Cerrar

Publicidad

Últimas Noticias de Colombia y el Mundo - ELTIEMPO.COM

Últimas Noticias

Ver más últimas noticias

Patrocinado por:

EL SUPUESTO ASESINO HABÍA SIDO PARAMILITAR

Arnoldo Malagón González, el hombre que el último martes asesinó a diez personas en el municipio de Soacha, había sido miembro de los grupos de paramilitares que servían a las organizaciones de narcotráfico en Cundinamarca. Así se desprende de las informaciones de inteligencia obtenidas ayer por los servicios secretos del Estado dentro de la investigación que se realiza por la muerte de ocho civiles y dos agentes de la Policía.

Las investigaciones señalan que Malagón se había retirado desde hacía dos años de las actividades en los grupos de justicia privada que mercenarios extranjeros entrenaron en los Llanos Orientales y el Magdalena Medio.

En tal sentido, fuentes de la alcaldía de Soacha y la Policía dijeron que de acuerdo con los testimonios recogidos con los vecinos de la residencia de Malagón, situada en el barrio San Mateo, se estableció que desde mediados de la década de los ochentas el sindicado formó parte de las organizaciones de paramilitares de los Llanos Orientales.

Los investigadores señalaron, además, que hechos los informes de balística se estableció que el asesino utilizó una pistola calibre 7.65 y un revólver calibre 38. Las autoridades se mostraron alarmadas por la precisión con que se dio muerte a sus víctimas.

Las investigaciones sobre la masacre indican que Malagón ingirió una botella de brandy en un establecimiento cercano al parque central de la localidad.

Vecinos del lugar le dijeron a este diario que desde cuando Malagón llegó al sector siempre se caracterizó por su agresividad y el alto consumo de basuco.

Los pobladores dijeron, también, que en ocasiones Malagón se había visto envuelto en riñas callejeras con conocidos delincuentes del sector. Además, dijeron que el sospechoso siempre cargaba la pistola con la que, al parecer, asesinó a sus víctimas.

Su vinculación con el múltiple crimen fue establecida en virtud a que una de las personas que se encontraba en la taberna del barrio San Mateo, en donde ocurrió la última masacre, fue reconocida por Malagón que, bajo amenazas de muerte, le ordenó que guardara silencio.

En tal sentido, testigos del crimen dijeron a este diario que cuando Malagón disparó a una de las víctimas miró al testigo y le dijo: gran hp usted no ha visto nada , a lo cual la persona le contestó que guardaría silencio.

Con el testimonio de ese testigo de exepción, las autoridades lograron establecer el lugar de residencia del sindicado. Ayer este diario trató de establecer comunicación con la familia del sindicado, pero no fue posible.

Voceros de la Policía Cundinamarca dijeron que, al parecer, luego del múltiple crimen Malagón decidió abandonar la ciudad para evadir la persecución de las autoridades.

Voceros de la Policía dijeron que en desarrollo de las tareas de búsqueda del sospechoso se ordenó intensificar el rastreo en los Llanos Orientales, concretamente en la región de Acacías, de donde es oriundo Malagón.

Entre tanto, ayer se cumplieron las exequias del agente Hernando Carrillo Arbeláez, cuyo cuerpo fue velado en las instalaciones del comando de Policía de Soacha.

Carrillo, quien el día de su muerte cumplía siete años en la Policía, dejó en la horfandad a seis niños con edades entre los 7 y 15 años.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Otros
Fecha de publicación
3 de junio de 1993
Autor
NULLVALUE

Publicidad

Paute aqu�

Publicidad