RESCATAN SENTENCIA DE MUERTE DE GALÁN

RESCATAN SENTENCIA DE MUERTE DE GALÁN

pues, forzoso dar satisfacción al público y usar de severidad (condenamos a José Antonio Galán a que sea sacado de la cárcel arrastrado, y llevado al lugar del suplicio, donde sea puesto en la horca hasta que naturalmente muera, que ahorcado se le corte la cabeza, se divida su cuerpo en cuatro partes y pasado el resto por las llamas

6 de abril de 2004, 05:00 am

pues, forzoso dar satisfacción al público y usar de severidad (condenamos a José Antonio Galán a que sea sacado de la cárcel arrastrado, y llevado al lugar del suplicio, donde sea puesto en la horca hasta que naturalmente muera, que ahorcado se le corte la cabeza, se divida su cuerpo en cuatro partes y pasado el resto por las llamas.

El documento del que se extrajeron estas frases, con el que España buscaba borrar para siempre la memoria de este caudillo santandereano, líder de la revolución comunera de 1781, se convirtió en el testimonio de su coraje revolucionario y su valor como precursor de la Independencia. José Antonio Galán, quien fue ejecutado por sublevarse contra la corona, renació, paradójicamente, en su sentencia de muerte.

Con motivo del aniversario de la insurrección de Los Comuneros, ocurrida el 16 de marzo de 1781, se dejó abierta al público en la casa de la Cultura de Socorro (Santander) la orden de ejecución.

Se trata de cinco láminas de papel pergamino notablemente conservadas, escritas por ambos lados con tinta negra y en letra cursiva, en las que se fijó el destino de Galán así como el de Isidro Molina, Lorenzo Alcantuz y Manuel Ortiz, también condenados a muerte.

El documento, validado por el sello real de la corona española, ordena distribuir los restos de Galán en varios poblados:Su cabeza será conducida a Guaduas, teatro de sus escandalosos insultos; la mano derecha puesta en la Plaza del Socorro; la izquierda en la Villa de San Gil; el pie derecho en Charalá, lugar de su nacimiento, y el pie izquierdo en el lugar de Mogotes.

Quienes leen los folios, donados a la Casa de Cultura por un particular, se encuentran con una orden categórica:declarada por infame su descendencia, ocupados todos sus bienes y aplicados al Real fisco, asolada su casa y sembrada de sal, para que de esta manera se dé al olvido su infame nombre y acabe con tal vil persona tan detestable memoria sin que quede otra que del odio y espanto que inspira la fealdad del delito.

Buena parte de los visitantes son estudiantes de la localidad. A sus 19 años, Luis Alejandro Pico, del Colegio Universitario del Socorro, asegura haber leído completos los cinco folios.emocionante, porque ahí uno ve la valentía de los Comuneros, el valor de hacerle frente a la autoridad de ese entonces.

Los administradores del centro cultural confían en que una mayor divulgación de la sentencia atraiga a los turistas por su significado histórico. El original forma parte del tour que hacen los visitantes, que pagan 2.000 pesos, para conocer la tumba del compositor José A. Morales y una colección de objetos precolombinos, incluida una momia guane.

La sentencia de muerte se cumplió el primero de febrero de 1782 en la Plaza Mayor de Bogotá, hace más de 222 años.

Sin embargo, Galán no fue ahorcado, pues el verdugo no era diestro en su oficio, por lo que hubo que fusilarlo y luego colgar su cadáver en la horca. Y no fue el único designio que no se cumplió pues, en contra de lo que esperaba la corona española al ordenar su muerte, Galán y los Comuneros son recordados todos los años por el pueblo que ayudaron a emancipar.

FOTO:.

EN CINCO LAMINAS de pergamino se ordena cómo deben ser repartidos las partes del cuerpo de Galán.

Edgar Vargas