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JUVENTUD DESENFRENADA

Me voy de casa porque no me los soporto. Nos vemos otro día era lo que decía la nota que Juan Felipe *, estudiante de décimo grado del Colegio San Simón de Ibagué, les dejó a sus padres, luego de que estos lo reprendieran por los constantes excesos en el uso del teléfono.

Me voy de casa porque no me los soporto. Nos vemos otro día era lo que decía la nota que Juan Felipe *, estudiante de décimo grado del Colegio San Simón de Ibagué, les dejó a sus padres, luego de que estos lo reprendieran por los constantes excesos en el uso del teléfono.

Decidí irme porque un día llamé a mi novia varias veces a Medellín y cuando llegó la cuenta telefónica -casi en 250 mil pesos-, mi mamá me regañó y simplemente me cansé de esoseñaló este joven que por poco pierde el año escolar.

Luego de una noche de búsqueda, su padre, quien administra una finca en Espinal, y su abuelo, lo encontraron escuchando música en la casa de su mejor amigo, con algunos jóvenes desconocidos.

Como Julián Felipe, la mayoría de jóvenes entre los 12 y 17 años, quieren formarse a su manera, hacen caso omiso de las sugerencias de los adultos y no quieren depender de sus padres sino de ellos mismos.

Nosotros ya nos sentimos mayores porque sabemos hasta qué momento podemos llegar , señaló.

Especialistas consultados por Tolima 7 días coinciden en afirmar que la lucha familiar y educativa no sólo debe estar encaminada a evitar la prostitución y la drogadicción juvenil, sino también a la evidente pérdida de valores en la juventud.

Hablar excesivamente por teléfono, mirar televisión sin ningún tipo de control, compartir frecuentemente con desconocidos, escuchar música a altos niveles y declinar las invitaciones familiares, son algunos factores que dejan ver a los nuevosjóvenes problemasi .

Rebeldes sin normas.

La sicóloga clínica y organizacional Amanda Posada advierte que lo que sucede se debe inicialmente a la falta adecuada de comunicación en el hogar y de unas reglas de juego. No puede existir a la vez y en una misma familia madres permisivas y padres duros. Hay que buscar un equilibrio , señaló.

De los nuevos errores, la profesional señala que no es adecuado que la ausencia del padre, ya sea porque trabaja o no vive con sus hijos, así como la falta de afecto, se vean representados en permisos o salidas innecesarias de sus hijos con sus amigos.

La responsabilidad de criar a los hijos se le deja muchas veces, a los colegios. Si no hay un trabajo previo en los hogares, los docentes hacen lo que pueden en las aulas. Pero si los papás no pueden manejar a uno o a dos hijos, imagínese un colegio con cientos de jóvenes y un mínimo de docentes , concluye la sicóloga.

Pese a que no existen unas estadísticas unificadas sobre rebeldía juvenil, se pudo constatar que más de la mitad de las quejas y denuncias por maltrato familiar, tienen que ver con los hijos del hogar.

Gloria Salazar López, sicóloga de la Comisaria de Familia Segunda de Ibagué afirma que estos casos se deben entre otras causas a la soledad con la que crecen, la falta de autoridad unificada en el hogar, al grupo de personas que rodean al joven y en otros casos, el caos y la violencia intrafamiliar.

La rebeldía no es cuestión de una sola causa. La primera forma de educar es el ejemplo en la casa. Un papá no le puede exigir a un hijo que llegue temprano o que no tome, si él hace todo lo contrario. Así mismo, no se le puede exigir al muchacho que responda bien cuando se le habla, si la comunicación familiar no es la óptima , señaló.

Según la sicóloga, al presentarse estas situaciones de incompatibilidad entre lo que se exige y lo que se hace, el adolescente crece con una inseguridad y la opción más viable es buscar esaseguridadi en otros lados, con los amigos o en la calle.

Cuando se van del hogar y viven sin la exigencia y sin un concepto claro de disciplina, están corriendo el riesgo de caer en la drogadicción y la delincuencia , concluyo.

Algunos botones.

Los grupos bravosi del Liceo.

Aunque *Cristina, que cursa décimo grado en el Liceo Nacional, no hablaría de pandillas en su colegio, sino degrupos bravosi , ella piensa que por momentos se respira un cierto miedo. La cafetería, los baños y entrada y salida de la institución dice que son los lugares en los que se pueden presentar los problemas.

La cafetería es el punto para que estos grupos decidan a quién agredir, para cometer los atropellos en los baños. Es difícil decir que hay que ir siempre acompañada al baño , dice.

La estudiante asegura que la violencia de estos grupos proviene de las influencias de las barras de fútbol que van al estadio y de los hombres que recogen a las niñas fuera del colegio. Hay varias niñas que pertenecen a barras, pero el verdadero problema son las personas la compañía con quienes se esté, porque hay trago, drogas y hombres rudos. Eso hace que cambie el parecer femenino; se sienten protegidas , concluye.

Por su parte, Alexandra*, estudiante de uno de los once del mismo colegio, señala que desde hace varios años es tradicional los roces entre las alumnas de los diferentes enfoques del bachillerato: Discurso, Sena y Electrónico.

Antes sí se daban peleas en el colegio, ya no. Ahora lo máximo son los empujones. Nada más. Hace unas semanas con lo de la elección de la Personera, se vieron muchos problemas , señaló.

Alexandra señala que la mayoría de problemas se gestan afuera de la institución y aunque parezca ridícula, la causa principal son los amigos, hombres, en común.

Un caso que conmovió a la población estudiantil se presentó hace menos de 15 días, cuando una niña de grado once de enfoque Discurso, jornada tarde, se cortó sus venas en un baño del colegio, porque su ex novio se habíacuadradoi con una joven de otro grado once, de enfoque Sena, sumado a problemas con su mamá. Por fortuna, la niña sobrevivió.

En el Inem capani clase.

Andrea y Manuela, de 16 años y estudiantes de grado 11 del Inem Manuel Murillo Toro, aseguran que lo más raro que han visto son condones en los baños del colegio y escuchar que dos parejas han intentado sostener relaciones sexuales en las instalaciones. Pero lo más recurrente es que sus amigos no quieren entrar a las clases.

Ante eso, un docente que prefirió omitir su nombre, dice que sus alumnos no quieren estudiar, no tienen metas, infringen las normas del colegio y no les importa caer en matrícula condicional. Hace poco dos estudiantes trataron de disparase afuera de las instalaciones.

El docente expresa que los sistemas de educación son flexibles, tanto que solo con el 95 por ciento de materias aprobadas es suficiente para ganar el año. Eso significa que pueden tener bajo rendimiento, pero pueden pasar sin problema el año .

Otro asunto que se ha vuelto repetitivo en el colegio es que los estudiantes sólo asisten a tres o cuatro clases por día. Se quedan en el mismo colegio, escondidos o haciendo daños, antes de que los pillen", se lamenta el maestro.

Andrea y Manuela confirman el hecho cuando dicen que los trabajos que se piden para determinado día, la gran mayoría no lo entregan y piden prórrogas para entregarlos una semana después. El maestro pide más compromiso de los padres y los medios, especialmente las emisoras, a que no inciten al joven a la libertad por su propia cuenta.

Sexo y drogas en San Simón.

Aunque Alberto*, estudiante de grado once señala que ahora se conocen menos casos de violencia entre los estudiantes. Pero que cuando ingresaba a bachillerato, eran muy frecuentes las peleas entre cursos completos a la salida de clases. Las batallas campales se realizaban en las canchas deportivas y en las calles del barrio Cádiz.

Pero algo que manifiesta es la suerte de liberación sexual que viven algunas de las alumnas de grados superiores. Por eso recuerda el caso ocurrido hace dos años cuando una niña de grado once fue sorprendida por el aseador del colegio cuando obligaba a un estudiante de sexto grado a que le tocara sus partes sexuales.

Las niñas ahora son muymostronasi . No les pica la lengua para incitar al sexo. Son muy frenteras. Le preguntan sin miedo a los tipos: Qué, cuándo vamos a tirar? , señaló.

Así mismo, algunos alumnos de la jornada nocturna se esconden en el sector delmapa y del bosquei para fumar marihuana y tener relaciones sexuales. Entre esos casos, recuerda un joven que fue encontrado por un coordinador vomitando en el baño porque había ingerido una alta cantidad de hongos.

Esos cuentos son de años anteriores, ya eso se ve muy poquito. Aunque los han ido sacando, todavía se ve gente que mete vicio en los baños. Principalmente marihuana ypericoi , afirmó.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Otros
Fecha de publicación
26 de marzo de 2004
Autor
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