COMPRA DE VIVIENDA: QUÉ ES MEJOR CRÉDITO EN UVR O PESOS

COMPRA DE VIVIENDA: QUÉ ES MEJOR CRÉDITO EN UVR O PESOS

Ante la apatía de muchos compradores por adquirir un crédito hipotecario en UVR para financiar la compra de vivienda, algunas entidades están promocionando con mayor fuerza los préstamos en pesos y con tasa fija. (VER CUADRO: FINANCIACION HIPOTECARIA UVR vr. PESOS*)

10 de mayo de 2004, 05:00 am

Ante la apatía de muchos compradores por adquirir un crédito hipotecario en UVR para financiar la compra de vivienda, algunas entidades están promocionando con mayor fuerza los préstamos en pesos y con tasa fija.

(VER CUADRO: FINANCIACION HIPOTECARIA UVR vr. PESOS*).

Si bien esta posibilidad existe en la ley que creó la UVR, apenas hace poco los bancos empezaron a ofrecerla teniendo en cuenta que la inflación está en un nivel aceptable y por ende permite un mejor manejo del riesgo en créditos de mediano y largo plazo. Pero también lo hacen porque quieren recuperar la confianza de los compradores de vivienda, que ante la disparada de los intereses del Upac y la crisis del sistema en 1997 están recurriendo a préstamos distintos a los hipotecarios (ver nota anexa).

Por ahora, las cifras indican que la modalidad de créditos en pesos es aún muy incipiente. Según el Instituto Colombiano de Ahorro y Vivienda (Icav) cerca del 99 por ciento de la cartera hipotecaria, que asciende a más de 9 billones de pesos está en UVR, y solo el 1 por ciento, es decir, menos de 100.000 millones, están en pesos.

Pagar rápido.

El crédito en pesos está diseñado para quienes quieren pagar rápido y tienen disponibilidad de recursos. A diferencia del de UVR permite saber con exactitud cuánto tiene que pagar cada mes, cuánto abona a capital e intereses y cuánto le queda de saldo. Además, los plazos pueden ser más cortos que los tradicionales a 15 años (ver oferta variada ).

Santiago Perdomo, presidente de Colpatria, explicó que después de la crisis del Upac la gente quedó temerosa ante los créditos indexados a una tasa variable, como la inflación, y por eso prefiere una tasa controlada.

Antes de lanzar el producto hicimos una encuesta entre usuarios que ya habían pagado el crédito y solo unos pocos lo hicieron con ahorros, el resto buscó préstamos en fondos de empleados o incluso créditos comerciales para saldar la deuda en dos o tres años , señaló.

Patricia Navarro, jefe nacional de negocios de vivienda de Davivienda, refuerza la idea del afán por pagar diciendo que antes se creía que a los deudores hipotecarios les gustaba la financiación de largo plazo, pero ahora se ha demostrado lo contrario, en especial en los estratos altos.

El crédito para compra de vivienda en pesos siempre tiene la misma cuota y el saldo de la deuda no crece, porque todo el tiempo se abona a capital e intereses y está en el orden del 20 por ciento anual. Lo que varía es el precio de los seguros.

En UVR el costo del crédito equivale a la inflación, que para el 2003 fue de 6,49 por ciento, más una tasa de interés que está en promedio entre 13 y 14 por ciento anual, Generalmente, el saldo crece hasta el séptimo año y luego empieza a descender.

En la actualidad, en ambas modalidades el financiamiento ronda el 20 por ciento, pero si la inflación sigue bajando, el deudor en pesos terminará pagando mucho más que el que tiene UVR. La meta de inflación para este año es de 5,5 por ciento y varios analistas prevén que terminará muy cerca o incluso por debajo de esa cifra.

En cuanto al costo, se calcula que la cuota por cada millón prestado es en promedio 4.000 pesos más cara en pesos que en UVR. Esto se da porque los bancos cobran el riesgo en que incurren ante una subida de la inflación.

Hoy si una persona adquiere un crédito en UVR y quiere protegerse del incremento en el costo de vida, lo puede hacer adquiriendo el seguro contra la inflación, que es provisto por el Gobierno y que garantiza que la cuota no puede subir más del 6 por ciento. Si eso sucede, el Gobierno pone el excedente.

De esta manera, los deudores que adquieren el seguro de inflación también tendrán la certeza de que la cuota no les va a subir, pero además tienen la ventaja de que si la inflación baja, la cuota también tendrá que reducirse en igual proporción.

OFERTA VARIADA.

Los préstamos en pesos, en Colpatria se ofrecen por cinco años y el mínimo es de 5 millones de pesos.

En Davivienda existen dos modalidades: a corto plazo (entre 12 y 59 meses) y a largo plazo (10 años) y se toma a través de la figura del leasing habitacional. El requisito es que la vivienda valga más de 100 millones de pesos y se financia hasta el 70 por ciento.

En el Banco AV Villas la financiación en pesos es solo para la adquisición de bienes recibidos en dación en pago y por un plazo de 15 años. La cuota fija es de 13.999 pesos por millón y la entidad paga todos los gastos de notariado y registro.