EN BOGOTÁ, LA PEOR VIOLENCIA

EN BOGOTÁ, LA PEOR VIOLENCIA

En Bogotá existen innumerables ritos artesanales de seguridad. Algunos, para protegerse , les pasan el seguro a las puertas del carro cada vez que transitan por zonas difíciles. Otros, deciden tomarse la justicia por su cuenta y forman grupos mal llamados de limpieza social . Esos son extremos pero existen otras tantas fórmulas de proceder frente a la furia de la ciudad que rondan y se hacen evidentes en la investigación La Violencia en Santafé de Bogotá, de Guillermo Segovia Mora, asesor de la Consejería Social del Distrito en el área de Justicia.

16 de junio de 1994, 05:00 am

El estudio, que necesitó seis meses para ser elaborado, fue presentado ayer en la Alcaldía Mayor. A partir de él Segovia Mora menciona cómo, por estar imbuidos en el análisis de la violencia política de años idos, la situación de conflicto en las ciudad no ha sido abordada como se debe. Se nota, por ejemplo, como las informaciones dadas por los organismos estatales (Fiscalía, Medicina Legal, Personería) ni siquiera coinciden en el número de personas muertas o en sus causas.

La investigación hace una lectura global, algunos datos conocidos, otros nuevos, de la rudeza de la capital. La violencia urbana está creciendo en Bogotá a niveles preocupantes. La mayor parte se puede calificar de despolitizada, es más social y relacionada especialmente con la propiedad, tanto la violencia que existe contra la propiedad como las acciones de justicia privada que se dan en defensa de esa propiedad , destaca el autor. Cada uno de los días de 1993 en Bogotá murieron 20 personas por culpa de la violencia, es decir un ser humano asesinado cada hora y 12 minutos. Tres más que el promedio de 17 de un año antes, y cinco más que en el 91 cuando se contaban en 15 las víctimas diarias.

Una ciudad en la cual, como lo exhibe un informe de la Secretaría de Gobierno, se producen cada día 45 hurtos agravados y 30 atracos callejeros, y cada mes 40 robos en bancos, 64 a residencias y 529 carros jalados.

Delitos y pecados mayores La delincuencia -a diferencia de Medellín y Cali donde se ha mermado en los últimos tres años-, se ha incrementado en Bogotá. Diversos atracos y hurtos que gota a gota son los que van creando la sensación de inseguridad en una urbe.

En total, en la capital se produjeron el 30 por ciento de los delitos del país, cuando su población tan sólo es el 17 por ciento del total nacional. Por citar apenas ejemplos, mientras en 1990 los delitos denunciados contra el patrimonio económico no pasaban de 30 mil, el mismo dato en 1993 ya era de casi 45 mil. O si se considera un período más amplio, en 10 años (de 1983 a 1992) los delitos pasaron de 34.888 a 69.187, es decir, se duplicaron.

La muerte de todos los días Cada año se viene creciendo el número de víctimas mortales por causa de la violencia. Según los datos de Medicina Legal a los decesos de 1991 se sumaron 650 en 1992 (en total 6.066), y 1.078 más en 1993 (para 7.144 muertos).

Las muertes son causadas en un 45 por ciento de los casos por armas de fuego, un diciente 15 por ciento en accidentes de tránsito, un 10 por ciento más producto de armas cortopunzantes y un 30 por ciento que tiene sus causas por establecer.

Para hacer comparaciones internacionales se acostumbra a medir el número de muertos por cada cien mil habitantes. Bajo tal parámetro, Bogotá tiene un índice de 87, lo cual resulta exagerado si se tiene en cuenta que la media varía entre 10 y 20 en ciudades violentas, o 45 en Río de Janeiro.

Preguntado Segovia sobre los avances o retrocesos de la situación dijo: Bogotá sufre los problemas de la gran ciudad, y si bien el control de armas aplicado por la Alcaldía hizo que rebajaran los homicidios en casi el 50 por ciento en los primeros cuatro meses del 94 ya en mayo se volvió a disparar hasta casi 650 asesinatos .

Lugares y momentos de la muerte No es nuevo decir que los acontecimientos en Colombia se convierten en especie de carnavales donde la alegría y la tragedia no hacen distinciones. Por eso las fechas más violentas del 93 para Bogotá coincidieron con el celebrado 5-0 frente a la Argentina en fútbol (se hicieron 37 inspecciones de cadáveres ese 5 de septiembre) y el tradicional día de las brujas (con 38). Paradójicamente el día del censo (24 de octubre), a pesar del toque de queda, tuvo 22 inspecciones. También fue aparentemente contradictorio el hecho de que en mayo, mes de la huelga de Bavaria, se encontraron altos índices de alcohol en las víctimas de homicidio.

LUGARES: las zonas donde más muertes violentas se produjeron entre el 92 y el 93 fueron: Antonio Nariño, en el centro, con 1.036 de las 8.836 muertes violentas, Los Mártires también en el centro con 998. Luego Kennedy (suroccidente), San Cristóbal (suroriente), y Usaquén (nororiente).

VIAS: las rutas en las que se corre mayor peligro de morir como consecuencia del uso de armas de fuego y cortopunzantes son la Autopista Sur, la Avenida Villavicencio y las del centro que se sitúan entre la Séptima y la Caracas HORAS: la Fiscalía estableció como horas de alto riesgo de lunes a viernes, entre las 7 y las 9 de la mañana y de 7 a 9 de la noche. Los fines de semana, festivos y puentes entre las 5 y las 9 de la mañana y 11 de la noche y dos de la madrugada.

COMO: el mayor número de personas que muere víctima de armas de fuego se localiza en Ciudad Bolívar. Y las vías donde se producen más muertos por accidentes de tránsito son la autopista Norte, la Boyacá y la Caracas. En cuanto al alcohol, el 32,6 por ciento de los cadáveres revisados en Medicina Legal durante 1993, lo tenían corriendo en sus venas.

UNA CONCLUSION: la mayoría de los asesinatos corresponden a riñas, ajustes de cuentas, atracos, venganzas y acciones de limpieza .

También contra niños y mujeres En sólo diez meses de 1993 (enero a octubre), 1.026 niños, menores de 15 años, fueron muertos en circunstancias violentas, es decir, cuatro niños muertos cada día.

Y ahí no termina. Entre 16 y 18 niños, se acercan cada día a instancias competentes para que se les haga un reconocimiento de lesiones: cortadas, fracturas, heridas y quemaduras. Por quejas de orden sexual se reciben unos cinco casos diarios.

Para las mujeres las cosas no han estado mejor. En un mes como octubre de 1993 Medicina Legal atendió 707 quejas por razón de estricta violencia conyugal, lo que equivale a que 22 mujeres son aporreadas por sus esposos cada día.

Las pandillas de jóvenes Una investigación de la Fiscalía dijo que existían 107 pandillas juveniles en Bogotá (24 de ellas sin nombre). De ellas, entre 25 y 30 bandas operarían en el centro, unos 200 jóvenes dedicados a la delincuencia en Santafé y Los Mártires. Mientras que en San Cristóbal y los cerros del suroriente, zona con grandes necesidades básicas insatisfechas, existen unas 12 bandas. En ese orden de ideas cabe decir que entre julio del 92 y septiembre del 93, menores de 18 años se hallaban comprometidos en la comisión de 2.867 delitos, 157 de ellos homicidios. Justicia privada El último informe de la Personería Distrital indicó que en noviembre de 1993 habían muerto 98 indigentes y a mediados de diciembre la cifra fatal era de 75. Es la llamada limpieza social , asumida por algunos que deciden motu proprio quien merecen vivir.

Sitios como Los Mártires, Santafé, Alameda, la Capuchina, San Victorino, Ciudad Bolívar, Rafael Uribe Uribe y Usme, son los más recurridos para este tipo de justicia privada. No sólo quedan los cadáveres sino que también se detectaron carteles funerarios invitando al entierro de la inseguridad representada por indigentes, delincuentes y prostitutas .

Números trágicos - 20 personas murieron de manera violenta cada día de 1993 en Bogotá. En el 92 el promedio fue de 17.

- 45 hurtos agravados y 30 atracos callejeros, por día. 40 robos en bancos, 64 a residencias y 529 carros jalados, por mes.

- En 1990 los delitos contra el patrimonio económico no pasaban de 30 mil, en 1993 fueron casi 45 mil. - En Bogotá hay una tasa de 87 homicidios por cada 100 mil habitantes. En Río de Janeiro el índice es de 45.

- Entre enero y octubre de 1993 1.026 niños, menores de 15 años, fueron muertos en circunstancias violentas, es decir, cuatro niños muertos cada día.

- Unos 18 niños son cortados, fracturados o quemados cada día. Otros cinco son ultrajados sexualmente.

- Unas 22 mujeres son aporreadas por sus esposos cada día.

- Según la Fiscalía existen 107 pandillas juveniles en Bogotá. - En noviembre de 1993 fueron muertos 98 indigentes en Bogotá.