Cerrar

Publicidad

Últimas Noticias de Colombia y el Mundo - ELTIEMPO.COM

Últimas Noticias

Ver más últimas noticias

Patrocinado por:

LA HISTORIA DEL ARMONIO DE SINDICI

Bajo el árbol de tamarindo del parque principal de Nilo, y después de la misa dominical del 24 de julio de 1887, se escucharon por primera vez los tonos del Himno Nacional.

Bajo el árbol de tamarindo del parque principal de Nilo, y después de la misa dominical del 24 de julio de 1887, se escucharon por primera vez los tonos del Himno Nacional.

El encargado de hacer realidad este capítulo casi inédito en la historia de Colombia fue Oreste Sindici, quien interpretó sus notas en un armonio de marca Dolt Graziano Tubi que aún se puede observar en un rincón de la iglesia del municipio.

El instrumento, que originalmente tenía 40 teclas externas, 60 internas, de cinco octavas y dos pedales, no está completo. Un porcentaje de sus partes las conserva en su casa Manuel Avila Rodríguez, un anciano de 92 años habitante de Nilo, quien guarda además otros artículos que sirven de consulta sobre el compositor italiano, quien llegó a Nilo en 1863 invitado por un amigo que residía en el municipio.

Y aunque llegó para quedarse por pocos días, se quedó hasta 1897 luego de comprar una hacienda que habitó atraído por los paisajes del lugar.

Jaime Avila Guerrero, encargado de la casa de la cultura de Nilo, narró que las piezas que tiene Manuel son las que no sirven, porque la mayoría se usaron en la restauración del instrumento luego de que un vendaval lo arrojó a un barranco en la década del 70 y lo destrozó:instrumento estaba en el púlpito de la iglesia de Pueblo Nuevo, a donde fue llevado cuando Sindici vendió la haciendaEl Prado. El viento lo arrastró con todo e iglesiadijo Avila.

La tragedia los obligó a rescatar el teclado, los pedales, los pistones y algunas partes de la caja de resonancia.

La razón por la cual Manuel tiene esas partes es que fue él, junto al párroco del pueblo, quien se dio a la tarea de recorrer el sector hasta encontrarlas.

Las piezas buenas fueron entregadas a la alcaldía y las malas las conserva en una caja pequeña junto a su mesa de noche, la cual no deja abrir a nadie hasta tanto no esté seguro de que la volverán a dejar en su lugar:piezas, según el alcalde no servían, y dio la orden de botarlas, así que yo me las traje para mi colecciónexplicó.

Ese 24 de julio de 1887, mientras Sindici tocaba su armonio y el himno, un grupo de niños del pueblo se encargaron de cantar por primera vez su coro: Oh gloria inmarcesible, o júbilo inmortal, en surcos de dolores el bien germina ya!, se escuchó al unísono en toda la localidad, coro que a su vez constituían unos versos de amor que Rafael Núñez le había compuesto a su esposa, Soledad Román.

La melodía interpretada por Sindici y los niños de Nilo se convirtió oficialmente en Himno Nacional en 1920. Para lograrlo, la melodía fue escuchada varias veces por personalidades de la vida nacional. Una de las presentaciones más recordada fue la que se llevó a cabo el 11 de noviembre de 1887, en la Catedral Primada de Bogotá, y en un aniversario más de la Independencia de Cartagena, cuando el italiano dirigió a un grupo de 25 voces y una orquesta.

Después, el armonio vivió los últimos años de su vida en la hacienda El Prado, en donde residía el maestro Oreste con su esposa e hijos y en donde quedó olvidado después de que se vendiera la propiedad el 18 de octubre de 1897. Oreste, por su parte, se radicó en Bogotá, hasta que murió en 1904. Solo hasta 1937 fue recordado con honores por el Estado a través de la ley 89 de ese mismo año.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Otros
Fecha de publicación
1 de mayo de 2004
Autor
NULLVALUE

Publicidad

Paute aqu�

Publicidad