ENERGÍA NUCLEAR EN EL SIGLO XXI

ENERGÍA NUCLEAR EN EL SIGLO XXI

Por muchos años, hablar de energía nuclear automáticamente se relacionaba con poder bélico. Sin embargo, este tipo de energía está siendo utilizado por varios países como instrumento médico y generador de electricidad, ante el paulatino agotamiento de los recursos naturales y la creciente demanda.

6 de junio de 1993, 05:00 am

Brasil y Argentina son los únicos países suramericanos que cuentan, desde hace varios años, con reactores para la producción de energía eléctrica. Su tecnología es exigente desde el punto de vista humano y logístico. Es una fuente limpia debido a que no contamina la atmósfera con dióxido y monóxido de carbono, uno de los causantes del efecto invernadero.

La tragedia de Chernobyl contribuyó a que la fabricación de reactores entrara en receso en el mundo. En Francia, Suecia, Alemania y Estados Unidos se detuvieron varios proyectos, debido a restricciones legislativas y económicas.

En Colombia, científicos del Instituto de Ciencias Nucleares y Energías Alternativas (Inea), asesorados por la Organización Internacional de Energía Atómica con sede en Viena, realizan estudios para incluir la nucleoelectricidad en el planeamiento energético del país, que se espera sea una alternativa en la segunda década del siglo XXI.

A finales del pasado abril, una comisión del organismo, integrada por expertos del Argon National Laboratory de Chicago, observó el trabajo realizado por los investigadores colombianos.

Apoyo a interconexión nacional Carlos Sánchez, director de la División de Recursos Energéticos del Inea, asegura que inicialmente se podría traer un pequeño reactor de 300 a 400 megavatios como los que existen en India, porque sus costos son aceptables para nuestras condiciones. Además, las nuevas investigaciones en seguridad apuntan hacia este tipo de reactores. Segun el experto, el precio actual del aparato es del orden de mil millones de dólares y sirve para abastecer a una población de un millón de habitantes. El costo por kilovatio instalado asciende aproximadamente a tres mil dólares.

El reactor operaría como apoyo a la interconexión nacional, para darle confiabilidad al sistema en general , señaló el experto.

Refiriéndose a los accidentes por fugas radiactivas dijo que hay que tener en cuenta, por ejemplo, que lo de Chernobyl fue por negligencia de los técnicos, lo cual lleva a las fallas en los sistemas de seguridad .

Varias comisiones del Inea han viajado a Brasil y Argentina a observar sus reactores. Quedaron impresionados con la calidad de operación. No se conocen noticias de accidentes en los reactores nucleares para la producción de energía eléctrica en estos países.

Así como los planes del sector se efectúan a largo plazo, los de la energía nuclear requieren un tiempo de aplicación extenso debido a su tecnología exigente y adquisición de recursos.

El montaje de una planta nuclear en el país implica grandes costos debido a que no contamos con la tecnología para fabricar elementos como las vasijas del reactor ni el combustible nuclear.

Algunas consideraciones preliminares indican que una planta se ubicaría lejos de zonas habitadas, pero en centro claves de producción como en las proximidades de Buga, Sincelejo, Girardot o Ibagué, con una infraestructura adecuada.

Preparando el futuro En el Inea se está capacitando, desde hace varios años, un grupo de científicos para afrontar los requerimientos de la energía nuclear en el país, pese a que sólo disponen de un pequeño reactor de 20 kilovatios. Fue adquirido hace 25 años por medio del programa Atomos para la Paz.

Cuentan con personal capacitado en el manejo de tecnologías nucleares especializadas como la irradiación de alimentos y la esterilización de elementos quirúrgicos.

Su capacitación se extiende no solamente a nivel de seguridad, sino en el uso de técnicas isotópicas para la aplicación en las áreas industrial y agrícola. Colombia es un país avanzado en medicina nuclear en áreas como los radioisótopos para terapias y en las de diagnóstico.

Carlos Sánchez considera que, en este momento y en la próxima década, el carbón es la fuente energética más barata, pero debido a restricciones ambientales se tendrán que invertir grandes sumas en tecnología para reducir la contaminación.

Los proyectos termoeléctricos tendrán que ajustarse a las normas internacionales. La banca multilateral que financie estos proyectos va a ser cada vez más exigente en los aspectos contaminantes. Vamos a poder quemar carbón, pero con tecnologías limpias .

Jairo Londoño, presidente de la Federación Nacional de Carboneros (Fedecarbón) no considera justificable la implantación de energía nuclear, porque el país no produce uranio para las plantas nucleares y toca importarlo. En cambio, sí tenemos carbón, el combustible más abundante en el territorio nacional.

Puso como ejemplo el caso de Estados Unidos, que produce el 67 por ciento de su energía eléctrica por medio del carbón. Además, ha aplicado la tecnología adecuada para reducir los índices de contaminación.

Por su parte, Gabriel Sánchez Sierra, secretario ejecutivo de la Organización Latinoamericana de Energía (Olade), dice: Hoy en día no se construyen centrales nucleares, no como la gente cree por el aspecto ambiental sino por el riesgo económico y financiero que hay involucrado. Ningún inversionista de los países industrializados, con contadas excepciones como Japón (porque no tiene otra alternativa), se toma el riesgo de montar una planta nuclear, porque no sabe si en un momento dado, después de que hace una inversión de miles de millones de dólares, se desarrolle un movimiento de opinión que le eche abajo su inversión .

Enerlac 93 Entre el 15 y el 18 de junio se realizará en Bogotá la Conferencia Energética de América Latina y el Caribe, que reunirá a cerca de 800 expertos en el tema, entre quienes se cuentan el Secretario General de la Organización de los Países Exportadores de Petróleo (OPEP), el Vicepresidente de Ecuador, el Comisario de Energía, Transportes y Comunicaciones de la Comisión de las Comunidades Europeas y el director del Departamento de Industria y Energía del Banco Mundial, entre otros.

El certamen tratará cuatro temas centrales: los cambios en la geopolítica y la economía mundial que afectarán los mercados energéticos en el futuro; las reformas económicas y el sector energético en América Latina; medio ambiente, energía y desarrollo sustentable, y la inversión privada en el sector de la energía.

Paralelamente, se realizará una muestra-exposición tecnológica de bienes y servicios del sector energético. Así mismo, se harán reuniones en las que intervendrán las empresas productoras e importadoras de energía, bienes y servicios y las agencias de intermediación.