NORA ES EXPERTA EN AMAMANTAR

NORA ES EXPERTA EN AMAMANTAR

-Yo no la pude amamantar sino hasta los 4 meses y usted tampoco va a tener leche.

2 de agosto de 2004, 05:00 am

-Yo no la pude amamantar sino hasta los 4 meses y usted tampoco va a tener leche.

Esas palabras de su madre en el preciso momento en que el pecho parecía habérsele secado, solo ocho días después del alumbramiento de su hijo David, le alimentaron a Nora López la obstinación para que la historia no se repitiera.

Los conocimientos de enfermera profesional no le bastaron para despejar sus dudas y llamó al hospital donde atendieron su parto y de allí la comunicaron con la Liga Internacional de la Leche, de la que actualmente es asociada.

Lo que la asustaba era un hecho natural que se repite con frecuencia, pues como en un principio la madre produce más leche de la que el bebé consume, el cuerpo termina por adaptarse reduciendo la oferta.

En su caso, con volver a pegar a David al seno el efecto fue inmediato y ella pudo sostenerle una dieta de pecho hasta los 20 meses.

Sin embargo, muchas veces ahí se da el primer error, porque en vez de estimularse las mamarias, las mamás les calman el hambre a sus hijos a punta de tetero hasta que el alimento efectivamente deja de salir.

Tres años después de David vino Laura, a la que Nora también amamantó 20 meses. Ahí acabó de despejar todos los mitos por los cuales las madres dejan de lactar. Por ejemplo, que se deforman los senos, que las leches artificiales son mejores o que hay mujeres que "por naturaleza" son malas productoras.

El trabajo fuera de casa es otra situación de la vida moderna que las aleja de esta costumbre milenaria.

"Cuando uno hace las cosas bien, no hay herencia, no hay sino buena técnica y buena información", añade esta experta de 43 años que lleva 20 tratando de convencer a las mujeres de los beneficios que trae lactar, en una ciudad como Medellín, donde apenas 16 de cada 100 madres lo hacen.

Durante 16 años las charlas, talleres y terapias iban a la par con su empleo de editora en una revista de salud, y hace 4 años la avalancha de consultas la animó a dedicarse de manera exclusiva y a fundar la Corporación Lactar.

En el 2003 sacó el libro Amamantar, la mejor opción. Guía práctica para una lactancia exitosa, y ahora atiende a unas 300 maternas y prematernas mensuales.

Se aprende a solucionar.

Nataly Montoya, una de las pacientes, cuenta que con su hija Antonia, próxima a cumplir 2 años, se le volvió un tormento darle pecho.

El pezón se había rajado debido a que no pegaban bien al cuerpo a la pequeña y jalaba hasta romper la piel. Con la asesoría de Nora, corrigió la posición y el dolor se le transformó en una sensación de placer inigualable.

En los primeros 6 meses alimentó a Antonia exclusivamente con leche materna, y hasta los 2 años de manera intercalada con compota y otros sólidos suaves.

"Gracias a eso -dice- hoy posee un desarrollo afectivo y sicomotor excepcional. Habla como lora, es tranquila, corre todo el día y nunca han tenido las enfermedades que agobian a la mayoría".

Hace cinco meses vino Gabriela, su segunda hija, quien no quería pegarse del seno, como si no tuviera el reflejo de la succión con el que nacemos los mamíferos. Fue necesario que Nora la sometiera a una terapia especial, metiéndole un dedo en la boca por largos ratos, masajeándole el paladar y la lengua con el índice doblado, y luego recorriéndole los cachetes con las manos hasta la comisura labial para que la pequeña la buscara con los labios.

Gabriela hoy es una experta: no solo abarca el pezón sino casi toda la areola doblando el labio inferior para impulsar la leche.

"Si una no se tensiona, los bebés lo hacen todo y al terminar quedan risueños y se duermen tranquilitos, porque eso les da placer y calor", anota Nataly.

Debido a que quedarse en casa es imposible para una arquitecta y profesora de la Universidad Nacional de Medellín, como ella, Nora le indicó la manera de extraerse el alimento, a fin de que conformara su propio banco de leche para aliviar el apetito de la niña en sus ausencias.

Un argumento de peso.

La IPS Humanitas ha sido el laboratorio para demostrar lo que tanto pregona Nora.

De acuerdo con el presidente de Humanitas, Luis Enrique Londoño, han logrado que el 90 por ciento de las afiliadas amamanten y a la par se disminuyeron los niños que llegan a consulta por estreñimiento o diarrea, cólicos, otitis y otras dolencias, pues las enfermedades no penetran fácilmente en un organismo bien nutrido y con anticuerpos.

Afirma que los costos de atención por cada bebé y su madre bajaron de 600 mil a 200 mil pesos anuales.

"Si esto no fuera perfecto, la especie humana no estuviera aquí después de 7 mil años, porque las leches sustitutas solo existen hace 150 años", dice Nora.

SEMANA MUNDIAL DE LA LACTANCIA.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) hizo un llamado a las mujeres para que den seno a sus hijos durante los primeros seis meses de vida, a propósito de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, que comenzó ayer.

Según Unicef, si se amplía el número de mujeres que alimentan exclusivamente con leche materna a sus bebés durante sus primeros seis meses, al menos 1,3 millones de vidas podrían salvarse este año.

La organización dice que cada año más de 10 millones de niños mueren en el mundo de enfermedades como diarrea, neumonía, sarampión y malaria, que podrían prevenirse mediante el consumo de leche materna, que, además estimula su sistema inmunológico.

Unicef recalca que esta leche contiene todos los nutrientes, anticuerpos, factores inmunes, hormonas y antioxidantes que un bebé necesita durante los primeros seis meses para tener un desarrollo completo.

FOTO/Edgar Domínguez EL TIEMPO.

Nora López, directora de la Corporación Lactar,(derecha) está convencida de que todas las mujeres pueden amamantar a sus bebés y así lo ha enseñado a sus alumnas.