Publicidad

ARCHIVO

Viernes 20 de enero de 2017

AYUDAS EXTRAS PARA NIÑOS QUE VAN A OTRO RITMO

Su hijo siempre hace las tareas y estudia para los exámenes, pero no le va bien? Olvida pronto lo que leyó? Tiene problemas para concentrarse? Es posible que sea el candidato perfecto para tener una ayuda extra en las labores académicas.

Por: ANGELA CONSTANZA JEREZ

Su hijo siempre hace las tareas y estudia para los exámenes, pero no le va bien? Olvida pronto lo que leyó? Tiene problemas para concentrarse? Es posible que sea el candidato perfecto para tener una ayuda extra en las labores académicas.

Y no se trata de recurrir al vecino que estudia ingeniería o literatura para que llene los vacíos en matemáticas o lenguaje. La cuestión es identificar estrategias adecuadas de aprendizaje que le permitan al estudiante maximizar su potencial -explica la educadora María del Pilar Castro de Porras-. No significa que no pueda aprender, lo que pasa es que lo hace de una forma diferente .

Una estrategia puede ser enseñarles a los alumnos hábitos y técnicas de estudio (llevar una agenda para las tareas, estudiar caminando y leyendo en voz alta, hacer resúmenes con cuadros sinópticos resaltando en rojo lo importante). Otra, repetirles de nuevo apartes de las materias que no entienden porque les da pena preguntar en clase o su cerebro funciona de otra manera.

La clave del éxito.

Algunos padres han entendido que esos refuerzos son necesarios porque está comprobado que todas las personas no aprenden al mismo ritmo y los maestros no pueden detenerse en cada alumno cuando tienen que enseñar a 30 ó 40; lo que no comprenden es por qué alguno colegios cobran esos refuerzos escolares. Al sumar, terminan pagando por lo menos la mitad de la pensión, pues cada hora de clase adicional vale entre 15 mil y 40 mil pesos.

Me disgusta pagar por una ayuda extra porque, con esas pensiones tan caras, los colegios deberían ofrecerla gratis. Sin embargo, lo hago porque mi hija avanza y está contenta , dice una madre que prefiere omitir su nombre.

Los colegios argumentan que los centros de aprendizaje, como se llama a los departamentos que ofrecen estos servicios, emplean material y personal especializado que no alcanzan a subvencionar con las pensiones.

Pero la hermana Blanca Castro, presidenta de la Confederación Nacional de Educación Católica (Conaced) dice: Eso es un negocio porque cada colegio y docente debe responder por la calidad educativa que ofrece. Eso incluye detectar en qué están fallando los estudiantes e ingeniarse la manera de ayudarlos .

A esta crítica, Castro de Porras, que es la directora del centro Optimo de Aprendizaje del Karl C. Parrish, de Barranquilla, responde que no hay que mirarlo como un gasto sino como una inversión. Se trabaja con personal calificado que da una atención individual y que por fuera podría ser más costosa .

Más allá del debate económico, los padres sienten que estos refuerzos escolares mejoran la autoestima de sus niños y les ayudan a pasar las materias. Por ello cuando los colegios no los ofrecen o cuando creen que estos no son los mejores aunque sean gratuitos, recurren a empresas especializadas en asesoría de tareas, técnicas de estudio y nivelación.

Ese es el caso de la mamá de Fernando, un estudiante de octavo grado de un plantel privado de Bogotá. Probé con mi hijo en el centro de aprendizaje del colegio pero no le fue bien. Allí los etiquetan y la metodología es la misma del salón; por eso decidí probar en otro lado que cobra la misma tarifa del colegio .

Fernando está desde hace unos meses en el Centro de Preparación Académica de Teaching and Tutoring (T&T) donde le enseñan técnicas de concentración y además lo ayudan con sus trabajos escolares, sus mayores debilidades.

Este tipo de empresas ofrecen asesorías en inglés, francés o alemán, según lo requiera el estudiante. También se ponen en contacto con el colegio para saber hacia dónde encaminan el aprendizaje.

Lo importante es darle al niño una ayuda a tiempo para que tenga éxito , señala Castro de Porras.

Qué dicen ellos.

Alejandra Isaza, 12 años.

Yo estudiaba en la casa pero al llegar al examen se me olvidaba todo. Me ponía nerviosa. Ahora no me siento así porque sé más y aquí no me da pena preguntar. Salgo del colegio directo para este centro al que vengo tres veces por semana.

Felipe Buitrago, 13 años.

Iba mal en matemáticas, ciencias y francés porque los profesores van muy rápido y aunque ellos se devuelven a explicar, hay estudiantes que aprenden más fácil. Aquí, además, entiendo mejor los ejemplos que me dan.

Los síntomas.

Un estudiante que presente más de dos de las siguientes conductas puede requerir una ayuda extra:.

-problemas para concentrarse.

-No sigue instrucciones.

-No entiende los números.

-No tiene buena memoria o se le olvida lo que acaba de oír o leer.

-Invierte u omite palabras.

-Es lento para el estudio.

-Tiene poco vocabulario.

-Se cansa más rápido que los demás.

-Es desordenado con los trabajos y las tareas.

-No tiene buena articulación.

-Tiene problemas para analizar.

Fuentes: centros Avancemos Aprendiendo, Ipler y Good Readers. También Annie de Acevedo, directora del Learnig Center del colegio Nueva Granada, de Bogotá.

Foto: Entre el 5 y 7 por ciento de la población escolar puede tener problemas para aprender de la manera como lo hacen los demás.

Rafael Espinosa / EL TIEMPO

Publicidad

Publicidad