GARCÍA HERREROS CAUSA CONFUSIÓN

GARCÍA HERREROS CAUSA CONFUSIÓN

El Episcopado colombiano criticó duramente las actuaciones del sacerdote eudista Rafael García Herreros en el caso de Pablo Emilio Escobar Gaviria. Dijo que una cosa es el arrepentimiento y otra presentar ante la comunidad a un delincuente como ideal de un hombre bueno.

28 de julio de 1992, 04:00 am

Monseñor Pedro Rubiano Sáenz, presidente de la Conferencia Espiscopal Colombiana, dice en su carta que García Herreros está desorientando a la opinión y le pidió al Gobierno cumplir con su deber y aplicar la ley en este caso.

Rubiano califica de lamentable que García Herreros esté sembrando desorientación y dudas sobre lo que debe ser el ideal de comportamiento de la vida en comunidad.

Igualmente solicita mucha oración para actuar con rectitud en momentos de tanta confusión que vive el país.

Otros sacerdotes colombianos se han unido a las críticas a García Herreros. Escobar no es ejemplo de hombre bueno Monseñor Pedro Rubiano Sáenz, presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, pidió al Gobierno nacional que no vacile más y cumpla con la ley en el caso de Pablo Emilio Escobar Gaviria.

Asimismo, criticó la forma en que el sacerdote eudista Rafael García Herreros ha presentado a Escobar como un ejemplo del hombre bueno.

La carta del episcopado colombiano se produce una semana después que el jefe del Cartel de Medellín se fugara de la cárcel de máxima seguridad La Catedral, de Envigado, junto con nueve de sus lugartenientes.

El jerarca, en carta a García Herreros, le hace fuertes críticas sobre su misión en este caso y le recuerda que una cosa es la conversión y el arrepentimiento, y otra muy distinta presentar a un delincuente como un ejemplo.

Rubiano lamenta que García Herreros esté sembrando desorientación y dudas sobre lo que debe ser el ideal del comportamiento y de la responsabilidad humana.

García Herreros consiguió con su mediación que el narcotraficante se sometiera a la justicia colombiana hace un año, después de numerosos contactos con el Gobierno y Escobar.

García Herreros ha sido una persona clave en ese proceso y desde su inicio como mediador entre el Gobierno y el narcotraficante se convirtió en su confesor y principal defensor ante la opinión pública.

En varias oportunidades estuvo en La Catedral hablando con Escobar y, según sus propias palabras, orando con él.

De otra parte, en diálogo con distintos medios de comunicación, Rubiano dijo que ya no se puede vacilar más. Hay que recuperar el imperio de la ley, el respeto a la Constitución para que no nos sigan mirando como hasta ahora lo hacen desde el exterior, donde nos han perdido el respeto a los colombianos .

De otra parte, dijo también que el dinero de Escobar debe utilizarse para aplicar el principio de restitución para que el proceso de conversión del verdaderamente arrepentido se cumpla. Es decir, que esos recursos sirvan para la recuperación de los adictos a la droga y de quienes han sido afectados por ese mismo recurso económico .

Luego de conocerse la fuga de Escobar, García Herreros le hizo un llamado público a través de los medios de comunicación para que se entregara nuevamente a la justicia y se ofreció como mediador ante el Gobierno nacional que le negó el permiso para que se hiciera presente en La Catedran en momentos en que se adelantaba la operación militar que buscaba el traslado de Escobar a una guarnición militar, y que concluyó con su fuga.

En declaraciones a medios de comunicación, el sacerdote eudista se refirió en términos desobligantes a algunas autoridades nacionales.

Igualmente ha presentado a Escobar de manera insistente como un hombre bueno que el país no ha comprendido.

Las palabras de García Herreros en favor de Escobar han despertado negativas y oposiciones de otros sacerdotes y obispos.

Monseñor Héctor Gutiérrez, obispo auxiliar de Cali, calificó como una obra humanitaria y de buena voluntad las gestiones de García Herreros, pero dijo que ésto no nos puede llevar por ningún motivo a presentar ante la comunidad a una persona que se ha equivocado como modelo de vida. Esto causaría deterioro en el corazón de la opinión pública en relación con los principios cristianos .

Según Gutiérrez, hay que rechazar en toda forma el pecado y no podemos confundir a la opinión al presentarle como buena, honesta e íntegra a una persona que le ha hecho mal al país. Comunicado del Episcopado Estimado Padre García Herreros: Los colombianos y, especialmente, quienes creemos en Cristo y en los principios del Evangelio, nos quedamos perplejos y muchos se sienten desorientados por sus afirmaciones en relación con Pablo Escobar y los últimos acontecimientos tan negativos para Colombia.

Una cosa es hacer un llamado a la conversión y al arrepentimiento, invocando la misericordia de Dios, y otra muy distinta es presentar a un delincuente responsable de muchos crímenes y del gravísimo daño hecho al país, como si fuera ejemplo del hombre bueno.

Es lamentable que usted, que ha sido admirado por su severidad y claridad de pensamiento, esté al final de una vida meritoria sembrando desorientación y esparciendo dudas sobre lo que debe ser el ideal del comportamiento y de la responsabilidad en relación con la vida en la comunidad, con el país y con la humanidad. No podemos olvidar que Dios es Padre Misericordioso que perdona al pecador arrepentido, pero que también es Juez que exige al hombre razón y cuenta de sus actos.

Oremos y oremos sin desfallecer, para que Dios nos conceda su gracia para obrar con rectitud y para no perder la objetividad en momentos de tanta confusión.

Afectísimo en Cristo, Pedro Rubiano Sáenz, Arzobispo de Cali, Presidente de la Conferencia Episcopal.