TEMOR POR GASES DEL MUÑA

TEMOR POR GASES DEL MUÑA

El temor de una contaminación por gases tóxicos, generados por las aguas del embalse del Muña, tiene en alerta a los habitantes de Mesitas del Colegio (Cundinamarca).

23 de febrero de 2004, 05:00 am

El temor de una contaminación por gases tóxicos, generados por las aguas del embalse del Muña, tiene en alerta a los habitantes de Mesitas del Colegio (Cundinamarca).

Según el secretario de Gobierno de esa localidad, Oscar Nuñez, el riesgo lo viven especialmente los moradores de cinco veredas del municipio.

Según el funcionario, todo se debe a un gas, que no es otra cosa que ácido sulfídrico, que se genera al momento de producir la electricidad, por la descomposición de las sustancias orgánicas industriales contenidas en el agua contaminada del río Bogotá, la cual es utiliza en el Muña por Emgesa para generar energía para Cundinamarca y Meta.

Nuñez explicó que si el gas llega a tener un contacto permanente con el aire, su expansión sería inminente y los químicos que transporta destruirían cualquier objeto de metal de las casas ubicas en los sectores de El Paraíso, Antioqueñita, Antioqueña, Guachacá y Martínez.

Para evitar esta situación, Emgesa construyó un sistema de biofiltros o carpas, el cual cubre la zona donde caen las aguas procedentes del Muña, captura el gas y descompone su contenido químico a través de una bacteria.

Sin embargo, la preocupación de Nuñez se sustenta en que esa emergencia se vivió por más de 10 años en la población. Durante ese tiempo, muchos de los habitantes de la zona debían cambiar constantemente los techos, las cercas de alambre y aplicar reformas a las estructuras sostenidas con vigas de metal. Ellos afrontaron pérdidas que fueron calculadas en 800 millones de pesos aproximadamente.

Esta emergencia fue controlada el año pasado, luego de una sentencia del Tribunal de Cundinamarca, que obligó a Emgesa a resarcir los daños causados a las casas y también a aplicar correctivos definitivos para que la emergencia no se repitiera.

Por su parte, Carolina Romero, directora regional de la CAR-Tequendama, advirtió que no le puede garantizar a la ciudadanía que los biofiltros funcionen correctamente simplemente porque Emgesa lo certifica.

Estamos realizando unos estudios técnicos, no sólo sobre ese tema, sino también con relación a otros problemas ambientales en la zona , afirmó la funcionaria.

El viernes, EL TIEMPO intentó hablar con funcionarios de Emgesa para conocer su versión, pero en la recepción de la empresa dijeron que ese día no laboraron en la entidad.

Pero los problemas ambientales causados por el embalse en Mesitas no paran ahí. A principios de este año se vivió una emergencia debido a que una planta hidroeléctrica operada por Emgesa provocó una filtración de agua que fue a dar al afluente La Tinta. Aunque la empresa tomó los correctivos del caso, la Alcaldía tiene a la zona en constante observación.

Muña, lastre para Sibaté.

Sibaté es el municipio que ha afrontado directamente las consecuencias de la contaminación del Muña. Según la personera, Elizabeth Guáqueta, los mosquitos siguen apoderándose de las viviendas, ha aumentado la presencia de roedores y las enfermedades entre los pobladores, entre las que figuran laringitis, faringitis, hongos, parásitos y problemas en la piel.

Todo lo anterior llevó al abogado Luis Carlos Rodríguez a tramitar una acción popular, que fue fallada en última instancia el año pasado por la Corte Constitucional en contra de la Empresa de Energía, y que obliga a esta entidad a rebajar los niveles de contaminación del embalse.