparado con 2003, cuando el crecimiento en la producción de los ramos de daños se ubicó en 6,5 por ciento.

En los seguros de personas la tendencia fue similar. La producción de primas en estos ramos fue de 252.213 millones de pesos para el período en cuestión, que al ser comparado con el de igual lapso del año anterior arroja un decrecimiento de 3,1 por ciento.

En el primer bimestre de 2004 el crecimiento de la producción en estos ramos fue de 14,5 por ciento con respecto al mismo período de 2003.

El contraste lo dieron los ramos de la seguridad social. Aquí la producción de primas para el lapso enero-febrero de 2005 fue de 163.004 millones de pesos, que al ser comparada con la producción de igual período de 2004 refleja un crecimiento en términos corrientes de 8,5 por ciento.

Este resultado es superior al obtenido en el período enero-febrero de 2004 cuando el crecimiento de los ramos de seguridad social, frente al mismo lapso de 2003, fue de 2,5 por ciento.Algunos de los voceros de la industria afirman que prefieren hablar en voz baja de estos temas, antes que quejarse públicamente de sus colegas, pero reconocen que "la situación es extremadamente grave".

El tema se ha evaluado al interior del gremio asegurador, en donde varias compañías han expuesto con preocupación los efectos que está dejando a su paso esta guerra en el mercado.

Lo más sorprendente, dice el presidente de Suramericana de Seguros, Gonzalo Pérez, es que esto ya sucedió en el 99, un año horroroso para el sector con consecuencias que se prolongaron hasta el 2000 y 2001. "No me explico esto, pues somos los mismos. No es que haya pasado hace una década; quienes presenciamos lo sucedido en el 99 somos los que actualmente estamos en el sector", señala.

Y la verdad es que todos saben que los resultados del año pasado no fueron buenos, salvo tres o cuatro compañías, el resto presentó balances flojos.

Por los "pasillos" de la industria aseguradora se afirma que hay compañías que hacen cuentas y pagan hasta bonos por las ventas, una estrategia comercial que en sí no tendría nada de raro (suele aplicarse en los bancos) si no fuera porque se "quiebran" tarifas solo por tomar negocios.

"La idea es ganar", dijo otro ejecutivo del sector, tras advertir que las decisiones que se toman hoy repercutirán en dos o tres años.

En efecto, la compañía que ofrece una tarifa por una póliza que tiene vigencia de un año, deberá esperar doce meses para renovarla con mejor precio, lo que significa que tardará dos años para volver a ajustar las primas, si quiere recuperar.

Es lo que sucedió en el pasado: en 1999 la industria cayó en un escenario similar, con consecuencias en los resultados de los años 2000 y 2001; la situación se enderezó en el 2002 y en el 2003 mejoró, pero en el segundo semestre del año 2004, regresó la guerra al sector. Por ello es que los aseguradores temen que la actual guerra tenga consecuencias hasta el próximo año.

"El sector asegurador no es tan sólido para continuar por esta senda, eso no es bueno para la economía", afirma un ejecutivo del sector, quien alerta por este juego peligroso en el que están cayendo las empresas aseguradoras.

Un ejemplo es lo que sucede en automóviles, si bien el parque automotor está creciendo a gran ritmo, y ello se observa en las cifras de la industria con ventas en promedio de 10.000 vehículos por mes, el sector de seguros no está recogiendo este crecimiento. Todo lo contrario, las primas de autos están cayendo, lo que evidencia, dicen las compañías, que las tarifas se quiebran para vender más primas.

Una opinión contraria tiene el vicepresidente de automóviles de Colseguros, Aarón Ossiaz, para quien la explicación de la caída en generales no está en la guerra de tarifas, sino en la tasa de cambio.

Afirma que dado que los contratos de reaseguros se hacen en dólares, los precios han bajado en el mercado local, por efecto del comportamiento de la moneda, favoreciendo las primas.

En autos asegura que no hay tal competencia con base en tarifas, y destaca incluso el crecimiento de este ramo.

Para otros aseguradores, la guerra de tarifas se pasó a otros ramos.

Ejemplos hay para ilustrar la dura competencia. En Cali se ofrecen tasas de copropiedad y áreas comunes del 0,8 por mil, cuando lo técnico es no bajar de 1,7 por mil.

También con el terremoto ocurrido en el Valle del Cauca se pensaba que las primas de incendio y terremoto subieran, pero ocurrió lo contrario, los seguros bajaron, aún significando una pérdida para las compañías.

Algunas empresas hasta confiesan que han tenido que caer "en la trampa" de bajar las tarifas para evitar perder algún negocio.

Sin embargo, la conclusión es clara dice el presidente de Suramericana de Seguros, "este es un negocio de estadísticas y no se puede basar en el comportamiento de seis meses". Lo que quiere decir, es que por un buen año en la siniestralidad no se pueden modificar las tarifas para el resto de la vida. Advierte también que la competencia no puede poner las tarifas.

Pero la guerra se evidencia también en las comisiones que se pagan a los intermediarios del sector, buscando mayor penetración del mercado. "Allí sí que hay una batalla", señaló un corredor del sector.

Es decir, son dos guerras muy dañinas que están desgastando a la industria, afirma.

Todo parece indicar que la industria es consciente de los efectos de esta competencia a muerte en las tarifas, por ello algunos analistas observan que el quid del asunto es el negocio financiero, y por ello algunas compañías están dispuestas a bajar las tarifas porque necesitan flujo de caja y alimentar sus portafolios.

Para compensar los bajos resultados técnicos, algunas empresas buscarían mejorar sus portafolios de inversión, sin embargo, aquí también hay que tener cuidado, alertan algunos, pues las inversiones se vieron golpeadas el año pasado por la revaluación del peso.

En seguros generales los ingresos provenientes de los productos de inversiones presentaron una reducción del 9,4 por ciento en el 2004.

Estos pasaron de 258.321 millones al cierre de diciembre de 2003 a 233.972 millones de pesos en diciembre pasado.

Con los resultados de las inversiones de Vida, este rubro de ingresos para el conjunto del sector presentó una variación de 1,9 por ciento.

-La siniestralidad también sube:.

La otra cara de los seguros son los siniestros, y por este lado las cosas no están mejor.

La siniestralidad se está deteriorando, afirman en el sector, aunque hay que hacer una aclaración en este sentido y es que la frecuencia, por ejemplo en automóviles, aumentó, en parte porque la gente comenzó a salir más a las carreteras. Básicamente los siniestros en la cobertura pérdida total daño se han incrementado.

De acuerdo con la encuesta de coyuntura adelantada por Fasecolda para el primer bimestre del año los siniestros ascendieron a 376.338 millones de pesos, que al ser comparados con igual período del año anterior, refleja un crecimiento de 20,5 por ciento.

Este resultado es superior al guarismo porcentual obtenido en el período enero-febrero de 2004, comparado con 2003, cuando el crecimiento de los siniestros pagados por el total de la industria se ubicó en 18,3 por ciento.

Las expectativas de la siniestralidad para los siguientes 3 meses registró el siguiente resultado de acuerdo con la encuesta:.

Para el 24,57 por ciento del mercado, sería creciente; para el 69,9 por ciento del mercado, sería estable y para el 0,3 por ciento sería decreciente.

Con respecto a las primas por recaudar o cartera pendiente se observa una mejoría en el sector. Para el primer bimestre la cifra asciende a 793.427 millones de pesos, que al ser comparados con igual período del año anterior refleja un decrecimiento de 4,8 por ciento.

Este resultado es menor al guarismo porcentual obtenido en el periodo enero-febrero del 2004, comparado con 2003, cuando el decrecimiento de las primas por recaudar se ubicó en 8,1 por ciento.

-Débiles resultados en 2004:.

El balance de la industria aseguradora colombiana en el 2004 fue flojo y reveló las preocupaciones que hoy tiene el sector: baja dinámica en el crecimiento de las primas, mayor pago de siniestros y golpe en las inversiones de portafolio.

Al cierre de diciembre y según cifras de la Superintendencia Bancaria, las primas emitidas por el conjunto de las compañías aseguradoras ascendieron a 6,1 billones de peso, con una variación del 6,3 por ciento, levemente superior a la inflación con que cerró el año (5,5 por ciento).

En seguros generales las primas ascendieron a 3,8 billones de pesos, que significa un crecimiento del 3,5 por ciento frente al año inmediatamente anterior.

El mayor volumen de primas se presentó en el ramo de automóviles con un billón de pesos lo que representó un crecimiento del 11,6 por ciento. Este ramo participa con el 27,7 por ciento de las primas emitidas por la industria aseguradora. En seguros de vida, las primas crecieron 9,7 por ciento en el 2004.

El balance del sector asegurador muestra también un crecimiento del 6,3 por ciento en los siniestros pagados.

Estos totalizaron 2,5 billones de pesos en el 2004 de los cuales 1,5 billones fueron liquidados por las compañías de seguros generales y un billón por las de Vida.

El año pasado, en automóviles se cubrió el mayor volumen de siniestros con 589.624 millones de pesos para un crecimiento del 14,2 por ciento frente al 2003.

De acuerdo con los resultados finales de 2004, las utilidades del sector ascendieron a 497.312 millones de pesos, para un crecimiento del 7,6 por ciento.

En Seguros Generales hubo una reducción del 1,8 por ciento con respecto al resultado del 2003. Estas se situaron en diciembre de 2004 en 256.078 millones de pesos, frente a 260.705 millones de un año atrás.

Y finalmente, lo que muestra que el balance dejó un sabor amargo, fueron los resultados técnicos que en el 2004 ascendieron a 79.129 millones de pesos, frente a 74.765 millones de diciembre de 2003.

-Proyecto de seguros obligatorio, otro punto polémico y de divergencias:.

Además de la dura competencia que enfrentan las aseguradoras por el mercado, el tema del proyecto de ley por el cual se establecería en forma obligatoria para todos los conductores de servicio particular un seguro de responsabilidad civil extracontractual, ha sido otro factor de divergencia en el sector.

Mientras algunas compañías le encontraron bondades al proyecto, otras advirtieron sobre los inconvenientes del mismo.

Para Aarón Osáis, vicepresidente de automóviles en Colseguros, la iniciativa es buena, pues existe en otros lugares, aplicada a los vehículos y no los conductores.

El año pasado, Fasecolda alertó sobre la inconveniencia del proyecto, sin embargo, la iniciativa continuó su paso casi silencioso por el legislativo.

Ayer el nuevo director de la Federación de Aseguradores Colombianos, Fasecolda, Roberto Junguito, afirmó en un comunicado que el proyecto es de origen parlamentario y advirtió que aunque la figura funciona de manera generalizada en otros países, es preferible trabajarlo más profundamente.

"El articulado del proyecto, sin embargo, contiene ostensibles vacíos jurídicos y técnicos, tales como la ausencia de un estudio serio sobre el posible costo de la prima, su armonización con el Soat actualmente vigente y lo relativo a mecanismos de prevención del fraude, tan común en este tipo de seguros masivos", dijo el presidente del gremio.

Señaló que el gremio asegurador apoya la propuesta del Ministro de Hacienda en el sentido de que se elabore un amplio y sólido estudio técnico antes de que entre en vigencia una iniciativa de este tipo.

Sobre el costo que tendría este seguro, cálculos de las compañías indican que la prima por conductor podría oscilar entre los 148.000 y los 370.000 pesos.

"Estos valores aumentarían si la prima recayera sobre vehículos. Todo esto confirma la conveniencia de un amplio estudio previo sobre el proyecto".

Finalmente, Fasecolda advirtió que rechaza "enfáticamente la utilización de mecanismos indebidos de presión o influencia sobre el Congreso de la República, y respeta, como no puede ser de otra forma, la soberanía y autonomía de esa rama del poder público. El código de ética del gremio y el de cada una de sus empresas afiliadas prohíbe ese tipo de conductas".

Publicación
eltiempo.com
Sección
Otros
Fecha de publicación
5 de mayo de 2005
Autor
NULLVALUE

Publicidad

Paute aqu�

Patrocinado por: